Cómo apagar un incendio: métodos, tipos de fuego y seguridad
Apagar un incendio de manera efectiva y segura exige conocer los principios básicos de la combustión, identificar correctamente el tipo de fuego y aplicar el método de extinción adecuado. Un error en cualquiera de estas fases puede agravar el siniestro o poner en riesgo la vida de quienes intervienen. En enero de 2026, la publicación de la norma ISO 3941:2026 ha actualizado la clasificación internacional de los tipos de fuego, incorporando una nueva categoría específica para incendios de baterías de litio, reflejo de la evolución de los riesgos tecnológicos contemporáneos.
El triángulo del fuego y los métodos de extinción
Para que un incendio se produzca y se mantenga son necesarios tres elementos simultáneos: combustible (material que arde), comburente (generalmente oxígeno del aire) y energía de activación (calor suficiente para iniciar la reacción). Este conjunto se conoce como triángulo del fuego. Eliminar cualquiera de sus tres vértices extingue el incendio. De este principio se derivan los cuatro métodos de extinción reconocidos internacionalmente:
- Enfriamiento: reduce la temperatura del combustible por debajo de su punto de inflamación. El agua es el agente más habitual para este fin.
- Sofocación: elimina o desplaza el oxígeno del entorno del fuego, privando a la combustión de comburente. La espuma, el CO₂ o cubrir la llama con una tapa metálica son ejemplos de este método.
- Eliminación del combustible: separa o agota el material que alimenta el fuego, como al cerrar la válvula de suministro de gas o retirar objetos inflamables de las inmediaciones.
- Inhibición química: interrumpe la reacción en cadena de la combustión mediante agentes supresores. Los polvos extintores actúan principalmente por este mecanismo.
Clasificación de los tipos de fuego según ISO 3941:2026
La norma ISO 3941:2026 mantiene las clases de fuego tradicionales y añade una categoría nueva que responde a los riesgos del entorno tecnológico actual:
- Clase A: Incendios de sólidos combustibles como madera, papel, tejidos o plásticos termoplásticos. Dejan brasa al arder.
- Clase B: Incendios de líquidos inflamables o sólidos licuables, como gasolina, aceites minerales, disolventes o parafina.
- Clase C: Incendios de gases inflamables: butano, propano, gas natural, hidrógeno.
- Clase D: Incendios de metales combustibles como magnesio, sodio, potasio o titanio. Requieren agentes extintores específicos y personal especializado.
- Clase F: Incendios de aceites y grasas de origen animal o vegetal en cocina. Alcanzan temperaturas muy elevadas y se re-inflan con facilidad.
- Clase L (nueva en 2026): Incendios originados en baterías de iones de litio o sistemas electroquímicos. Se caracterizan por la fuga térmica (thermal runaway), liberación de gases inflamables y riesgo de re-ignición espontánea horas después de aparentemente extinguidos.
La presencia de electricidad no constituye una clase de fuego autónoma según la UNE‑EN 2:2024 vigente en España: la clasificación se basa en el tipo de combustible, no en la fuente de ignición. Sin embargo, la existencia de tensión eléctrica condiciona gravemente la elección del agente extintor.
Selección del extintor adecuado
Emplear un extintor inapropiado puede ser ineficaz o directamente peligroso. La elección debe basarse en la clase de fuego:
- Polvo ABC: Extintor polivalente que actúa sobre fuegos de clases A, B y C mediante inhibición química. Es el más extendido en edificios y vehículos. El Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SI 4) exige una eficacia mínima de 21A-113B en España.
- CO₂ (dióxido de carbono): Efectivo para fuegos de clase B y para entornos con aparatos eléctricos o electrónicos, ya que no deja residuos conductores y actúa por sofocación y enfriamiento.
- Agente húmedo (clase F): Diseñado específicamente para aceites de cocina. Forma una capa espumosa que sella la superficie y evita la re-ignición.
- Polvo D: Para fuegos de metales combustibles. Uso restringido a personal formado.
- Agua y espuma: Indicados para fuegos de clase A. Nunca deben emplearse en presencia de tensión eléctrica ni en fuegos de clase B, ya que el agua dispersa el líquido inflamable y puede propagar las llamas.
Para incendios de clase L (baterías de litio), en 2026 no existe aún un agente extintor universalmente estandarizado. Las recomendaciones técnicas actuales apuntan a grandes volúmenes de agua aplicados de forma continuada para enfriar las celdas y contener la fuga térmica, aunque la re-ignición puede producirse varias horas después.
Criterios de seguridad antes de intervenir
La decisión de intentar extinguir un incendio debe tomarse con rapidez pero con criterio. Los cuerpos de bomberos y los organismos de protección civil establecen que una persona no especializada solo debe intervenir cuando se cumplen simultáneamente las condiciones siguientes:
- El incendio está en su fase inicial y las llamas no superan aproximadamente un metro de altura.
- Se conoce el tipo de combustible que arde y se dispone del extintor adecuado.
- Se ha dado la alarma previamente y los servicios de emergencia han sido alertados.
- Existe una ruta de evacuación libre y despejada a las espaldas del interviniente.
- No hay riesgo inmediato de inhalación de gases tóxicos ni de explosión.
Si el fuego se ha propagado, si hay humo denso o si el interviniente alberga dudas, la decisión correcta es evacuar de inmediato y aguardar a los bomberos. Cerrar las puertas al salir reduce el aporte de oxígeno y ralentiza la propagación.
El método PASS: uso correcto del extintor portátil
El método PASS es el procedimiento internacionalmente aceptado para manejar un extintor portátil. El acrónimo corresponde a los cuatro pasos en inglés (Pull, Aim, Squeeze, Sweep), pero su aplicación es universalmente válida:
- P — Tirar del seguro (Pull): Extraer el pasador o precinto de seguridad que bloquea la palanca. Sin este paso el extintor no se activa.
- A — Apuntar a la base (Aim): Dirigir la boquilla o la manguera hacia la base de las llamas, no hacia las llamas en sí. Atacar la fuente del combustible es la única forma de extinguir el fuego de forma permanente.
- S — Presionar la palanca (Squeeze): Comprimir la palanca de disparo de forma progresiva para liberar el agente extintor con control.
- S — Barrer (Sweep): Mover la boquilla de lado a lado con un movimiento de barrido, cubriendo toda la base del fuego hasta que las llamas cedan.
Un extintor de polvo ABC de 6 kg dispone de una descarga continua de entre 12 y 15 segundos. Es fundamental no desperdiciar el agente y mantener la distancia de seguridad indicada por el fabricante, habitualmente entre 2 y 4 metros para polvo ABC.
Situaciones específicas de incendio
Incendio en la cocina
Ante un fuego en una sartén o freidora, la primera acción es cortar la fuente de calor y cubrir el recipiente con una tapa metálica o una manta ignífuga para sofocar las llamas por sofocación. Nunca debe verterse agua sobre aceite ardiendo: la vaporización instantánea provoca una explosión de vapor que expulsa gotas de aceite encendido, causando quemaduras graves y propagando el incendio de forma violenta.
Incendio eléctrico
Siempre que sea posible, el primer paso es desconectar la corriente eléctrica en el cuadro general. El extintor adecuado es el de CO₂ o el de polvo ABC. Nunca debe usarse agua o espuma conductora mientras el circuito esté energizado.
Incendio de vehículo eléctrico o batería de litio
Los vehículos eléctricos y los dispositivos con baterías de litio presentan el riesgo específico de la clase L. Los equipos de bomberos aplican grandes volúmenes de agua durante períodos prolongados —en ocasiones varias horas— para reducir la temperatura de las celdas y prevenir la re-ignición. No debe intentarse la extinción por parte de personal no especializado.
Normativa vigente en España (2026)
La instalación y mantenimiento de extintores en España se rige por el Real Decreto 513/2017 (Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios, RIPCI), modificado por el Real Decreto 164/2025. El marcado obligatorio de cada extintor debe incluir fabricante, número de serie, año de fabricación, capacidad de carga, clases de fuego para las que es eficaz e instrucciones de uso, conforme a la norma UNE‑EN 3‑7.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que hay que hacer ante un incendio?
Lo primero es dar la alarma y alertar a los servicios de emergencia (112 en España). Solo si el fuego está en fase inicial, se dispone del extintor adecuado y existe una ruta de salida segura, cabe intentar sofocar el incendio. En cualquier otro caso, la prioridad absoluta es evacuar el edificio cerrando las puertas al salir.
¿Se puede apagar un fuego de aceite con agua?
No. El agua sobre aceite ardiendo provoca una explosión de vapor que dispersa gotas de aceite encendido a gran velocidad, causando quemaduras graves y propagando el incendio. El método correcto es sofocar el fuego cubriendo el recipiente con una tapa metálica, usando una manta ignífuga o un extintor de clase F.
¿Cuándo se usa un extintor de CO₂?
El extintor de CO₂ es idóneo para fuegos de clase B (líquidos inflamables) y para entornos con equipos eléctricos o electrónicos, ya que no deja residuos y no conduce la electricidad. No es adecuado para espacios muy confinados sin ventilación ni para fuegos de clase A con materiales que pueden re-ignitar bajo la brasa.
¿Qué es la clase L de fuego?
La clase L fue introducida por la norma ISO 3941:2026 en enero de 2026 para identificar incendios de baterías de iones de litio. Presentan fuga térmica, liberación de gases inflamables y riesgo de re-ignición espontánea horas después de aparentemente apagados. La proliferación de vehículos eléctricos y dispositivos portátiles motivó esta nueva categoría.
¿En qué consiste el método PASS para usar un extintor?
El método PASS consta de cuatro pasos: P (tirar del seguro), A (apuntar a la base de las llamas), S (presionar la palanca de disparo) y S (barrer de lado a lado). Es el procedimiento internacionalmente recomendado para usar un extintor portátil de forma eficaz y segura ante un incendio en fase inicial.