Las 3 atracciones turísticas más importantes de China
China concentra algunas de las maravillas más extraordinarias del patrimonio humano. Con una historia de más de cinco mil años, el país alberga monumentos de escala y antigüedad difícilmente comparables en cualquier otro lugar del mundo. Entre los cientos de destinos que recibe anualmente, tres atracciones destacan por su relevancia histórica, su impacto visual y el volumen de visitantes que congregan: la Gran Muralla China, la Ciudad Prohibida de Pekín y el Ejército de Terracota de Xi'an. Las tres forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO y, en 2026, continúan siendo los referentes absolutos del turismo cultural en el país.

La Gran Muralla China
La Gran Muralla es el monumento más representativo de China y, posiblemente, la obra de ingeniería militar más colosal jamás construida. Su construcción no respondió a un único período ni a un solo gobernante: se desarrolló a lo largo de más de dos milenios, desde el siglo VII a.C. hasta la dinastía Ming (siglos XIV-XVII), que fue quien erigió los tramos más sólidos y mejor conservados que hoy pueden visitarse.
Según el levantamiento oficial realizado por la Administración Estatal de Patrimonio Cultural de China en 2012, la muralla alcanza una longitud total de 21.196 kilómetros, aunque esta cifra incluye todos los ramales, muros paralelos y estructuras defensivas asociadas. Los tramos continuos más emblemáticos se extienden por las provincias del norte, desde el mar de Bohai hasta el desierto de Gobi. La altura varía entre 4 y 16 metros, y la anchura media de la plataforma superior oscila entre 4 y 5 metros, suficiente para que varias personas marcharan en paralelo.
Secciones más visitadas
No toda la muralla es accesible ni está restaurada. La sección de Badaling, situada a unos 70 kilómetros al noroeste de Pekín, es la más frecuentada: en temporada alta puede recibir hasta 70.000 visitantes diarios, lo que llevó a las autoridades a establecer un límite de 65.000 entradas diarias. Otras secciones como Mutianyu, Jinshanling o Simatai ofrecen entornos más tranquilos y paisajes igualmente impresionantes para quienes prefieren evitar las aglomeraciones.
La Gran Muralla atrae entre 10 y 15 millones de visitantes al año en sus distintas secciones, convirtiéndola en uno de los destinos turísticos con mayor afluencia del planeta. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 y elegida como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo en 2007. Desde entonces, el flujo de visitantes internacionales no ha dejado de crecer, y el turismo generado por la muralla aporta aproximadamente 2.000 millones de dólares anuales a la economía local.
La Ciudad Prohibida de Pekín
En el corazón de Pekín, rodeada por una fosa de 52 metros de ancho y una muralla de más de 10 metros de altura, se alza la Ciudad Prohibida, el mayor palacio imperial de madera del mundo. Construida entre 1406 y 1420 por orden del emperador Yongle de la dinastía Ming, fue la sede del poder político de China durante casi cinco siglos, hasta la caída del último emperador en 1912.
El complejo abarca 72 hectáreas y alberga 980 edificios con aproximadamente 9.000 estancias. Su arquitectura responde a un orden estricto de simetría axial orientada de norte a sur, donde cada patio, puerta y sala tiene un significado simbólico preciso dentro del sistema cosmológico imperial chino. Los tejados cubiertos de tejas amarillas —color reservado exclusivamente al emperador— y las fachadas de muros rojos son las marcas más reconocibles del conjunto.
Del palacio al museo
El acceso al recinto estuvo vedado a la inmensa mayoría de la población durante toda su época imperial: solo el soberano, su familia, los eunucos de la corte y los funcionarios de mayor rango podían traspasar sus puertas. De ahí el nombre con el que se la conoce en chino: Zǐjìnchéng, la «Ciudad Purpúrea Prohibida». El 10 de octubre de 1925, el palacio se convirtió oficialmente en el Museo del Palacio (Gùgōng Bówùyuàn), abierto al público en general.
Hoy custodia más de un millón de objetos, entre pinturas, caligrafías, porcelanas, muebles, ropas imperiales y piezas de jade. Con 18 millones de visitantes registrados en 2023 y cifras similares en 2024 y 2025, la Ciudad Prohibida es uno de los museos más visitados del mundo. Para gestionar el flujo, las autoridades han establecido un límite de 40.000 entradas diarias. Fue reconocida Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987.
El Ejército de Terracota de Xi'an
En 1974, un grupo de agricultores que excavaba un pozo en las afueras de Xi'an, en la provincia de Shaanxi, encontró fragmentos de cerámica que resultaron ser parte de uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX: el Ejército de Terracota que custodia la tumba de Qin Shi Huang, el primer emperador unificador de China.
Qin Shi Huang ascendió al trono del reino de Qin con apenas 13 años, en 246 a.C., y ordenó la construcción de su mausoleo casi de inmediato. Las obras, en las que participaron más de 700.000 trabajadores, se prolongaron durante aproximadamente cuarenta años. El ejército funerario fue concebido para acompañar y proteger al emperador en la vida después de la muerte, reproduciendo con fidelidad la organización y la composición de su ejército real.
Un ejército único en su género
Hasta la fecha se han identificado más de 8.000 figuras de tamaño natural, entre guerreros de infantería, arqueros, jinetes, carros de guerra y caballos, distribuidas en tres fosos principales. Lo que hace al conjunto especialmente singular es que ninguna figura es idéntica a otra: cada guerrero presenta rasgos faciales, peinado, postura y equipamiento diferenciados, lo que sugiere que fueron modelados a partir de individuos reales o mediante una combinación de partes estandarizadas. Aunque hoy aparecen en tonos grisáceos, los estudios de conservación han confirmado que originalmente estaban recubiertos de pigmentos vivos: rojos, verdes, azules y ocres.
El mausoleo completo fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987. En la actualidad, el Museo de los Guerreros y Caballos de Terracota, situado a 42 kilómetros al este de Xi'an, limita su aforo a 65.000 visitantes diarios. Una parte importante de los hallazgos permanece sin excavar, dado que las técnicas actuales aún no permiten conservar los pigmentos originales una vez expuestos al aire. El expresidente francés Jacques Chirac lo describió en 1987 como «la octava maravilla del mundo», una expresión que ha perdurado en el imaginario popular.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la atracción turística más visitada de China?
La Ciudad Prohibida de Pekín es la que registra el mayor número de entradas, con alrededor de 18 millones de visitantes al año. Sin embargo, la Gran Muralla China recibe entre 10 y 15 millones de visitas anuales en sus distintas secciones, lo que la convierte en la más extensa y diversa en cuanto a puntos de acceso.
¿Cuándo se descubrió el Ejército de Terracota?
Fue descubierto en marzo de 1974 por agricultores que excavaban un pozo en la localidad de Lintong, cerca de Xi'an. Las excavaciones arqueológicas sistemáticas comenzaron poco después y continúan en la actualidad, con una parte significativa del yacimiento aún sin desenterrar.
¿Se puede visitar el interior de la Ciudad Prohibida?
Sí, el recinto es visitable como museo desde 1925. Las entradas se venden con nombre real y están limitadas a 40.000 por día. Se recomienda reservar con antelación, especialmente en temporada alta (primavera y otoño), para asegurarse el acceso.
¿Cuál es la mejor sección de la Gran Muralla para visitar?
Depende del perfil del visitante. Badaling es la más accesible y mejor restaurada, ideal para una primera visita. Mutianyu ofrece menos aglomeración y vistas espectaculares. Jinshanling y Simatai son preferidas por quienes buscan secciones más auténticas y senderos de senderismo entre torres en estado original.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar cada una de estas tres atracciones?
La Ciudad Prohibida requiere entre 2 y 4 horas para una visita completa del área principal. La Gran Muralla, dependiendo de la sección y del tramo que se recorra, ocupa entre 3 y 6 horas incluyendo el desplazamiento desde Pekín. El Museo del Ejército de Terracota de Xi'an se suele visitar en entre 2 y 4 horas, y puede combinarse con otros atractivos de la ciudad en una jornada completa.