La Revolución de Octubre de 1917 y su impacto en la Primera Guerra Mundial
La Revolución de Octubre de 1917 fue el acontecimiento político más trascendental del siglo XX. En la madrugada del 25 de octubre según el calendario juliano —equivalente al 7 de noviembre en el calendario gregoriano—, las fuerzas bolcheviques dirigidas por Vladímir Lenin derrocaron al Gobierno Provisional ruso y establecieron el primer Estado obrero de la historia. El impacto de esta revolución se hizo sentir de inmediato en el campo de batalla de la Primera Guerra Mundial: la retirada de Rusia del conflicto alteró radicalmente el equilibrio estratégico en Europa y condicionó el desenlace de la guerra.
Contexto: Rusia en guerra y en crisis
Desde su entrada en la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914, el Imperio ruso sufrió pérdidas devastadoras. Los ejércitos del zar Nicolás II acumularon millones de bajas y fracasos militares continuos frente a las potencias centrales. La guerra agravó una crisis económica y social ya preexistente: escasez de alimentos, inflación galopante y un sistema político incapaz de responder a las demandas de una población exhausta.
En febrero de 1917 (marzo en el calendario gregoriano), una primera revolución derrocó al zar e instauró un Gobierno Provisional de tendencia liberal. Sin embargo, este gobierno cometió un error fatal: decidió continuar la participación rusa en la guerra, obedeciendo a los compromisos con los aliados occidentales —Francia y el Reino Unido—. Esta decisión resultó políticamente suicida. Los soviets (consejos de trabajadores y soldados), que ganaban influencia a pasos agigantados, exigían la paz inmediata.
El golpe bolchevique: desarrollo de la insurrección
El Partido Bolchevique, liderado por Lenin, basó su propaganda en tres demandas simples y poderosas: paz, tierra y pan. A lo largo del verano y el otoño de 1917, su influencia creció de forma espectacular. Para octubre, los bolcheviques controlaban el Soviet de Petrogrado, la capital del país. León Trotski, al frente del Comité Militar Revolucionario, organizó meticulosamente la insurrección.
En la noche del 25 al 26 de octubre, unidades de la Guardia Roja y marineros del Baltic Fleet tomaron los puntos estratégicos de Petrogrado: estaciones de tren, centrales de comunicaciones y puentes. El Palacio de Invierno, sede del Gobierno Provisional, fue asaltado casi sin resistencia. El presidente Aleksandr Kérenski logró huir, pero el resto de los ministros fue detenido. Al día siguiente, el Congreso de los Soviets proclamó un nuevo gobierno, el Consejo de Comisarios del Pueblo, con Lenin como presidente.
La retirada de Rusia de la guerra
Una de las primeras medidas del gobierno bolchevique fue el Decreto sobre la Paz, promulgado el 26 de octubre de 1917, en el que se proponía a todas las potencias beligerantes un armisticio inmediato sin anexiones ni indemnizaciones. Los aliados occidentales rechazaron la propuesta. Los Imperios Centrales (Alemania, Austria-Hungría, el Imperio Otomano y Bulgaria), en cambio, aceptaron negociar.
En diciembre de 1917 se firmó un armisticio en el frente oriental. Las negociaciones de paz se desarrollaron en la ciudad de Brest-Litovsk, en la actual Bielorrusia, bajo la conducción de Trotski por parte rusa. El proceso fue tenso: Trotski intentó la táctica de «ni paz ni guerra», rechazando firmar pero declarando que Rusia no combatiría. Alemania respondió reiniciando la ofensiva militar, lo que obligó a los bolcheviques a aceptar condiciones mucho más duras.
El Tratado de Brest-Litovsk, firmado el 3 de marzo de 1918, supuso para Rusia el coste territorial más elevado de su historia moderna. El nuevo Estado bolchevique reconoció la independencia de Finlandia, Ucrania y Georgia, y cedió a Alemania el control efectivo sobre Polonia, Lituania, Letonia y Estonia. En total, Rusia perdía alrededor de un millón de kilómetros cuadrados, el 34 % de su población y aproximadamente el 32 % de su tierra agrícola. Desde el punto de vista territorial, fue una derrota humillante.
Impacto estratégico en la Primera Guerra Mundial
La salida de Rusia del conflicto liberó a Alemania de la guerra en dos frentes, una de las situaciones que el Estado Mayor alemán había temido durante toda la guerra. A finales de 1917 y principios de 1918, Alemania trasladó más de medio millón de soldados del frente oriental al occidental, incrementando notablemente su capacidad ofensiva en Francia y Bélgica.
El alto mando alemán, encabezado por los generales Erich Ludendorff y Paul von Hindenburg, concibió la llamada Ofensiva de Primavera o Kaiserschlacht («batalla del Kaiser»), lanzada el 21 de marzo de 1918. Fue la mayor ofensiva alemana desde el inicio de la guerra: las tropas avanzaron decenas de kilómetros en pocas semanas, algo inédito en la guerra de trincheras. En varios puntos del frente parecía que las líneas aliadas podían romperse definitivamente.
Sin embargo, la ofensiva alemana no logró sus objetivos decisivos. Varios factores lo impidieron:
- La entrada de Estados Unidos: Aunque Washington declaró la guerra a Alemania en abril de 1917, las tropas norteamericanas comenzaron a llegar a Europa en masa a lo largo de 1918. Para el verano de ese año, más de un millón de soldados estadounidenses estaban desplegados en el frente occidental, compensando con creces las divisiones liberadas del frente oriental.
- El agotamiento alemán: Las tropas alemanas, mal abastecidas y exhaustas tras años de guerra y el bloqueo naval aliado, no pudieron mantener el impulso ofensivo. En algunos sectores, los soldados se detuvieron a saquear los depósitos de víveres aliados, revelando la profunda crisis de aprovisionamiento que sufría el ejército del káiser.
- La contraofensiva aliada: A partir de agosto de 1918, los aliados lanzaron la llamada Ofensiva de los Cien Días, que empujó a las fuerzas alemanas de forma continuada hasta el armisticio del 11 de noviembre de 1918.
Consecuencias a largo plazo
La Revolución de Octubre y el Tratado de Brest-Litovsk tuvieron consecuencias que se extendieron mucho más allá del fin de la Primera Guerra Mundial. El mapa de Europa oriental fue redibujado: surgieron o renacieron estados independientes como Polonia, Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania. Aunque el tratado fue anulado tras la derrota alemana en noviembre de 1918, las nuevas fronteras y realidades políticas perdurarían.
El gobierno bolchevique, por su parte, debió enfrentar inmediatamente una brutal guerra civil (1918-1922) entre el Ejército Rojo y las fuerzas contrarrevolucionarias blancas, apoyadas estas últimas por potencias occidentales y Japón. La retirada de la guerra fue, en ese sentido, una decisión de supervivencia política: Lenin consideró que salvar la revolución en Rusia era prioritario sobre cualquier consideración territorial.
En 1922, la victoria bolchevique en la guerra civil permitió la fundación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que durante más de siete décadas constituyó uno de los dos polos del orden mundial bipolar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama Revolución de Octubre si ocurrió en noviembre?
Porque en 1917 Rusia seguía utilizando el calendario juliano, que en esa época llevaba 13 días de retraso respecto al calendario gregoriano usado en Occidente. El 25 de octubre del calendario ruso corresponde al 7 de noviembre del calendario gregoriano. La revolución pasó a la historia con el nombre del mes ruso en que tuvo lugar.
¿Qué territorios perdió Rusia con el Tratado de Brest-Litovsk?
Rusia cedió el control efectivo sobre Polonia, Lituania, Letonia y Estonia a favor de Alemania y Austria-Hungría, y reconoció la independencia de Finlandia, Ucrania y Georgia. En total perdió alrededor de un millón de kilómetros cuadrados y un tercio de su población. El tratado fue anulado tras la derrota alemana en noviembre de 1918.
¿Cómo afectó la salida de Rusia al resultado final de la guerra?
La salida de Rusia permitió a Alemania concentrar sus fuerzas en el frente occidental y lanzar la gran Ofensiva de Primavera de 1918. Sin embargo, no fue suficiente para ganar la guerra: el agotamiento alemán, la llegada masiva de tropas estadounidenses y la contraofensiva aliada del verano-otoño de 1918 condujeron al armisticio del 11 de noviembre de 1918.
¿Qué fue el Decreto sobre la Paz?
Fue uno de los primeros decretos del gobierno bolchevique, aprobado el 26 de octubre de 1917 en el Congreso de los Soviets. Proponía a todos los países beligerantes negociar un armisticio inmediato sin anexiones ni indemnizaciones. Los aliados occidentales lo rechazaron; las potencias centrales aceptaron negociar, lo que llevó a los armisticios de diciembre de 1917 y al Tratado de Brest-Litovsk.
¿Qué papel jugó León Trotski en la revolución y en las negociaciones de paz?
Trotski fue figura central en ambos procesos. Como presidente del Soviet de Petrogrado y jefe del Comité Militar Revolucionario, organizó militarmente el golpe de octubre de 1917. Posteriormente, como Comisario del Pueblo para Asuntos Exteriores, dirigió la delegación rusa en las negociaciones de Brest-Litovsk, donde intentó sin éxito la táctica de no firmar la paz pero tampoco combatir.