Templo Karni Mata: el templo de las ratas en Deshnok, Rajastán
El templo Karni Mata, conocido popularmente como el «templo de las ratas», es uno de los santuarios hindúes más singulares y visitados de la India. Se encuentra en la localidad de Deshnok, a unos 30 kilómetros al sur de Bikaner, en el estado de Rajastán, en el noroeste del país. Cada año decenas de miles de peregrinos y viajeros de todo el mundo acuden hasta este recinto para venerar a la diosa Karni Mata y para contemplar —y en algunos casos alimentar— a las más de 20.000 ratas sagradas que habitan libremente entre sus muros.
Ubicación y cómo llegar
Deshnok es una pequeña ciudad del desierto del Thar, integrada en el distrito de Bikaner. La capital regional más cercana con infraestructura turística consolidada es precisamente Bikaner, una ciudad amurallada del Rajastán históricamente ligada a las rutas caravaneras del desierto. Desde Bikaner se puede llegar a Deshnok en aproximadamente treinta minutos en autobús público, taxi o tuk-tuk, recorriendo la carretera NH62.
Para quienes planean un itinerario más amplio por el Rajastán, Bikaner se sitúa a unos 330 km al noroeste de Jaipur (la capital estatal) y a unos 250 km al norte de Jodhpur. La ciudad cuenta con conexiones ferroviarias y aéreas, lo que facilita incluir la visita al templo dentro de un circuito clásico por el estado.
Historia y origen del templo
El culto a Karni Mata tiene raíces en el siglo XIV. Según las fuentes históricas y la tradición oral, Karni Mata fue una mística y santa nacida en el seno de la casta Charan, a quien se considera una encarnación de la diosa Durga. Se le atribuían poderes curativos, capacidades proféticas y dotes militares que la llevaron a convertirse en consejera de varios maharajás de la región, incluidos los gobernantes de Jodhpur y Bikaner.
Tras su muerte —o «mahaprayan»— hacia 1538, su lugar de devoción fue consolidándose en Deshnok. El edificio actual, sin embargo, data de principios del siglo XX: fue el Maharajá Ganga Singh de Bikaner quien encargó la construcción de la fachada de mármol blanco tallado y las imponentes puertas de plata maciza que hoy caracterizan al templo, como parte de las reformas arquitectónicas que emprendió en su reino durante su largo reinado (1887-1943).
Arquitectura y características del recinto
El templo presenta una fachada de mármol blanco profusamente decorada con relieves florales y figuras mitológicas, flanqueada por dos paneles de plata repujada que narran episodios de la vida de Karni Mata. Las puertas principales, igualmente de plata, son un referente artístico del trabajo artesanal rajput de la época. Al atravesar el umbral, el visitante accede a un patio interior donde las ratas circulan con absoluta libertad sobre el suelo, las vigas y los cuencos de leche y grano dispuestos para su alimentación.
El sanctasanctórum alberga la imagen principal de Karni Mata ataviada con ropas bordadas y ornamentos dorados, a la que los fieles ofrecen flores, coco, dulces y otros presentes. El ambiente mezcla el incienso, los cánticos devocionales y el incesante movimiento de las ratas, creando una atmósfera que resulta a la vez solemne y completamente ajena a los parámetros de cualquier otro templo del subcontinente.
Las ratas sagradas: los kābā
El elemento que convierte a Karni Mata en un lugar único es, sin duda, la presencia masiva de ratas. En hindi y en la tradición local se las denomina kābā, y están protegidas y veneradas como seres sagrados. La cifra habitualmente citada ronda los 20.000 ejemplares, aunque varía según la época del año.
La leyenda que explica este fenómeno cuenta que Karni Mata intercedió ante Yama, dios de la muerte, para que reencarnase al hijo fallecido de un narrador de la casta Charan. Ante la negativa de Yama, la diosa prometió que todos los miembros masculinos de esa casta se reencarnarían como ratas en su templo antes de volver a nacer como humanos. Así, los kābā no son vistos como animales corrientes, sino como almas en tránsito esperando su próxima vida.
Entre los miles de ratas pardas que habitan el recinto, existe un pequeño número de ratas blancas consideradas especialmente sagradas. Se cree que son la manifestación de la propia Karni Mata y de sus cuatro sobrinos. Avistar una rata blanca se considera un augurio de gran fortuna, y muchos devotos abandonan el templo sin haberla visto, lo que interpretan como una señal de que deben regresar.
Las normas del templo estipulan que si un visitante pisa y mata accidentalmente a uno de estos animales, está obligado a reponerlo con una réplica de plata o de oro macizo. Comer alimentos que hayan sido previamente mordisqueados por las ratas se considera un honor, no una impureza; los devotos más piadosos consumen con devoción los restos de los cuencos de leche comunales.
Festividades y afluencia de peregrinos
El templo celebra dos grandes ferias anuales, ambas coincidiendo con los periodos de Navratras. La primera tiene lugar en marzo o abril (Navratras de Chaitra), y la segunda en septiembre u octubre (Navratras de Ashvin). Durante estos períodos, el santuario recibe oleadas de peregrinos procedentes de Rajastán y de otros estados de la India, con ofrendas, procesiones y cánticos que se prolongan varios días.
El resto del año, el templo también registra una afluencia considerable de turistas nacionales e internacionales, atraídos por la singularidad del lugar. Está abierto todos los días del año desde antes del amanecer hasta bien entrada la noche, con un horario de apertura que suele comenzar alrededor de las 4:00 de la madrugada.
Significado cultural y religioso
El templo Karni Mata ilustra de manera vívida la diversidad interna del hinduismo y su capacidad para integrar cultos locales dentro de un marco teológico más amplio. La veneración de animales —vacas, monos, cobras, elefantes— está extendida en todo el subcontinente, pero pocas expresiones resultan tan llamativas para el observador externo como la de Deshnok.
Para las familias Depavat, los descendientes directos de la comunidad devota de Karni Mata (más de 500 familias registradas), el cuidado diario de las ratas constituye tanto una obligación religiosa como una forma de identidad colectiva transmitida de generación en generación. Son ellos quienes organizan la alimentación regular de los kābā y quienes custodian las tradiciones rituales del templo.
Consejos prácticos para visitantes
- Es obligatorio descalzarse antes de entrar al recinto, como en cualquier templo hindú.
- Se recomienda extremar la precaución al caminar para no pisar a los animales, dado que circulan libremente por todo el suelo.
- La fotografía está generalmente permitida en el exterior y en el patio, aunque en el interior del sanctasanctórum puede estar restringida.
- La entrada al templo es gratuita para los peregrinos hindúes; para visitantes extranjeros puede aplicarse una pequeña tarifa de acceso a determinadas zonas.
- La mejor época para visitar Rajastán en general, y Deshnok en particular, es entre octubre y marzo, cuando las temperaturas del desierto son más moderadas.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está exactamente el templo Karni Mata?
El templo Karni Mata se encuentra en Deshnok, una localidad situada a 30 kilómetros al sur de Bikaner, en el estado de Rajastán, noroeste de la India.
¿Por qué hay tantas ratas en el templo?
Según la tradición hindú, las ratas son la reencarnación de los devotos de Karni Mata, una santa del siglo XIV considerada encarnación de la diosa Durga. Son veneradas como seres sagrados y reciben el nombre de kābā.
¿Qué significan las ratas blancas del templo?
Las escasas ratas blancas que habitan el recinto se consideran especialmente sagradas; se cree que son la manifestación de la propia Karni Mata y de sus cuatro sobrinos. Verlas se interpreta como un augurio de buena fortuna.
¿Cuándo se construyó el templo?
Aunque el culto en Deshnok se remonta al siglo XV, el edificio actual fue erigido a principios del siglo XX por encargo del Maharajá Ganga Singh de Bikaner, quien dotó al templo de su característica fachada de mármol blanco y sus puertas de plata maciza.
¿Se puede visitar el templo Karni Mata?
Sí, el templo está abierto al público todos los días del año. Se recomienda visitarlo entre octubre y marzo, cuando las temperaturas en el desierto de Rajastán son más agradables. Es obligatorio quitarse el calzado antes de entrar.