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¿Qué son los libros apócrifos y su importancia histórica?

Publicado 21. mayo 2026

¿Qué son los libros apócrifos y su importancia histórica?

Los libros apócrifos son uno de los temas más fascinantes y debatidos en el estudio de las religiones abrahámicas. Se trata de textos sagrados, o que en algún momento fueron considerados como tales, que quedaron fuera del canon bíblico oficial de las distintas tradiciones cristianas y judías. Su estudio arroja luz sobre la enorme diversidad del pensamiento religioso del mundo antiguo y sobre las complejas decisiones que marcaron la formación de la Biblia tal como la conocemos hoy.

¿Qué significa la palabra "apócrifo"?

El término "apócrifo" proviene del griego apókryphos, que significa "oculto", "escondido" o "secreto". En origen, este calificativo no tenía necesariamente una connotación negativa: simplemente indicaba que se trataba de textos reservados para iniciados o que contenían enseñanzas esotéricas. Sin embargo, con el tiempo y la fijación del canon bíblico, el término fue adquiriendo un sentido de exclusión, es decir, el de escritos que no formaban parte de la Escritura autorizada.

Hoy en día, la palabra "apócrifo" se utiliza en sentido amplio para designar cualquier texto religioso antiguo que no fue incluido en el canon bíblico mayoritariamente aceptado. Sin embargo, el concepto exacto varía notablemente según la tradición religiosa de que se trate.

Apócrifos vs. deuterocanónicos: una distinción importante

Existe una diferencia fundamental entre los libros apócrifos y los deuterocanónicos, aunque a menudo se usan ambos términos de forma intercambiable en el lenguaje coloquial:

  • Deuterocanónicos: Son los siete libros aceptados en el canon católico y ortodoxo, pero rechazados por el protestantismo y el judaísmo rabínico. Entre ellos se cuentan Tobías, Judit, I y II Macabeos, la Sabiduría de Salomón, el Eclesiástico (Sirácides) y Baruc. El nombre significa "segundo canon", lo que indica que fueron objeto de debate antes de su aceptación definitiva.
  • Apócrifos en sentido estricto: Son escritos que ninguna de las grandes tradiciones incluye en su canon oficial, como el Libro de Enoc, el Evangelio de Tomás o el Evangelio de Judas.

Para los católicos, por tanto, el término "apócrifo" no incluye los deuterocanónicos, mientras que para los protestantes sí, ya que no reconocen estos últimos como parte del canon.

Historia de la formación del canon bíblico

Para entender qué son los libros apócrifos, es necesario conocer cómo se formó el canon bíblico. En los primeros siglos del judaísmo y el cristianismo, circulaban decenas de escritos que pretendían una autoridad religiosa. La tarea de determinar cuáles eran verdaderamente sagrados fue un proceso largo y complejo.

El canon del Antiguo Testamento

El judaísmo estableció su canon hebreo, conocido como Tanaj, aproximadamente entre los siglos I y II de nuestra era, en el llamado Concilio de Yamnia (aunque algunos historiadores debaten la naturaleza exacta de este evento). La Septuaginta, la traducción griega del Antiguo Testamento utilizada por las primeras comunidades cristianas, incluía libros que la tradición hebrea finalmente excluyó. Esos libros "extras" se convirtieron en los deuterocanónicos del Antiguo Testamento.

El canon del Nuevo Testamento

El proceso de fijación del canon cristiano del Nuevo Testamento fue aún más complejo. En los primeros siglos, circulaban multitud de evangelios, cartas apostólicas y textos apocalípticos de procedencia diversa. El canon de los 27 libros del Nuevo Testamento que conocemos hoy fue consolidándose gradualmente entre los siglos II y IV, con el Concilio de Trento (1545-1563) como momento definitorio para el catolicismo.

Los criterios usados para aceptar o rechazar un texto incluían su antigüedad, su autoría apostólica (real o atribuida), su uso litúrgico extendido y su concordancia con la doctrina establecida. Muchos escritos que no cumplían estos requisitos quedaron fuera del canon, convirtiéndose en apócrifos.

Principales libros apócrifos del Antiguo Testamento

Los apócrifos del Antiguo Testamento comprenden una variedad de géneros literarios: libros de historia, sabiduría, apocalipsis y leyendas piadosas. Algunos de los más importantes son:

El Libro de Enoc

Atribuido al patriarca Enoc, mencionado brevemente en el Génesis, este texto de origen judío es uno de los más influyentes dentro de la literatura apócrifa. Escrito probablemente entre los siglos III y I a.C., relata los viajes celestiales de Enoc, la caída de los ángeles, el juicio final y la estructura del cosmos. Es canónico en la Iglesia etíope y eritrea, lo que ilustra que la noción de "apócrifo" no es universal.

El Libro de los Jubileos

También conocido como el "Génesis menor", reescribe los relatos del Génesis y el Éxodo con detalles adicionales y una cronología basada en "jubileos" (períodos de 49 años). Fue popular en las comunidades del Mar Muerto, como atestiguan los Rollos del Mar Muerto.

Los Testamentos de los Doce Patriarcas

Este texto presenta los discursos de despedida de los doce hijos de Jacob, con enseñanzas morales y profecías. Aunque tiene un núcleo judío, contiene interpolaciones que sugieren una edición cristiana posterior.

El Libro de los Salmos de Salomón

Colección de dieciocho salmos de origen judío que datan aproximadamente del siglo I a.C. Reflejan la angustia del pueblo judío tras la conquista de Jerusalén por el general romano Pompeyo (63 a.C.) y expresan esperanzas mesiánicas.

Principales evangelios y escritos apócrifos del Nuevo Testamento

Los apócrifos del Nuevo Testamento son, quizás, los más conocidos por el gran público, en parte gracias a novelas y películas que los han popularizado. Incluyen evangelios, hechos apostólicos, cartas y apocalipsis atribuidos a figuras del entorno de Jesús.

El Evangelio de Tomás

Descubierto en 1945 en Nag Hammadi (Egipto) junto con una colección de textos gnósticos, el Evangelio de Tomás no narra la vida de Jesús, sino que recoge 114 dichos o logia atribuidos a él. Algunos de estos dichos tienen paralelos en los evangelios canónicos; otros son completamente diferentes. Los estudiosos debaten si podría contener tradiciones muy antiguas, anteriores incluso a los evangelios del Nuevo Testamento.

El Evangelio de Judas

Este texto gnóstico, que causó gran revuelo mediático cuando fue dado a conocer en 2006, presenta a Judas Iscariote no como un traidor, sino como el discípulo más íntimo de Jesús, el único que comprendió su verdadero mensaje y que actuó siguiendo sus instrucciones al entregarlo a las autoridades. Fue redactado probablemente en el siglo II d.C.

El Protoevangelio de Santiago

Este texto del siglo II describe el nacimiento y la juventud de María, madre de Jesús, así como el nacimiento de Jesús mismo. Aunque excluido del canon, ha tenido una influencia enorme en la devoción popular cristiana y en el arte religioso: la escena del nacimiento de Jesús en un establo, los nombres de los padres de María (Joaquín y Ana) y otros elementos que no aparecen en los evangelios canónicos proceden de este texto.

Los Hechos de Pablo y Tecla

Texto del siglo II que narra las aventuras misioneras del apóstol Pablo y de Tecla, una joven que se convierte al cristianismo, rompe su compromiso matrimonial y sigue a Pablo en sus viajes. El texto es notable por el papel protagonista que otorga a una mujer en un contexto de iglesia primitiva.

Los Rollos del Mar Muerto y los textos de Nag Hammadi

Dos hallazgos arqueológicos del siglo XX han revolucionado el conocimiento de los libros apócrifos:

Los Rollos del Mar Muerto

Descubiertos entre 1947 y 1956 en cuevas cercanas a Qumrán (actuales territorios palestinos), estos manuscritos datan de entre el siglo III a.C. y el siglo I d.C. Pertenecían a una comunidad judía sectaria, posiblemente los esenios. Entre los rollos se encontraron copias de libros bíblicos del Antiguo Testamento, así como textos apócrifos como el Libro de Enoc y el Libro de los Jubileos, lo que confirma que estas obras eran consideradas sagradas por al menos parte del judaísmo del período del Segundo Templo.

Los textos de Nag Hammadi

En 1945, un campesino egipcio descubrió una vasija de barro en Nag Hammadi (Alto Egipto) que contenía trece códices con textos gnósticos en copto, datados aproximadamente en el siglo IV d.C. Entre ellos estaban el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Felipe y el Evangelio de la Verdad, así como otros textos filosófico-religiosos de la tradición gnóstica. Este hallazgo permitió conocer de primera mano el pensamiento gnóstico, anteriormente conocido solo a través de las críticas de los Padres de la Iglesia.

Importancia histórica y cultural de los libros apócrifos

Más allá de su estatus canónico o no canónico, los libros apócrifos tienen un valor histórico y cultural de primer orden:

  • Conocimiento del judaísmo del Segundo Templo: Textos como el Libro de Enoc o el Libro de los Jubileos permiten comprender la diversidad del pensamiento judío en los siglos previos al nacimiento del cristianismo.
  • Orígenes del cristianismo: Los evangelios apócrifos revelan la pluralidad de corrientes teológicas en el cristianismo primitivo, muchas de ellas marginadas o declaradas heréticas por la iglesia oficial.
  • Influencia en el arte y la devoción: Numerosas tradiciones populares, iconografías y festividades religiosas tienen su origen en textos apócrifos, especialmente el Protoevangelio de Santiago y los Hechos de los Apóstoles apócrifos.
  • Literatura y filosofía: Los textos gnósticos de Nag Hammadi representan un sistema filosófico-religioso propio, de enorme riqueza conceptual, que sigue siendo objeto de estudio académico.

Los apócrifos en la actualidad

El interés por los libros apócrifos no ha dejado de crecer en las últimas décadas. Estudios académicos, documentales, novelas (como El Código Da Vinci de Dan Brown, que popularizó el Evangelio de María Magdalena) y series de televisión han llevado estos textos al gran público. Al mismo tiempo, la erudición bíblica seria ha avanzado enormemente en la edición crítica y el análisis de estos escritos, contextualizándolos históricamente y liberándolos de interpretaciones sensacionalistas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no se incluyeron los libros apócrifos en la Biblia?

Los textos que quedaron fuera del canon bíblico no cumplían los criterios establecidos por las autoridades religiosas para ser considerados Sagrada Escritura. Esos criterios incluían la autoría apostólica o profética atribuida, la antigüedad del texto, su uso litúrgico extendido y la concordancia con la doctrina establecida. Muchos apócrifos fueron escritos demasiado tarde o presentaban ideas teológicas incompatibles con la ortodoxia emergente.

¿Son los libros apócrifos parte de la Biblia Católica?

Depende del tipo de apócrifo. Los siete libros deuterocanónicos (Tobías, Judit, I y II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc) sí forman parte de la Biblia Católica, donde son considerados plenamente canónicos. Sin embargo, los apócrifos en sentido estricto, como el Libro de Enoc o los evangelios gnósticos, no están en ninguna Biblia oficial, excepto algunas tradiciones como la Iglesia Etíope.

¿Cuál es el apócrifo más importante?

Depende del criterio empleado. Por influencia histórica, el Protoevangelio de Santiago tiene un impacto enorme en la devoción cristiana popular. Por relevancia académica, el Evangelio de Tomás y el Libro de Enoc son los más estudiados. Por impacto mediático reciente, el Evangelio de Judas generó la mayor repercusión en los medios de comunicación.

¿Los apócrifos contradicen la Biblia?

Algunos textos apócrifos presentan versiones alternativas o complementarias de episodios bíblicos, mientras que otros (especialmente los gnósticos) tienen una cosmología y una teología radicalmente distintas. Sin embargo, la mayoría de los apócrifos del Antiguo Testamento son plenamente coherentes con el espíritu del judaísmo de su época, y muchos apócrifos del Nuevo Testamento se presentan como continuación natural de los evangelios canónicos.

¿Dónde puedo leer los libros apócrifos?

Existen ediciones críticas en castellano de los principales apócrifos del Antiguo y Nuevo Testamento. La editorial Trotta y la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) han publicado compilaciones accesibles. En internet, proyectos como el Gnosis Archive ofrecen traducciones de textos gnósticos. Para acercarse al tema con rigor, se recomienda siempre la lectura de traducciones acompañadas de introducción y notas académicas.

¿Tienen los libros apócrifos valor espiritual?

Para muchos creyentes y estudiosos, sí. Aunque la mayoría de las iglesias no los reconocen como Escritura, numerosos textos apócrifos contienen reflexiones espirituales y éticas de gran profundidad. Para quienes se interesan por la historia del pensamiento religioso, su lectura ofrece una comprensión mucho más rica de los orígenes del judaísmo y el cristianismo que la que proporciona el canon oficial por sí solo.