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¿Qué es un fiordo y qué los hace tan especiales?

Publicado 21. mayo 2026

¿Qué es un fiordo y qué los hace tan especiales?

Pocos paisajes en la Tierra producen la misma impresión de vértigo silencioso que la de un fiordo: paredes de roca que caen en picado cientos de metros hasta un agua oscura y quieta, cascadas que se precipitan desde las cumbres nevadas, y un silencio solo roto por el graznido de algún águila pescadora. Los fiordos son, sin duda, algunas de las formaciones naturales más espectaculares del planeta, y su origen tiene que ver con un proceso geológico tan antiguo como poderoso: el avance y la retirada del hielo glaciar. Pero ¿qué es exactamente un fiordo? ¿Cómo se forma? ¿Y por qué los fiordos noruegos son los más famosos del mundo?

Definición de fiordo: qué es y qué no es

Un fiordo (del noruego fjord) es un entrante de mar largo, estrecho y profundo, flanqueado por laderas rocosas abruptas, que se adentra en el continente como un dedo de agua salada. La definición geológica precisa es: un valle glaciar litoral, es decir, un valle excavado por un glaciar que, al retirarse el hielo, fue inundado por el mar.

Es importante distinguir los fiordos de otras formaciones similares:

  • Ría: es la inundación de un valle fluvial (excavado por un río, no por un glaciar). Las rías gallegas son el ejemplo más conocido en España.
  • Estuario: la desembocadura ancha de un río donde el agua dulce se mezcla con la salada. No necesariamente está excavado por hielo.
  • Golfo: una gran entrada de mar en la costa, sin las paredes escarpadas características de los fiordos.
  • Bahía: una curvatura costera abierta, de contornos más suaves.

Lo que hace únicos a los fiordos es la combinación de su profundidad extrema, sus paredes verticales y su origen glaciar.

Formación geológica: cómo se crea un fiordo

La historia de un fiordo comienza hace decenas de miles de años, durante las últimas glaciaciones. Para entender el proceso completo, conviene seguirlo paso a paso.

Fase 1: la acción erosiva del glaciar

Cuando las temperaturas globales descendieron durante el Pleistoceno (entre 2,6 millones y 11.700 años atrás), enormes masas de hielo se acumularon en las zonas montañosas de latitudes altas. Estos glaciares no eran estáticos: se desplazaban lentamente hacia el mar bajo su propio peso, arrastrando rocas incrustadas en su base que actuaban como gigantescas lijas.

Este proceso de abrasión glaciar excavó los lechos de los ríos existentes mucho más allá de lo que el agua sola habría podido hacer. Los glaciares erosionan en tres dimensiones simultáneamente: hacia abajo (approfondissement), hacia los lados (ensanchamiento) y hacia arriba por el derrumbe de las paredes (solifluxión). El resultado es un valle en forma de U, característica definitoria de los valles glaciares, en contraste con la forma en V de los valles fluviales.

Fase 2: el umbral de la boca

Un rasgo casi universal de los fiordos es la presencia de un umbral o sill en su desembocadura: una elevación del fondo marino que hace que la boca del fiordo sea mucho menos profunda que el interior. Este umbral se forma porque el glaciar, al llegar al mar y empezar a flotar, pierde capacidad erosiva y deposita allí sus sedimentos acumulados (morrena terminal).

Esta particularidad tiene importantes consecuencias ecológicas: el umbral actúa como barrera que restringe la circulación del agua profunda, creando una cuenca casi cerrada de aguas muy frías y a menudo mal oxigenadas en las capas inferiores.

Fase 3: la inundación marina

Al terminar la última glaciación, hace aproximadamente 10.000-12.000 años, los glaciares se retiraron y el nivel del mar ascendió entre 100 y 130 metros. El agua del océano invadió los profundos valles que el hielo había esculpido, creando los fiordos tal y como los conocemos hoy. Este proceso se llama transgresión marina postglacial.

Características físicas de los fiordos

Los fiordos presentan una serie de rasgos geomorfológicos que los hacen inconfundibles:

  • Profundidad extrema: pueden superar fácilmente los 1.000 metros. El Sognefjord noruego alcanza 1.308 metros en su punto más hondo, más profundo que la mayor parte de los mares continentales.
  • Longitud considerable: el mismo Sognefjord se extiende 204 kilómetros tierra adentro, siendo el segundo fiordo más largo del mundo.
  • Paredes verticales: las laderas pueden ser prácticamente perpendiculares al agua, elevándose cientos o miles de metros.
  • Anchura limitada: en contraste con su longitud y profundidad, los fiordos suelen ser relativamente estrechos, a menudo entre 1 y 5 kilómetros de ancho.
  • Ramificaciones: los fiordos principales suelen ramificarse en fjords secundarios más pequeños, llamados sognefjords o simplemente brazos.
  • Cascadas: los numerosos ríos y arroyos que drenan las montañas circundantes caen directamente al fiordo formando cascadas de gran belleza.

Dónde se encuentran los fiordos del mundo

Los fiordos se distribuyen por todas las regiones del mundo que estuvieron cubiertas por glaciares y tienen costas rocosas:

Noruega: el país de los fiordos

Noruega posee la costa con mayor densidad de fiordos del mundo. Se calcula que si se desplegara recta, la línea costera noruega (incluyendo todas las islas e islets) mediría más de 100.000 kilómetros. Entre sus fiordos más famosos:

  • Sognefjord: el más largo (204 km) y profundo (1.308 m) del país, declarado Patrimonio de la Humanidad.
  • Geirangerfjord: considerado uno de los más bellos del mundo, con sus cascadas «Los Siete Hermanos» y «El Velo de Novia», también Patrimonio UNESCO desde 2005.
  • Nærøyfjord: el más estrecho del mundo (solo 250 metros en su parte más angosta), igualmente reconocido por la UNESCO.
  • Hardangerfjord: el segundo más largo de Noruega (179 km), famoso por sus huertos de manzanos que florecen en primavera.

Chile: los fiordos del fin del mundo

El sur de Chile, desde Puerto Montt hasta el Cabo de Hornos, alberga uno de los sistemas de fiordos más extensos del hemisferio sur, formado por los glaciares patagónicos. La Carretera Austral y la región de los Canales Patagónicos atraviesan este laberinto de agua y roca que incluye el fiordo Comau, el fiordo Aysén y docenas de entradas marinas casi inexploradas.

Otros países con fiordos destacados

  • Nueva Zelanda: el Milford Sound (técnicamente un fiordo) en el Parque Nacional de Fiordland es uno de los más fotografiados del mundo.
  • Groenlandia: el Scoresby Sund es el sistema de fiordos más largo del planeta, con 350 kilómetros.
  • Islandia: los fiordos del oeste, los Westfjords, forman una península dentada de gran belleza y escasa población.
  • Canadá: los fiordos de la Columbia Británica y de Terranova son menos conocidos pero igualmente impresionantes.
  • Alaska (EE. UU.): el Parque Nacional de los Fiordos de Kenai es accesible desde Seward y ofrece algunas de las mejores vistas de glaciares activos.
  • Escocia: los sea lochs escoceses son técnicamente fiordos, aunque el término local es diferente.

El ecosistema de los fiordos: una biodiversidad extraordinaria

Los fiordos no son solo belleza visual; son ecosistemas de una riqueza biológica notable, fruto de la combinación de aguas profundas, aporte de nutrientes fluviales y la mezcla de masas de agua con diferentes temperaturas y salinidades.

Vida marina

Las aguas de los fiordos noruegos, templadas por la Corriente del Golfo, albergan grandes poblaciones de salmón atlántico, bacalao, arenque y capelín. En las capas más profundas viven langostas, cangrejos rey y diversas especies de erizos de mar. Los fiordos son también zonas de alimentación para marsopas, delfines, orcas y ballenas jorobadas, que aprovechan la concentración de peces en las aguas semicerradas.

Aves y fauna terrestre

Las paredes rocosas ofrecen refugio a colonias de frailecillos, cormoranes, gaviotas y águilas pescadoras. En los bosques de las laderas viven alces, ciervos, zorros y, en las regiones más septentrionales, osos pardos y zorros árticos. Los fiordos chilenos, menos perturbados por el turismo, albergan colonias de pingüinos de Magallanes y delfines de Commerson.

Microclimas únicos

La geometría de los fiordos crea microclimas notables. Las paredes rocosas actúan como pantallas que retienen el calor solar, mientras que la masa de agua regula las temperaturas. En los fiordos noruegos es habitual que los valles interiores sean varios grados más cálidos que la costa exterior, lo que permite el cultivo de frutales (como los célebres cerezos y manzanos del Hardangerfjord) a latitudes donde normalmente sería imposible.

Los fiordos como Patrimonio de la Humanidad

La UNESCO ha reconocido varios fiordos como Patrimonio de la Humanidad por su excepcional valor natural y estético:

  • Fiordos del oeste de Noruega (Geirangerfjord y Nærøyfjord): inscritos en 2005 por su geomorfología glaciar excepcional y su belleza paisajística.
  • Parques Nacionales de la Patagonia Austral (Chile/Argentina): inscritos por la diversidad de sus ecosistemas, que incluyen glaciares activos y fiordos prístinos.
  • Fiordland de Nueva Zelanda: parte del sitio Te Wahipounamu, inscrito en 1990.

Los fiordos y el cambio climático

El calentamiento global está afectando a los fiordos de múltiples maneras. En Noruega, los glaciares que alimentan los fiordos con agua dulce están retrocediendo a ritmo acelerado. En Chile y en Alaska, la fusión de los glaciares patagónicos y del Pacífico Norte está alterando la salinidad y la temperatura de las aguas.

Paradójicamente, a corto plazo algunos fiordos están recibiendo más aporte de agua dulce glaciar, lo que puede enriquecer transitoriamente los ecosistemas, pero a largo plazo la desaparición de los glaciares cambiará irreversiblemente el régimen hídrico de estas formaciones. Los fiordos son, en ese sentido, termómetros visuales del cambio climático: los glaciares que los alimentaron y dieron forma durante millones de años se están retirando ante nuestros ojos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el fiordo más largo del mundo?

El fiordo más largo del mundo es el Scoresby Sund, en Groenlandia, con unos 350 kilómetros de longitud. El segundo más largo es el Sognefjord de Noruega, con 204 kilómetros. En cuanto a profundidad, el Sognefjord también lidera en Noruega con 1.308 metros, aunque el Messier Channel en Chile supera los 1.400 metros en algunos puntos.

¿Por qué los fiordos son tan profundos comparados con el mar que los rodea?

Los glaciares ejercen una presión enorme sobre el fondo del valle (hasta cientos de toneladas por metro cuadrado) y transportan fragmentos de roca que actúan como abrasivos. Esta capacidad erosiva es muy superior a la del agua fluvial. Además, el peso del glaciar deprime el terreno sobre el que se mueve. El resultado son valles mucho más profundos que cualquier ría o estuario formado por un río.

¿Se puede nadar en los fiordos?

Sí, aunque el agua suele ser fría incluso en verano. En los fiordos noruegos, la temperatura del agua en agosto ronda los 15-18 grados Celsius en las capas superficiales. Los lugareños nadan habitualmente en los fiordos y existen playas y zonas de baño muy populares. En los fiordos chilenos y neozelandeses el agua es considerablemente más fría.

¿Tienen mareas los fiordos?

Sí, los fiordos son brazos de mar y por tanto tienen mareas, aunque en muchos casos las mareas son más moderadas que en el mar abierto, especialmente en los tramos más interiores. El umbral de la boca del fiordo amortigua las corrientes de marea. En algunos fiordos noruegos existen rápidos notables donde el agua de marea se canaliza entre islas y penínsulas.

¿Cuántos fiordos hay en Noruega?

No existe un recuento oficial, pero se estima que Noruega tiene más de 1.000 fiordos. Los más conocidos se encuentran en la región de Vestlandet (costa oeste), pero fiordos de distintos tamaños salpican toda la costa noruega desde Oslofjord, al sur, hasta los fiordos del Ártico en el norte de Finnmark.

¿Se forman fiordos nuevos actualmente?

Técnicamente sí, aunque el proceso es muy lento. En zonas donde glaciares activos todavía llegan al mar (como partes de la Antártida, Groenlandia o Alaska), el retroceso del hielo va dejando al descubierto nuevas entradas marinas. Sin embargo, el proceso completo de formación de un fiordo requiere decenas de miles de años de erosión glaciar intensa, algo que no se da en el clima actual.