Capital de Túnez: historia, medina y legado de Cartago
Túnez es la capital de la República de Túnez y una de las ciudades más antiguas del Mediterráneo. Enclave de civilizaciones, testigo del esplendor fenicio-cartaginés, la dominación romana, el auge islámico, la influencia otomana y la modernidad postcolonial, su historia es un compendio extraordinario de la historia universal. Pocos metros separan en sus calles el pasado más remoto del presente más vibrante, lo que convierte a esta ciudad en un destino cultural de primer orden para quien quiera comprender el Mediterráneo en toda su complejidad.
La ciudad de Túnez: datos esenciales
Túnez se extiende en la orilla occidental de la laguna de Bahira (o lago de Túnez), a escasos kilómetros del Mediterráneo. Con una población metropolitana que supera los dos millones de habitantes, concentra gran parte de la actividad económica, política y cultural del país. Su nombre en árabe es تونس (Tūnis), y tanto la ciudad como el Estado comparten denominación, lo que puede generar cierta confusión en los textos históricos.
Posición geográfica estratégica
La situación de Túnez a apenas 150 km de Sicilia y en el punto más estrecho del Mediterráneo central la convirtió desde la antigüedad en un nudo de rutas comerciales y militares. Quien controlaba este istmo geográfico controlaba el paso entre el Mediterráneo occidental y el oriental. Esa posición privilegiada explica por qué tantas potencias han querido hacer de Túnez su capital o su base de operaciones.
Los orígenes: antes de Cartago
El área en torno a la laguna de Bahira estuvo habitada desde tiempos prehistóricos. Antes de la llegada de los colonos fenicios, pueblos bereberes (amazigh) habitaban la región y desarrollaron sus propias formas de organización social y económica. Esos pueblos no desaparecieron con la llegada de las civilizaciones mediterráneas, sino que se integraron en ellas, dejando una huella cultural que llega hasta nuestros días.
La fundación fenicia y la proximidad con Cartago
La ciudad de Túnez como entidad reconocible aparece en las fuentes escritas desde el siglo IV a.C., aunque su origen puede ser anterior. En esa época existía como un asentamiento secundario en el radio de influencia de Cartago, la gran metrópolis fenicia fundada según la tradición en 814 a.C. por la princesa Dido (Elisa) y situada a apenas 15 km de donde hoy se encuentra el barrio de Cartago, en el norte del Gran Túnez.
Cartago dominó el comercio del Mediterráneo occidental durante siglos, fundó colonias desde Iberia hasta Sicilia y Cerdeña, y protagonizó las célebres Guerras Púnicas contra Roma (264-146 a.C.). Aníbal Barca, el general cartaginés que cruzó los Alpes con elefantes, es quizá su personaje histórico más conocido.
La destrucción de Cartago y la refundación romana
En 146 a.C., al término de la Tercera Guerra Púnica, Roma destruyó Cartago de forma sistemática. Las fuentes antiguas hablan de decenas de miles de muertos y de la venta como esclavos del resto de la población. El senado romano ordenó que la ciudad fuera arrasada y sus tierras malditas. Sin embargo, la leyenda de que los romanos esparcieron sal sobre sus campos para que nada volviera a crecer carece de respaldo en las fuentes históricas fiables.
Colonia Julia Cartago
La destrucción de Cartago no supuso el fin de la ciudad. Julio César y, después de su asesinato, Augusto promovieron la refundación del lugar como Colonia Iulia Carthago, que llegó a convertirse en la segunda ciudad más importante del Imperio Romano de Occidente, solo por detrás de Roma. En este período, el área que hoy ocupa la ciudad de Túnez era un núcleo secundario, mientras que la colonia romana brillaba en el emplazamiento cartaginés original.
La conquista árabe y el nacimiento de la capital islámica
La llegada de los ejércitos árabes a Ifriqiya (el norte de África) en el siglo VII d.C. transformó radicalmente el paisaje político y cultural de la región. El general árabe Hassan ibn Noman tomó Cartago en 698, la destruyó por segunda vez para eliminar toda posibilidad de reconstrucción bizantina, y eligió el emplazamiento de Túnez como sede del nuevo gobierno musulmán.
Capital bajo las dinastías islámicas
La ciudad pasó sucesivamente bajo el dominio de diversas dinastías:
- Aglabíes (800-909): construyeron mezquitas, palacios y sistemas de irrigación. La Gran Mezquita de la Oliva (Zitouna), fundada en el siglo VIII, se convirtió en uno de los centros del saber islámico más prestigiosos del Mediterráneo.
- Fatimíes (909-973): de orientación chiita, trasladaron la capital a su nueva ciudad de Al-Mahdiya antes de conquistar Egipto y fundar El Cairo.
- Zirís (973-1148) y Almohades (1159-1229): los almohades consolidaron Túnez como capital permanente del territorio en 1159, estatus que mantiene de forma ininterrumpida hasta hoy.
- Hafsíes (1229-1574): durante su largo reinado, Túnez conoció uno de sus períodos de mayor esplendor intelectual y comercial. Ibn Jaldún, el gran historiador y filósofo árabe considerado precursor de la sociología moderna, nació en Túnez en 1332.
El período otomano y el protectorado francés
En 1574, la flota otomana incorporó Túnez al Imperio del sultán. Durante los siglos XVII y XVIII, la ciudad fue gobernada en la práctica por los beys husainíes, una dinastía local que mantuvo una relativa autonomía dentro del marco otomano. En este período se construyeron algunos de los palacios más bellos de la medina, como Dar El Bey y Dar Othman, que fusionan la arquitectura andalusí con influencias otomanas.
El protectorado francés (1881-1956)
En 1881, Francia estableció el protectorado sobre Túnez. La administración colonial construyó una ciudad nueva europea junto a la medina histórica, articulada en torno a la avenida Habib Bourguiba. Esta dualidad urbanística, ciudad árabe medieval frente a ciudad europea moderna, sigue siendo hoy uno de los rasgos más característicos de la capital tunecina.
La medina de Túnez: Patrimonio de la Humanidad
El corazón histórico de Túnez es su medina, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1979. Con más de 270 hectáreas y cerca de 700 monumentos históricos catalogados, es uno de los conjuntos urbanos islámicos medievales mejor conservados del mundo.
Monumentos principales
- Mezquita de la Zitouna: fundada en el siglo VIII, es la mezquita más antigua de la ciudad y uno de los principales centros de enseñanza del islam en el Mediterráneo occidental durante la Edad Media.
- Palacio Dar El Bey: sede histórica del gobierno beylical, hoy convertido en sede de la presidencia del consejo de ministros.
- Souks históricos: el laberinto de mercados especializados (souks de perfumeros, orfebres, tejidos, especias) que rodea la mezquita mayor es uno de los más completos del mundo árabe.
- Museo del Bardo: ubicado en un antiguo palacio beylical en los arrabales de la medina, alberga la mayor colección de mosaicos romanos del mundo, incluyendo piezas procedentes de Cartago y Utica.
Arquitectura y urbanismo de la medina
La trama urbana de la medina sigue el modelo islámico clásico: una gran mezquita central rodeada de souks y actividades artesanales, con viviendas dispuestas en callejones que progresivamente se van estrechando hacia el interior. Las casas se organizan en torno a patios interiores (wiast al-dar) con fuentes y vegetación, ocultando al exterior su riqueza decorativa.
Túnez en la actualidad
La independencia tunecina, proclamada el 20 de marzo de 1956 bajo el liderazgo de Habib Bourguiba, convirtió a la ciudad en capital de un Estado moderno. La avenida que lleva su nombre simboliza esa nueva era. Tras la revolución de 2010-2011, que inauguró la Primavera Árabe, Túnez vivió un proceso de transición democrática que la convirtió temporalmente en el único caso de éxito de ese movimiento en el mundo árabe.
Economía y modernidad
Hoy la ciudad de Túnez concentra los principales servicios financieros, universidades, medios de comunicación e instituciones culturales del país. El turismo cultural, atraído por la combinación de medina medieval, ruinas romanas y playas mediterráneas, es uno de los pilares de su economía. La proximidad de las ruinas de Cartago y el barrio pintoresco de Sidi Bou Said, con sus casas blancas y puertas azules sobre el Mediterráneo, completan una oferta patrimonial excepcional.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la capital de Túnez?
La capital de la República de Túnez es la ciudad de Túnez (Tūnis en árabe). Comparte nombre con el país, lo que puede generar confusión. Es la ciudad más grande del país y su centro político, económico y cultural desde el año 1159, cuando los almohades la establecieron como capital permanente.
¿Qué relación hay entre Cartago y la ciudad de Túnez?
Cartago fue la gran potencia mediterránea de la antigüedad, destruida por Roma en 146 a.C. y refundada como colonia romana. Sus ruinas se encuentran en el suburbio norte de la actual Gran Túnez, a unos 15 km del centro histórico. Cuando los árabes conquistaron la región en el siglo VII, eligieron el emplazamiento de Túnez (y no el de Cartago) como nueva capital islámica.
¿Está la medina de Túnez declarada Patrimonio de la Humanidad?
Sí. La medina de Túnez fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1979. Abarca más de 270 hectáreas y contiene cerca de 700 monumentos históricos, desde mezquitas y madrasas hasta palacios, baños termales y souks medievales.
¿Quién fue Ibn Jaldún y qué relación tiene con Túnez?
Ibn Jaldún (1332-1406) fue uno de los intelectuales más brillantes del mundo árabe medieval, considerado precursor de la historiografía crítica, la sociología y la economía. Nació en Túnez en el seno de una familia de origen andalusí, en el período hafsí. Su obra cumbre, la Muqaddima, es un análisis sistemático de los ciclos históricos y las dinámicas sociales que sigue siendo estudiado en universidades de todo el mundo.
¿Cómo llegó Túnez a ser capital permanente del país?
Aunque habitada desde la antigüedad, Túnez se consolidó como capital ininterrumpida del territorio tunecino a partir de 1159, cuando la dinastía almohade le otorgó ese rango. Antes, otras ciudades como Kairouan y Al-Mahdiya habían ejercido como capitales bajo distintas dinastías. Desde la independencia en 1956, Túnez es la capital oficial de la República de Túnez.