Historia de Yibuti: de la colonia francesa a potencia geoestratégica
Yibuti, una de las naciones más pequeñas del continente africano con apenas 23.200 km² y algo más de un millón de habitantes, ocupa sin embargo una posición de importancia capital en la geopolítica mundial. Enclavada en el Cuerno de África, a orillas del estrecho de Bab el-Mandeb por donde transita cerca del 10 % del comercio marítimo global, su historia es el relato de un territorio forjado por el cruce de pueblos, imperios, potencias coloniales y rivalidades estratégicas que continúan vigentes en 2026.

Orígenes: pueblos afar, somali y la llegada del islam
El territorio que hoy constituye la República de Yibuti estuvo habitado desde tiempos remotos por dos grandes grupos étnicos: los afar, procedentes del interior árido, y los issa, una subtribu somali asentada en la costa. Ambos pueblos desarrollaron economías ganaderas y comerciales, intercambiando pieles, especias y esclavos con Egipto, Arabia e India a través del mar Rojo.
Durante el primer milenio de la era cristiana, la región quedó integrada bajo la esfera del poderoso reino de Aksum, el gran imperio cristiano etíope que dominó el noreste africano hasta aproximadamente el siglo VIII. El declive de Aksum y la expansión islámica que se produjo desde la península arábiga transformaron radicalmente el panorama cultural: en los siglos siguientes, tanto afar como issa adoptaron el islam, convirtiéndose en dos de los primeros pueblos del África subsahariana en abrazar esa fe. La religión islámica se consolidó así como un elemento identitario fundamental que persiste hasta la actualidad.
La colonización francesa: de Obock a la Somalia Francesa
La llegada de Francia al territorio se produjo de forma gradual a partir de 1839, cuando los primeros agentes coloniales franceses comenzaron a negociar con los sultanes afar de la costa. La apertura del canal de Suez en 1869 aceleró dramáticamente el interés europeo por el mar Rojo: quien controlara sus orillas controlaba una de las rutas comerciales más lucrativas del mundo.
Francia formalizó su presencia mediante acuerdos con los sultanes de Obock y Tadjoura, y en 1888 inició la construcción de una nueva ciudad portuaria en la orilla sur del golfo de Tadjoura, a la que dio el nombre de Djibouti. El territorio recibió la denominación oficial de Somalia Francesa en 1896. Un pacto firmado entre Francia y el emperador de Etiopía designó a Yibuti como «punto de venta oficial del comercio etíope», lo que impulsó la construcción de la línea ferroviaria Yibuti-Adís Abeba, completada en 1917 y decisiva para el desarrollo económico de la región.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el territorio se mantuvo fiel inicialmente al gobierno de Vichy antes de unirse a los Aliados en 1942. En 1967, ante el auge de los movimientos independentistas en África, Francia rebautizó la colonia como Territorio Francés de los Afar e Issa, intentando equilibrar a las dos grandes comunidades étnicas sin perder el control político.
La independencia de 1977
El 27 de junio de 1977, tras un referéndum celebrado el mes anterior con una aplastante mayoría a favor de la soberanía, Yibuti proclamó su independencia. Era la última colonia francesa en el continente africano. Hassan Gouled Aptidon, de etnia issa, se convirtió en el primer presidente de la nueva república.
Desde el primer momento, el nuevo Estado adoptó una postura de equilibrio entre sus dos principales identidades étnicas —afar e issa— y estableció un sistema de partido único encabezado por el Rassemblement Populaire pour le Progrès (RPP), que ha gobernado el país ininterrumpidamente desde entonces. Francia, por su parte, conservó su presencia militar mediante acuerdos de defensa, manteniendo en territorio yibutiano la mayor guarnición que tiene en África.
La guerra civil de los años noventa
La independencia no trajo consigo la reconciliación entre las comunidades. En octubre de 1991, el Frente para la Restauración de la Unidad y la Democracia (FRUD), integrado mayoritariamente por combatientes afar que denunciaban la marginación política y económica de su comunidad frente a la hegemonía issa, inició una guerra de guerrillas contra el gobierno central. El conflicto, que devastó el norte del país, se prolongó durante una década.
Un primer acuerdo de paz, firmado en diciembre de 1994 con el ala moderada del FRUD, integró a 700 combatientes en el ejército nacional y reservó 200 puestos en la administración para representantes del movimiento. Sin embargo, una facción radical continuó la lucha hasta el año 2000, cuando también suscribió un acuerdo de paz. El 12 de mayo de 2001, el presidente Ismaïl Omar Guelleh presidió la firma del acuerdo de paz definitivo, poniendo fin formalmente a una guerra civil que había dejado miles de desplazados y paralizado el desarrollo del interior del país.
La era Guelleh: continuidad y concentración del poder
En 1999, Ismaïl Omar Guelleh, sobrino del presidente fundador, asumió la presidencia. Su mandato ha estado marcado por la estabilización económica, la apertura de Yibuti a las bases militares extranjeras y una progresiva concentración del poder político. En 2010, una reforma constitucional eliminó el límite de mandatos, permitiéndole presentarse indefinidamente a la reelección.
En octubre de 2025, el parlamento aprobó nuevas enmiendas constitucionales que suprimieron el límite de edad para ejercer la presidencia —Guelleh cumplió 77 años— y endurecieron los requisitos de residencia para los candidatos de la oposición. En las elecciones del 10 de abril de 2026, Guelleh fue reelegido para un sexto mandato con el 97,81 % de los votos, en unos comicios boicoteados o ignorados por la mayoría de los partidos de oposición. Su inauguración tuvo lugar el 9 de mayo de 2026. Los observadores internacionales señalan que el país carece en la práctica de una oposición política efectiva.
La posición geoestratégica: un negocio de bases militares
El activo más valioso de Yibuti no es ningún recurso natural, sino su localización. El estrecho de Bab el-Mandeb, que separa las costas de Yibuti y Yemen, es la puerta de entrada y salida del mar Rojo, y por ende del canal de Suez. Esta posición convierte al pequeño Estado en un lugar de enorme interés para las principales potencias militares del mundo.
En 2026, Yibuti alberga bases militares de Francia (la mayor presencia francesa en África), Estados Unidos (Camp Lemonnier, que paga unos 63 millones de dólares anuales en concepto de alquiler), China (su primera base militar permanente en el extranjero, establecida en 2017, por la que abona unos 20 millones de dólares al año), Japón e Italia, que también pagan alrededor de 30 millones de dólares anuales cada uno. Los ingresos derivados del alquiler de estas instalaciones constituyen una fuente significativa de divisas para el Estado yibutiano.
La economía depende asimismo del puerto de Yibuti, que canaliza la práctica totalidad del comercio exterior de Etiopía —país sin salida al mar con más de 120 millones de habitantes—, y de la condición de zona de libre comercio en el noreste de África. El ferrocarril modernizado que une la capital con Adís Abeba, inaugurado en 2017 con financiación china como parte de la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, refuerza este papel logístico.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo obtuvo Yibuti su independencia y de qué país?
Yibuti proclamó su independencia el 27 de junio de 1977, separándose de Francia. Fue la última colonia francesa en el continente africano. Su primer presidente fue Hassan Gouled Aptidon.
¿Por qué tantos países tienen bases militares en Yibuti?
Yibuti se sitúa junto al estrecho de Bab el-Mandeb, por donde transita alrededor del 10 % del comercio marítimo mundial. Esta posición estratégica lo convierte en un enclave clave para operaciones antipiratería, antiterrorismo y proyección de poder en la región del Índico y el mar Rojo. En 2026 albergan bases Francia, Estados Unidos, China, Japón e Italia.
¿Qué fue la guerra civil de Yibuti?
Entre 1991 y 2001, el Frente para la Restauración de la Unidad y la Democracia (FRUD), compuesto principalmente por combatientes de etnia afar, mantuvo un conflicto armado contra el gobierno central, dominado por la etnia issa. El conflicto se resolvió mediante acuerdos de paz sucesivos, siendo el definitivo firmado en mayo de 2001.
¿Quién gobierna Yibuti en 2026?
Ismaïl Omar Guelleh, en el poder desde 1999, fue reelegido en abril de 2026 para un sexto mandato presidencial con el 97,81 % de los votos, en unas elecciones sin oposición real. Gobierna a través del partido Rassemblement Populaire pour le Progrès (RPP), en el poder desde la independencia del país.
¿De qué vive económicamente Yibuti?
La economía de Yibuti se sustenta principalmente en los servicios logísticos (el puerto concentra casi todo el comercio exterior etíope), el alquiler de bases militares extranjeras (que generan más de 140 millones de dólares anuales en conjunto) y su condición de zona de libre comercio en el noreste de África. El país carece de recursos naturales significativos.