Anuradhapura: capital sagrada del budismo en Sri Lanka
Anuradhapura fue durante más de trece siglos la capital política y espiritual de Sri Lanka, y constituye uno de los centros de irradiación del budismo más importantes de la historia. Fundada siglos antes de la era común, esta ciudad del norte de la isla albergó monumentos de proporciones colosales, comunidades monásticas con decenas de miles de monjes y reliquias de valor incalculable para la tradición budista. En 1982, la UNESCO la inscribió como Patrimonio de la Humanidad, reconociendo tanto su peso arqueológico como su vigencia espiritual.

La llegada del budismo y los orígenes de la ciudad sagrada
Aunque el asentamiento de Anuradhapura es anterior al siglo V a. C., su transformación en capital religiosa comienza en el siglo III a. C., durante el reinado de Devanampiya Tissa (247–207 a. C.). Según los textos pali, el monje Mahinda, hijo del emperador indio Ashoka, viajó hasta Sri Lanka para transmitir las enseñanzas del Buda al monarca. La conversión del rey tuvo un efecto inmediato: Anuradhapura se convirtió en el núcleo del budismo cingalés y, por extensión, en uno de los pilares del budismo Theravada en toda Asia.
Poco después, en el año 288 a. C., la princesa Sanghamitta —hija de Ashoka y fundadora de la primera orden de monjas budistas en Sri Lanka— trajo consigo un esqueje del árbol bajo el que Siddhartha Gautama alcanzó la iluminación en Bodh Gaya (India). Ese esqueje fue plantado en el parque real de Anuradhapura y dio lugar al Jaya Sri Maha Bodhi, el árbol más antiguo del mundo plantado por mano humana con fecha conocida, que continúa vivo en 2026 y es uno de los lugares de peregrinación más venerados del budismo mundial.
Las grandes estupas: arquitectura al servicio de la fe
Anuradhapura es célebre por sus dagobas o estupas, estructuras semiesféricas que sirven como relicarios y centros de culto. El rey Devanampiya Tissa mandó construir la Thuparama, la más antigua de Sri Lanka, que según la tradición alberga la clavícula derecha del Buda. A lo largo de los siglos siguientes se levantaron tres estupas monumentales que compitieron en altura con las construcciones más grandes de su época:
- Ruvanvelisaya: construida por el rey Dutugamunu en el siglo II a. C., alcanza unos 91 metros de altura y es considerada el símbolo más icónico de Anuradhapura.
- Jetavanarama: erigida en el siglo III d. C. durante el reinado de Mahasena, llegó a superar los 120 metros, lo que la convirtió durante siglos en una de las estructuras más altas del mundo. El recinto monástico asociado albergó, según estimaciones, hasta 10 000 monjes.
- Abhayagiri: con más de 100 metros de altura, fue el centro de una de las corrientes doctrinales más influyentes de la isla.
Estas construcciones no eran únicamente monumentos; representaban la doctrina budista materializada en piedra y ladrillo, y organizaban la vida religiosa y económica de la ciudad a su alrededor.
Los tres grandes monasterios y las disputas doctrinales
La historia del budismo en Anuradhapura es, en gran medida, la historia de la rivalidad y la convivencia entre tres complejos monásticos mayores: el Mahavihara, el Abhayagiri Vihara y el Jetavana Vihara.
El Mahavihara
Fundado por el propio Devanampiya Tissa, fue el bastión de la ortodoxia Theravada en su variante más conservadora. En los siglos IV y V d. C. era probablemente el centro de aprendizaje más avanzado del sur y el este de Asia. Fue aquí donde el monje indio Buddhaghosa redactó el Visuddhimagga («Camino de purificación»), la obra más sistemática de la filosofía Theravada, que sigue siendo un texto de referencia fundamental en la actualidad.
El Abhayagiri Vihara
Fundado en el siglo II a. C., adoptó una postura más abierta e integradora, acogiendo influencias de las escuelas Mahayana e incluso, con el tiempo, elementos Vajrayana. Su fama fue internacional: el monje chino Faxian, que visitó Sri Lanka en el siglo V d. C., describió al Abhayagiri como la tradición budista dominante de la isla. Entre sus tesoros se conservó —según las fuentes— una reliquia del diente del Buda, antes de que esta fuera trasladada a otras ciudades.
El Jetavana Vihara
El más tardío de los tres, surgió en el siglo III d. C. como escisión del Mahavihara. Pese a las tensiones doctrinales, los tres monasterios coexistieron durante siglos, lo que convirtió a Anuradhapura en un laboratorio vivo de todas las grandes corrientes del budismo antiguo.
La rivalidad concluyó en el siglo XII, cuando el rey Parakramabahu I unificó el sangha bajo la supremacía del Mahavihara, disolviendo las comunidades de Abhayagiri y Jetavana.
Centro de irradiación del budismo Theravada
Anuradhapura no fue solo un escenario local: fue el punto de partida desde el que el budismo Theravada se extendió por el sudeste asiático. Los textos canónicos redactados y comentados en sus monasterios —especialmente el Tipitaka en pali— viajaron hasta Birmania, Tailandia, Camboya y Laos, dando forma a una tradición religiosa que hoy practican más de 150 millones de personas. La ciudad funcionó durante siglos como academia, archivo y referencia normativa para todas esas comunidades.
Decadencia, abandono y legado
En el año 993 d. C., las fuerzas del reino Chola del sur de India saquearon Anuradhapura y la capital fue trasladada a Polonnaruwa. La ciudad fue abandonada paulatinamente y se convirtió en ruinas cubiertas por la selva. No fue redescubierta por los arqueólogos europeos hasta el siglo XIX, durante el período colonial británico.
A pesar del abandono físico, Anuradhapura nunca dejó de ser un lugar sagrado para los budistas de Sri Lanka. El Jaya Sri Maha Bodhi continuó siendo venerado incluso en los períodos de mayor declive. Desde su designación como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982, la ciudad recibe millones de peregrinos y turistas cada año. En 2026, las excavaciones arqueológicas en curso siguen revelando nuevas estructuras monásticas y objetos rituales que amplían la comprensión de este período crucial de la historia budista.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es Anuradhapura importante para el budismo?
Anuradhapura fue la primera capital de Sri Lanka y el lugar donde el budismo se estableció formalmente en la isla en el siglo III a. C. Albergó los tres grandes monasterios Theravada —Mahavihara, Abhayagiri y Jetavana—, el árbol Bodhi más antiguo del mundo y reliquias del Buda. Desde allí, el budismo Theravada se extendió por todo el sudeste asiático.
¿Qué es el árbol Sri Maha Bodhi de Anuradhapura?
Es un esqueje del árbol de higo sagrado bajo el que el Buda alcanzó la iluminación en Bodh Gaya (India), traído a Sri Lanka por la monja Sanghamitta en el siglo III a. C. Plantado en el año 288 a. C., es el árbol más antiguo del mundo con fecha de plantación conocida y uno de los lugares de peregrinación más venerados del budismo.
¿Cuáles fueron los monasterios más importantes de Anuradhapura?
Los tres grandes monasterios fueron el Mahavihara (centro de la ortodoxia Theravada, donde Buddhaghosa escribió el Visuddhimagga), el Abhayagiri Vihara (de orientación más abierta, que integró elementos Mahayana) y el Jetavana Vihara (el más grande en extensión, con capacidad estimada de hasta 10 000 monjes). Los tres coexistieron entre el siglo II a. C. y el siglo XII d. C.
¿Cuándo fue abandonada Anuradhapura y por qué?
La ciudad fue abandonada como capital en el año 993 d. C., tras la invasión del reino Chola del sur de India, que saqueó la ciudad y obligó a trasladar el gobierno a Polonnaruwa. Cayó en decadencia y fue cubierta por la vegetación tropical hasta su redescubrimiento arqueológico en el siglo XIX.
¿Es Anuradhapura Patrimonio de la Humanidad?
Sí. En 1982, la UNESCO inscribió la Ciudad Sagrada de Anuradhapura en la Lista del Patrimonio Mundial, reconociendo su excepcional valor histórico, arqueológico y espiritual como uno de los centros más antiguos y significativos del budismo.