Batalla de Austerlitz (1805): la gran derrota de Austria ante Napoleón
La batalla de Austerlitz, librada el 2 de diciembre de 1805 en la localidad morava de Austerlitz —hoy Slavkov u Brna, en la República Checa—, fue la derrota más decisiva sufrida por Austria frente a Napoleón Bonaparte durante las Guerras Napoleónicas. Conocida también como la batalla de los Tres Emperadores, el encuentro enfrentó al Ejército francés, mandado personalmente por Napoleón I, contra las fuerzas combinadas del Imperio austriaco y del Imperio ruso, al mando nominal del zar Alejandro I y del emperador Francisco II. El resultado fue una aplastante victoria francesa que puso fin a la Guerra de la Tercera Coalición y transformó el mapa político de Europa.
Contexto: la Tercera Coalición y la campaña de 1805
En 1805, Gran Bretaña, Austria, Rusia y Suecia formaron la Tercera Coalición con el objetivo de frenar la expansión del Imperio francés. Austria movilizó unos 72.000 soldados bajo el mando del general Karl Mack von Leiberich e inició operaciones en Baviera antes de que los ejércitos rusos terminasen de concentrarse. Napoleón respondió con una maniobra de envolvimiento fulminante que culminó en la batalla de Ulm (16-20 de octubre de 1805): sin una batalla decisiva a campo abierto, el propio general Mack capituló junto a unos 23.000 soldados; en el conjunto de la campaña, el número total de prisioneros austriacos ascendió a cerca de 60.000 hombres. El 13 de noviembre, la Grande Armée entraba en Viena sin resistencia significativa.
Pese a tan severo golpe, Austria no firmó la paz de inmediato. La llegada de los refuerzos rusos del general Mijaíl Kutúzov ofreció a los aliados una superioridad numérica temporal, y el mando coaligado decidió presentar batalla.
El escenario y las fuerzas en presencia
El terreno elegido para el enfrentamiento se situaba en torno a las alturas de Pratzen, una meseta dominante al sur de Austerlitz. Las fuerzas aliadas —en torno a 90.000 hombres— superaban en número al ejército francés, que contaba con aproximadamente 68.000 efectivos. Kutúzov era formalmente el comandante en jefe aliado, pero Alejandro I y su círculo de asesores interfirieron continuamente en sus decisiones, optando por un plan ofensivo que el general ruso consideraba arriesgado.
El orden de batalla austríaco estaba distribuido entre la columna del centro, a cargo de las alturas, y un ala derecha pensada para envolver el flanco izquierdo francés al sur del campo.
La estrategia de Napoleón: el engaño de Pratzen
La víspera del combate, Napoleón ejecutó una de sus maniobras de decepción más celebradas. Retiró deliberadamente sus tropas de las alturas de Pratzen, dejando el punto más elevado del campo sin guarnecer, con el fin de atraer al enemigo hacia el sur y debilitar así el centro aliado. Además, hizo circular rumores sobre el mal estado de su ejército y envió a su ayudante Savary al cuartel general ruso con un mensaje de aparente disposición a negociar, reforzando la percepción de debilidad francesa.
El plan era sencillo en su concepción pero exigente en su ejecución: permitir que el ala izquierda aliada descendiese hacia el sur para atacar el flanco derecho francés, momento en el que el grueso de la infantería francesa subiría por Pratzen, partiría en dos el ejército enemigo y lo destruiría por separado.
Desarrollo de la batalla
Al amanecer del 2 de diciembre —aniversario de la coronación de Napoleón como emperador—, una densa niebla cubría el valle. Cuando el sol la disipó, las columnas aliadas avanzaban ya hacia el sur exactamente como Napoleón había previsto, vaciando las alturas de Pratzen de defensores. El mariscal Soult recibió la orden de atacar la meseta y, en menos de una hora, sus divisiones coronaron las alturas, partiendo el frente aliado en dos mitades incomunicadas.
En el ala derecha francesa, el mariscal Davout contuvo con apenas 10.800 hombres el embate de la columna aliada más numerosa, ganando el tiempo necesario para que el resto de la maniobra se desarrollase. En el ala izquierda, el mariscal Lannes fijó al ala derecha aliada e impidió que acudiese a socorrer el centro.
Hacia el mediodía, el centro aliado estaba destruido. Los restos de las columnas del sur intentaron retirarse a través de los estanques helados de Satschan; la artillería francesa batió el hielo y centenares de soldados perecieron ahogados. A las cinco de la tarde, la batalla había concluido. El combate duró aproximadamente nueve horas.
Bajas y resultado inmediato
Las pérdidas aliadas fueron muy superiores a las francesas. El ejército austro-ruso sufrió en torno a 15.000 muertos y heridos, y otros 11.000 hombres cayeron prisioneros. Las bajas francesas se cifraron en aproximadamente 9.000 soldados. Austria y Rusia perdieron también decenas de cañones y banderas de regimiento.
El emperador Francisco II solicitó una entrevista a Napoleón al día siguiente. El encuentro tuvo lugar en un vivac al borde del campo de batalla; Napoleón accedió a negociar un armisticio de inmediato.
El Tratado de Presburgo y sus consecuencias para Austria
El 26 de diciembre de 1805 se firmó el Tratado de Presburgo, que impuso a Austria condiciones muy gravosas:
- Cesión del Tirol y el Vorarlberg al reino de Baviera, aliado de Napoleón.
- Cesión de Venecia y el Véneto al Reino de Italia, controlado por Napoleón.
- Renuncia a sus posesiones en Suabia, transferidas a Wurtemberg y Baden.
- Pago de una indemnización de guerra de 40 millones de francos.
- Reconocimiento de los títulos reales de los príncipes alemanes aliados de Francia.
Las consecuencias políticas fueron igualmente profundas. En 1806, impulsada por Napoleón, se constituyó la Confederación del Rin, agrupando a los estados alemanes bajo la órbita francesa. Privado de la base territorial y política que sustentaba el cargo, Francisco II abdicó el título de Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en agosto de 1806, disolviendo así una institución con más de ocho siglos de historia. El monarca conservó el título de Francisco I, Emperador de Austria, que había adoptado en 1804.
Para Rusia, Austerlitz supuso una retirada temporal del conflicto, aunque el zar Alejandro retomaría la guerra en 1806. Para Austria, la derrota marcó el inicio de un periodo de reforma militar e institucional que desembocaría en los cambios administrativos promovidos por el ministro Klemens von Metternich.
Legado militar
Austerlitz es considerada por numerosos historiadores militares como la obra maestra táctica de Napoleón, comparable en ingenio a batallas como Cannas (216 a. C.) de Aníbal o Gaugamela (331 a. C.) de Alejandro Magno. La combinación de decepción estratégica, concentración en el punto decisivo y explotación de la iniciativa se convirtió en referencia en las academias militares europeas durante el siglo XIX. En 2026 continúa siendo objeto de estudio en escuelas militares de todo el mundo y el campo de batalla, declarado monumento nacional checo, recibe cada año recreaciones históricas en el aniversario del 2 de diciembre.
Preguntas frecuentes
¿Qué batalla perdió Austria ante Napoleón en 1805?
La derrota más importante de Austria frente a Napoleón en 1805 fue la batalla de Austerlitz, librada el 2 de diciembre de ese año. También conocida como la batalla de los Tres Emperadores, supuso el fin de la Guerra de la Tercera Coalición y obligó a Austria a firmar el humillante Tratado de Presburgo.
¿Dónde tuvo lugar la batalla de Austerlitz?
La batalla se libró en las inmediaciones de la localidad de Austerlitz, en la región de Moravia, que entonces pertenecía al Imperio austriaco. Actualmente ese territorio forma parte de la República Checa, donde la localidad se denomina Slavkov u Brna.
¿Cuántas bajas tuvo Austria en Austerlitz?
Las fuerzas austro-rusas conjuntas sufrieron alrededor de 15.000 muertos y heridos, además de unos 11.000 prisioneros. Las pérdidas francesas fueron sensiblemente menores, en torno a 9.000 hombres.
¿Qué territorios perdió Austria tras la batalla de Austerlitz?
En virtud del Tratado de Presburgo (26 de diciembre de 1805), Austria cedió el Tirol y el Vorarlberg a Baviera, Venecia y el Véneto al Reino de Italia, y sus posesiones en Suabia a los estados alemanes aliados de Napoleón. Además tuvo que pagar una indemnización de 40 millones de francos.
¿Qué consecuencia tuvo Austerlitz para el Sacro Imperio Romano Germánico?
La derrota aceleró la desintegración del Sacro Imperio. En 1806, Napoleón impulsó la creación de la Confederación del Rin, y el emperador Francisco II, privado de su base política, abdicó el título imperial en agosto de ese año, disolviendo formalmente una institución de más de ocho siglos de historia.