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¿Cómo se obtiene la bacteria E. coli de forma segura?

Publicado 21. mayo 2026

¿Cómo se obtiene la bacteria E. coli de forma segura?

La bacteria Escherichia coli, conocida universalmente como E. coli, es probablemente el microorganismo más estudiado de la historia de la ciencia. Su sencillez relativa, su rapidez de crecimiento y su capacidad de ser manipulada genéticamente la han convertido en la herramienta fundamental de la biología molecular, la biotecnología y la microbiología médica. Pero trabajar con ella de manera segura requiere conocer bien su biología, los distintos tipos de cepas existentes y los protocolos de bioseguridad establecidos por las autoridades sanitarias. Obtener E. coli de forma segura es un proceso bien definido que cualquier laboratorio debidamente equipado puede llevar a cabo.

Qué es E. coli y por qué es tan importante en ciencia

Escherichia coli es una bacteria gramnegativa, anaerobia facultativa, con forma de bacilo (bastón) de entre 1 y 4 micrómetros de longitud. Vive de manera natural en el tracto gastrointestinal de los seres humanos y de la mayoría de los animales de sangre caliente, donde forma parte de la microbiota intestinal normal sin causar enfermedad en circunstancias habituales.

Historia y descubrimiento

Fue descrita por primera vez en 1885 por el pediatra y microbiólogo alemán Theodor Escherich, quien la aisló de las heces de un lactante. Inicialmente denominada Bacterium coli commune, fue rebautizada en 1919 como Escherichia coli en honor a su descubridor. Desde entonces, ha sido el organismo modelo por excelencia en biología molecular: los trabajos realizados con E. coli han contribuido a obtener al menos doce premios Nobel en fisiología, medicina y química.

Características que la hacen ideal para la investigación

Varios rasgos biológicos explican su posición privilegiada en los laboratorios de todo el mundo:

  • Crecimiento muy rápido: en condiciones óptimas, E. coli se duplica cada 20-40 minutos, lo que permite obtener grandes cantidades de células en pocas horas.
  • Genética bien conocida: su genoma, de aproximadamente 4,6 millones de pares de bases, fue uno de los primeros en secuenciarse completamente (1997). Esta información detallada facilita la manipulación genética precisa.
  • Facilidad de cultivo: se puede cultivar con medios nutritivos sencillos y baratos, tanto en cultivo líquido como en placas sólidas de agar.
  • Susceptibilidad a la transformación genética: acepta fácilmente plásmidos (moléculas circulares de ADN extracromosómico) que le confieren nuevas características, como la producción de proteínas ajenas a su biología natural.

Cepas de E. coli utilizadas en laboratorio

No todas las E. coli son iguales. Existen cientos de cepas con características genéticas distintas, y la elección de la cepa adecuada es fundamental tanto para la seguridad como para el éxito del experimento.

La cepa K-12 y sus derivados

La cepa E. coli K-12 es el estándar de referencia en microbiología molecular desde la década de 1940. Se trata de una cepa que ha sido cultivada en laboratorio durante décadas y ha acumulado múltiples mutaciones que la hacen incapaz de colonizar el intestino humano de manera eficiente o de transferir genes a otras bacterias fuera del laboratorio. Sus derivados más utilizados son:

  • DH5-alpha y DH10B: cepas diseñadas para la clonación y amplificación de plásmidos. Son deficientes en los sistemas de restricción que normalmente degradan el ADN foráneo, lo que maximiza la eficiencia de la transformación.
  • BL21 y sus variantes: optimizadas para la expresión de proteínas recombinantes. Carecen de las proteasas que degradarían las proteínas producidas en grandes cantidades.
  • HB101: una de las primeras cepas de clonación, con alta frecuencia de transformación, utilizada desde los albores de la ingeniería genética.

Desde el punto de vista de la bioseguridad, las cepas derivadas de K-12 están clasificadas como nivel de bioseguridad 1 (BSL-1) por las principales agencias reguladoras del mundo, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto significa que pueden manipularse en laboratorios estándar sin necesidad de instalaciones especiales, siempre que se sigan los procedimientos básicos de seguridad.

Cepas de E. coli patógenas

Es fundamental distinguir las cepas de laboratorio de las cepas patógenas que causan enfermedades. Entre estas últimas se encuentran la E. coli enterohemorrágica (EHEC), del serogrupo O157:H7, responsable de brotes alimentarios graves asociados al consumo de carne poco cocinada o verduras contaminadas, y diversas cepas uropatógenas (UPEC) implicadas en infecciones urinarias. Estas cepas patógenas se clasifican en niveles de bioseguridad superiores (BSL-2) y requieren protocolos de manipulación más estrictos. En ningún caso se utilizan para experimentos de clonación rutinaria.

Cómo se obtiene E. coli de forma segura en el laboratorio

La obtención de E. coli para uso científico puede realizarse de dos maneras principales: adquiriéndola directamente de colecciones de cultivos certificadas o aislándola de una fuente biológica bajo protocolos de bioseguridad adecuados.

Adquisición a través de colecciones de cultivos certificadas

La forma más segura, reproducible y recomendada para obtener E. coli de laboratorio es adquirirla a través de colecciones de microorganismos acreditadas. Las más importantes a nivel mundial son:

  • ATCC (American Type Culture Collection): colección estadounidense que distribuye cepas caracterizadas y certificadas a laboratorios de todo el mundo.
  • DSMZ (Deutsche Sammlung von Mikroorganismen und Zellkulturen): el equivalente alemán, de referencia en Europa.
  • CECT (Colección Española de Cultivos Tipo): colección española que incluye cepas de E. coli de referencia para diagnóstico y control de calidad.

Estas instituciones garantizan la identidad, pureza y viabilidad de las cepas, que se suministran liofilizadas o en nitrógeno líquido con toda la documentación técnica necesaria.

Aislamiento a partir de fuentes biológicas

En contextos microbiológicos clínicos o de investigación ambiental, puede ser necesario aislar E. coli de muestras de heces, agua o alimentos. Este proceso se realiza siguiendo protocolos estrictos:

  • Siembra en medios selectivos y diferenciales como el agar MacConkey o el agar eosina azul de metileno (EMB), que permiten distinguir E. coli de otras enterobacterias por su capacidad de fermentar la lactosa produciendo colonias de color característico.
  • Confirmación mediante pruebas bioquímicas y, cada vez más, mediante espectrometría de masas (MALDI-TOF) o análisis genético de la subunidad 16S del ARN ribosomal.
  • Trabajo en cabinas de bioseguridad de clase II para evitar la dispersión de aerosoles durante la manipulación de muestras de origen clínico.

Cultivo y mantenimiento de cepas

Una vez obtenida la cepa deseada, su cultivo y mantenimiento siguen procedimientos bien establecidos:

  • Medios de cultivo: el caldo Luria-Bertani (LB) o el caldo SOB son los más utilizados para el cultivo en medio líquido. Para el crecimiento en superficie se emplea agar LB o agar nutritivo.
  • Condiciones de incubación: temperatura óptima de crecimiento entre 37 °C y 42 °C, agitación constante en cultivos líquidos para asegurar la oxigenación.
  • Conservación a largo plazo: las cepas se conservan a -70 °C o en nitrógeno líquido en presencia de glicerol (15-25%) como crioprotector. Las cepas almacenadas en estas condiciones mantienen su viabilidad y estabilidad genética durante años o incluso décadas.

Aplicaciones de E. coli en biotecnología y medicina

La capacidad de E. coli para producir grandes cantidades de proteínas codificadas por genes introducidos en su genoma o en plásmidos ha revolucionado la medicina y la industria farmacéutica.

Producción de proteínas recombinantes

Desde la década de 1980, E. coli ha sido el sistema de expresión preferido para la producción de proteínas recombinantes terapéuticas. Entre los productos obtenidos mediante este sistema se encuentran:

  • Insulina humana: la insulina recombinante producida en E. coli fue el primer fármaco biotecnológico aprobado para uso humano (1982) y ha sustituido prácticamente en su totalidad a la insulina de origen animal.
  • Interferones: proteínas antivirales utilizadas en el tratamiento de hepatitis virales crónicas y ciertos tipos de esclerosis múltiple.
  • Hormonas de crecimiento: empleadas en el tratamiento de deficiencias de crecimiento en niños.
  • Enzimas industriales: para aplicaciones en la industria alimentaria, textil y de detergentes.

Investigación genómica y biología sintética

E. coli es el organismo de elección para clonar, amplificar y secuenciar fragmentos de ADN de cualquier origen. La posibilidad de introducir genes foráneos en su genoma y estudiar su expresión ha sido fundamental para descifrar los mecanismos básicos de la regulación génica, la síntesis de proteínas y el metabolismo celular en todos los organismos vivos. En la actualidad, la biología sintética utiliza E. coli como "fábrica celular" para diseñar rutas metabólicas capaces de producir combustibles, plásticos biodegradables y medicamentos de nueva generación.

Normas de bioseguridad para el trabajo con E. coli

Aunque las cepas de laboratorio de E. coli son intrínsecamente seguras, el trabajo con microorganismos exige siempre el cumplimiento de una serie de normas básicas que protegen tanto al investigador como al medio ambiente.

Equipamiento de protección individual

El trabajo con E. coli K-12 y sus derivados (BSL-1) requiere el uso de bata de laboratorio, guantes de nitrilo o látex y gafas de protección cuando existe riesgo de salpicaduras. No es obligatorio el uso de cabina de seguridad biológica para estas cepas, aunque su uso es recomendable en determinados procedimientos.

Gestión de residuos biológicos

Todo el material que haya estado en contacto con cultivos bacterianos debe esterilizarse antes de su eliminación. Los métodos más utilizados son la autoclave (vapor a 121 °C durante 15-20 minutos) para materiales reutilizables y el tratamiento con hipoclorito sódico (lejía al 1-2%) para superficies y efluentes líquidos.

Prohibiciones en el laboratorio

En cualquier laboratorio donde se manipulen microorganismos está absolutamente prohibido comer, beber, fumar o aplicarse cosméticos. Igualmente, las pipetas nunca deben manipularse con la boca. El lavado de manos con agua y jabón al salir del laboratorio es una medida básica e imprescindible.

Preguntas frecuentes

¿Es peligroso trabajar con E. coli en el laboratorio?

Las cepas de E. coli utilizadas habitualmente en investigación, derivadas de la cepa K-12, están clasificadas en el nivel de bioseguridad 1 (BSL-1) y son consideradas seguras para el trabajo en laboratorios estándar. No son capaces de colonizar de manera eficiente el tracto intestinal humano ni de causar infecciones en personas sanas. Con el uso de equipos de protección básicos y el respeto de los protocolos de higiene, el riesgo de manipularlas es mínimo.

¿Dónde se puede conseguir E. coli para uso científico?

Las cepas de E. coli para investigación se obtienen a través de colecciones de cultivos acreditadas como la ATCC (EE.UU.), la DSMZ (Alemania) o la CECT (España). Estas organizaciones suministran cepas certificadas, con ficha técnica completa, a laboratorios universitarios, centros de investigación y empresas biotecnológicas. También pueden transferirse entre laboratorios mediante acuerdos de transferencia de material biológico.

¿Qué diferencia hay entre E. coli de laboratorio y la E. coli que causa enfermedades?

Las cepas de laboratorio, como DH5-alpha o BL21, han sido seleccionadas y modificadas genéticamente para maximizar su utilidad en investigación y minimizar cualquier riesgo para la salud. Carecen de los factores de virulencia —toxinas, adhesinas, sistemas de evasión inmunitaria— que hacen patógenas a cepas como la O157:H7. Las E. coli patógenas, en cambio, poseen genes específicos que les permiten causar infecciones intestinales, urinarias o sistémicas, y se manejan con protocolos de bioseguridad más estrictos.

¿Cómo se conservan las cepas de E. coli en el laboratorio?

Para el uso a corto plazo, las cepas pueden mantenerse a 4 °C en placas de agar o en pinchazo en agar semisólido durante semanas. Para la conservación a largo plazo, el método estándar es la congelación a -70 °C o en nitrógeno líquido con glicerol como crioprotector, lo que permite mantener la viabilidad y la estabilidad genética de la cepa durante años.

¿Puede cualquier laboratorio trabajar con E. coli?

Las cepas de E. coli BSL-1 pueden manipularse en cualquier laboratorio de microbiología o biología molecular básico, siempre que disponga de autoclave para la desactivación de residuos, equipos de protección individual adecuados y personal formado en técnicas microbiológicas. No se requieren instalaciones de contención especiales, como sí sería el caso con microorganismos de nivel BSL-2 o superior.

¿Cuánto tiempo tarda en crecer E. coli en cultivo?

En condiciones óptimas —caldo LB a 37 °C con agitación— E. coli puede dividirse cada 20-40 minutos. Partiendo de una dilución estándar, un cultivo en fase exponencial de crecimiento suele alcanzar densidades celulares adecuadas para la mayoría de experimentos en 3-6 horas. En placa de agar, las colonias visibles a simple vista aparecen tras 12-16 horas de incubación a 37 °C.