El papel de Serbia en las guerras: de 1914 a los Balcanes
Serbia ha ocupado un lugar decisivo en dos de los conflictos armados más destructivos que ha conocido Europa: la Primera Guerra Mundial (1914-1918), cuyo detonante directo fue un acto ocurrido en territorio balcánico, y las guerras yugoslavas (1991-2001), que pusieron fin violentamente a la federación socialista creada tras la Segunda Guerra Mundial. En ambos casos, el pequeño Estado serbio no fue un actor secundario sino uno de los protagonistas centrales, con consecuencias que se extendieron mucho más allá de sus propias fronteras.

Serbia y la Primera Guerra Mundial (1914-1918)
El detonante del conflicto
El 28 de junio de 1914, el archiduque Francisco Fernando de Austria fue asesinado en Sarajevo por Gavrilo Princip, un joven nacionalista bosnio de origen serbio vinculado a la organización secreta Mano Negra. El Gobierno austrohúngaro responsabilizó directamente al Reino de Serbia y le presentó un ultimátum con condiciones deliberadamente inaceptables. La negativa parcial de Belgrado llevó a la declaración de guerra el 28 de julio de 1914, activando el sistema de alianzas europeas y desencadenando la guerra más devastadora que el continente había visto hasta entonces. Serbia, aliada de Rusia y, por extensión, de Francia y el Reino Unido, quedó integrada en el bando de la Entente.
Las campañas militares de 1914 y la victoria de Kolubara
A pesar de ser un Estado pequeño con recursos limitados, Serbia sorprendió al mundo con su capacidad de resistencia. En diciembre de 1914, el ejército serbio bajo el mando del voivoda Radomir Putnik infligió una derrota inesperada y contundente a las fuerzas austrohúngaras en la batalla de Kolubara, considerada por algunos historiadores una de las victorias militares más notables del siglo XX. Las tropas del Imperio Austrohúngaro, que habían llegado a ocupar Belgrado, fueron expulsadas del país en menos de tres semanas.
La gran retirada de 1915 y el éxodo a través de Albania
El equilibrio se rompió en el otoño de 1915. Una ofensiva coordinada de más de 300.000 soldados austrohúngaros, alemanes y búlgaros, bajo el mando del mariscal August von Mackensen, atacó Serbia desde tres frentes simultáneamente. Superado por el número y desprovisto de refuerzos suficientes de sus aliados occidentales, el ejército serbio inició una retirada épica y trágica a través de las montañas albanesas en pleno invierno. Durante esa travesía, conocida como la Gran Retirada, murieron unos 40.000 soldados serbios solo a causa del frío y las enfermedades. Aproximadamente 125.000 combatientes lograron alcanzar la costa adriática y fueron evacuados en barcos franceses hacia la isla de Corfú, donde el ejército fue reorganizado, reequipado y reentrenado con apoyo de misiones militares francesas.
El frente de Salónica y la liberación de 1918
Desde Corfú, las divisiones serbias fueron trasladadas al frente de Salónica (Macedonia griega), donde combatieron junto a fuerzas aliadas de Francia, el Reino Unido, Italia y Grecia. En septiembre de 1918, una ofensiva decisiva rompió las líneas búlgaras y permitió al ejército serbio avanzar hacia el norte. El 1 de noviembre de 1918, el rey Alejandro I entró en Belgrado liberada. El armisticio se firmó once días después. Serbia fue uno de los países con mayor porcentaje de bajas en relación con su población: se estima que perdió entre el 16 y el 20% de sus habitantes entre muertos en combate, víctimas civiles y fallecidos por epidemias. El 1 de diciembre de 1918 nació el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, germen de la futura Yugoslavia.
Serbia en las guerras yugoslavas (1991-2001)
La disolución de Yugoslavia y el ascenso de Milošević
Tras la muerte del mariscal Josip Broz Tito en 1980 y el colapso del comunismo en Europa del Este, la República Federal Socialista de Yugoslavia entró en una crisis política y económica profunda. En ese contexto emergió Slobodan Milošević, quien llegó a la presidencia de Serbia en 1989 enarbolando un programa de nacionalismo serbio. Su política se orientó a preservar Yugoslavia bajo hegemonía serbia o, en su defecto, a reagrupar en un único Estado a todas las poblaciones serbias dispersas por las repúblicas vecinas, proyecto que sus críticos denominaron la "Gran Serbia".
Guerra en Croacia y en Bosnia-Herzegovina
Cuando Eslovenia y Croacia declararon su independencia en junio de 1991, el Ejército Popular Yugoslavo —controlado en la práctica por Belgrado— intervino militarmente. En Croacia, las milicias serbias locales con apoyo del ejército federal tomaron el control de amplias zonas de población mixta, cometiendo expulsiones masivas de croatas en operaciones de limpieza étnica. La guerra terminó con los acuerdos de Dayton en 1995, pero dejó decenas de miles de muertos y cientos de miles de desplazados.
La guerra en Bosnia-Herzegovina (1992-1995) fue aún más destructiva. Las fuerzas serbiobosnias, respaldadas por Belgrado, sitiaron Sarajevo durante casi cuatro años —el asedio urbano más largo de la historia contemporánea— y ejecutaron la masacre de Srebrenica en julio de 1995, en la que fueron asesinados más de 8.000 varones bosnios musulmanes. Tanto el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (ICTY) como la Corte Internacional de Justicia calificaron posteriormente estos hechos como genocidio. El balance global de la guerra en Bosnia es de más de 100.000 muertos y dos millones de desplazados.
Kosovo y la intervención de la OTAN
A finales de la década de 1990, la provincia de Kosovo, con mayoría albanesa, vivió una escalada de violencia entre las fuerzas serbias y el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). Las operaciones de las fuerzas serbias contra la población civil albanesa provocaron la intervención de la OTAN, que bombardeó Yugoslavia entre marzo y junio de 1999. En ese contexto, Milošević fue acusado formalmente por el ICTY de crímenes contra la humanidad. El conflicto de Kosovo terminó con la retirada serbia y la instalación de una administración de Naciones Unidas. En 2008, Kosovo declaró su independencia, reconocida por más de cien países aunque no por Serbia ni por potencias como Rusia o China.
Consecuencias jurídicas e internacionales
Slobodan Milošević fue detenido en 2001 y extraditado al ICTY en La Haya, donde enfrentó 66 cargos de crímenes contra la humanidad, genocidio y crímenes de guerra. Murió de un ataque cardíaco en su celda en marzo de 2006, antes de que se dictara sentencia. Otros líderes serbiobosnios, como Radovan Karadžić y el general Ratko Mladić, fueron condenados por el tribunal a cadena perpetua por genocidio y crímenes de guerra. Serbia emprendió desde mediados de los 2000 un proceso de aproximación a la Unión Europea, aunque el estatus de Kosovo sigue siendo un obstáculo central en su candidatura de adhesión.
Legado histórico y situación en 2026
En 2026, Serbia mantiene el estatus de país candidato a la Unión Europea, aunque las negociaciones avanzan con lentitud, condicionadas en parte por la cuestión de Kosovo y por la posición de Belgrado en el contexto del conflicto en Ucrania. La memoria de las guerras yugoslavas sigue siendo una herida abierta en los Balcanes: la sociedad serbia afronta el debate sobre la responsabilidad colectiva y la reconciliación con sus vecinos, mientras instituciones y organizaciones civiles trabajan para documentar los crímenes cometidos. El papel histórico de Serbia en los dos grandes conflictos europeos del siglo XX —como víctima heroica en el primero y como actor de violaciones graves del derecho internacional en el segundo— configura una identidad nacional cargada de contradicciones que el país todavía procesa.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se dice que Serbia desencadenó la Primera Guerra Mundial?
El asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo a manos de Gavrilo Princip, un nacionalista de origen serbio, fue el detonante inmediato de la guerra. Austria-Hungría responsabilizó al Gobierno serbio y le presentó un ultimátum; la crisis diplomática que siguió activó el sistema de alianzas y arrastró a las grandes potencias al conflicto. No obstante, los historiadores señalan que Serbia fue el detonante, no la causa estructural: las tensiones imperiales y el sistema de alianzas europeas eran las condiciones de fondo.
¿Qué fue la Gran Retirada serbia de 1915?
Fue la retirada forzosa del ejército serbio a través de las montañas albanesas en invierno de 1915-1916, tras ser superado por la ofensiva combinada de los Imperios Centrales y Bulgaria. Unos 40.000 soldados murieron durante la travesía por el frío y las enfermedades. Los sobrevivientes fueron evacuados a la isla griega de Corfú y posteriormente reincorporados al frente de Salónica.
¿Cuál fue el papel de Slobodan Milošević en las guerras yugoslavas?
Milošević fue presidente de Serbia (1989-1997) y de la República Federal de Yugoslavia (1997-2000). Impulsó políticas nacionalistas que contribuyeron al estallido de los conflictos en Croacia, Bosnia y Kosovo. Fue acusado por el ICTY de crímenes contra la humanidad y genocidio, pero murió en 2006 antes de que concluyera su juicio.
¿Qué fue la masacre de Srebrenica y qué relación tiene con Serbia?
En julio de 1995, fuerzas serbiobosnias bajo el mando del general Ratko Mladić ejecutaron a más de 8.000 hombres y niños bosnios musulmanes en Srebrenica, en la mayor atrocidad registrada en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Tanto el ICTY como la Corte Internacional de Justicia la calificaron de genocidio. Mladić fue condenado a cadena perpetua por el tribunal de La Haya.
¿Reconoce Serbia su responsabilidad en los crímenes de las guerras yugoslavas?
La postura oficial serbia ha evolucionado con el tiempo, pero sin llegar a un reconocimiento pleno. En 2010, el Parlamento serbio aprobó una declaración que condena la masacre de Srebrenica y expresa el pesar por las víctimas, aunque sin usar la palabra "genocidio". El debate sobre la responsabilidad histórica sigue siendo políticamente sensible en 2026.