El segundo sexo: quién es su autora y qué significó su obra
El segundo sexo (Le Deuxième Sexe en su título original francés) fue publicado en 1949 por Simone de Beauvoir, filósofa, escritora y ensayista francesa, considerada una de las figuras fundadoras del feminismo contemporáneo. La obra se convirtió desde su aparición en un hito del pensamiento occidental y sigue siendo referencia ineludible en los estudios de género, la filosofía política y la teoría feminista. En 2026, cuarenta años después de la muerte de su autora, la influencia del libro no ha dejado de crecer.
Simone de Beauvoir: vida y formación
Simone Lucie Ernestine Marie Bertrand de Beauvoir nació el 9 de enero de 1908 en París, en el seno de una familia burguesa de tradición católica. Recibió una educación religiosa en colegios confesionales, pero desde joven mostró una actitud crítica hacia las normas sociales y morales de su entorno. En 1926 ingresó en la Universidad de la Sorbona, donde estudió filosofía. Obtuvo la agregación —uno de los exámenes más exigentes del sistema educativo francés— en 1929, siendo la más joven en lograrlo hasta entonces y la novena mujer en la historia en superarlo.
Ese mismo año conoció a Jean-Paul Sartre durante la preparación de dicho examen. La relación que establecieron fue duradera —se extendió cincuenta y un años, hasta la muerte de Sartre en 1980— y deliberadamente heterodoxa: rechazó la propuesta de matrimonio de Sartre, nunca compartieron domicilio fijo y acordaron una pareja abierta. Esta elección vital fue parte de una reflexión más amplia sobre la libertad, la dependencia y las convenciones sociales que más tarde nutriría su obra teórica.
Durante la Segunda Guerra Mundial vivió en París bajo la ocupación alemana y simpatizó con la Resistencia. Tras la liberación, cofundó junto a Sartre la revista Les Temps Modernes (1945), plataforma central del existencialismo francés de posguerra. Además de El segundo sexo, publicó novelas premiadas —entre ellas Los mandarines (1954), que le valió el Premio Goncourt—, memorias y ensayos filosóficos. Murió el 14 de abril de 1986 en París, a los setenta y ocho años.
El segundo sexo: origen y estructura de la obra
La idea de El segundo sexo surgió cuando Beauvoir intentó reflexionar sobre su propia experiencia como mujer para un proyecto autobiográfico. Al preguntarse qué había significado para ella ser mujer, descubrió que la pregunta exigía un análisis sistemático mucho más amplio. El resultado, tras años de investigación en biología, historia, psicoanálisis, literatura y antropología, fue un ensayo de más de mil páginas dividido en dos volúmenes:
- Volumen I: Los hechos y los mitos. Examina cómo la biología, el psicoanálisis, el materialismo histórico y los mitos culturales han construido la imagen de la mujer como el "Otro" respecto al varón.
- Volumen II: La experiencia vivida. Analiza la situación concreta de la mujer a lo largo de las distintas etapas de su vida —infancia, adolescencia, maternidad, vejez— y en distintos roles sociales.
El libro apareció en Francia en junio de 1949 y vendió más de veintidós mil ejemplares en la primera semana. La reacción fue inmediata y polarizada: mientras intelectuales como Albert Camus la acusaron de haber "deshonrado al hombre francés", otros la saludaron como una obra filosófica de primera magnitud.
El argumento central: la mujer como construcción cultural
La tesis fundamental de El segundo sexo puede resumirse en su frase más citada: "No se nace mujer: se llega a serlo." Con esta afirmación, Beauvoir distingue entre el sexo biológico y la feminidad como categoría social e histórica. La mujer no está determinada por su naturaleza: es producida por la cultura, la educación, las instituciones y las relaciones de poder.
Apoyándose en la filosofía existencialista —especialmente en la distinción sartreana entre ser-en-sí y ser-para-sí—, Beauvoir sostiene que la sociedad ha definido históricamente al varón como el sujeto universal y a la mujer como el "Otro", es decir, como aquello que no es el sujeto, lo secundario, lo complementario. Esta alteridad no es natural sino impuesta, y su superación exige tanto transformación individual —conquista de la propia libertad— como transformación colectiva de las estructuras materiales y simbólicas.
A diferencia del feminismo sufragista que la precedía, centrado principalmente en derechos civiles y políticos, Beauvoir extendió el análisis a la vida cotidiana, la sexualidad, la maternidad, el trabajo doméstico y la dependencia económica, anticipando debates que el feminismo de las décadas posteriores desarrollaría ampliamente.
Recepción, censura y difusión internacional
El libro fue incluido en el Índice de libros prohibidos del Vaticano en 1956 y estuvo vetado en Portugal y en los países del bloque soviético. En España, durante el franquismo, solo circulaba de forma clandestina en ejemplares importados desde Argentina o México. Su traducción al inglés, publicada en 1953 con una versión abreviada y a veces inexacta de H. M. Parshley, fue objeto de críticas académicas durante décadas; en 2010 apareció una nueva traducción al inglés, considerada más fiel, a cargo de Constance Borde y Sheila Malovany-Chevallier.
La recepción de la obra fue determinante para el surgimiento del feminismo de segunda ola en los años sesenta y setenta, especialmente en Estados Unidos y Europa occidental. Pensadoras como Betty Friedan, Kate Millett y Germaine Greer reconocieron su deuda con Beauvoir. Al mismo tiempo, el libro fue criticado desde distintas posiciones: el feminismo materialista lo consideró insuficientemente atento a las condiciones económicas; el feminismo de la diferencia cuestionó su asunción implícita del modelo masculino como norma; el feminismo postcolonial señaló su eurocentrismo.
Vigencia en 2026
En abril de 2026 se cumplieron cuarenta años de la muerte de Simone de Beauvoir, fecha que motivó una renovada atención mediática y académica hacia su figura y su obra. Universidades, instituciones culturales y publicaciones especializadas de varios países organizaron actos de conmemoración. El segundo sexo continúa editándose en decenas de idiomas y forma parte de los programas universitarios de filosofía, estudios de género y ciencias sociales en todo el mundo hispanohablante.
En el contexto actual —marcado por debates sobre masculinidades, identidad de género, desigualdad salarial y reacciones antifeministas— el ensayo sigue siendo leído como un texto de referencia, aunque también como objeto de revisión crítica. Su apuesta por la libertad como proyecto colectivo y material, más allá de la retórica del empoderamiento individual, mantiene una vigencia que trasciende el momento histórico en que fue escrito.
Preguntas frecuentes
¿Quién escribió El segundo sexo?
El segundo sexo fue escrito por Simone de Beauvoir, filósofa y escritora francesa nacida en París en 1908 y fallecida en 1986. Es su obra teórica más influyente y uno de los textos fundadores del feminismo contemporáneo.
¿Cuándo se publicó El segundo sexo?
El libro fue publicado en Francia en junio de 1949, bajo el título original en francés Le Deuxième Sexe. Vendió más de veintidós mil ejemplares en su primera semana de venta.
¿Cuál es la idea principal de El segundo sexo?
La idea central es que la feminidad no es un hecho biológico sino una construcción cultural e histórica. Beauvoir lo resume en la frase "No se nace mujer: se llega a serlo", argumentando que la sociedad ha convertido a la mujer en el "Otro" del sujeto masculino, una condición que puede y debe ser transformada.
¿Por qué El segundo sexo fue censurado?
El libro fue incluido en el Índice de libros prohibidos del Vaticano en 1956 por sus contenidos sobre sexualidad, independencia femenina y crítica a la institución del matrimonio y la maternidad como destino obligatorio. También fue prohibido en Portugal y en los países del bloque soviético.
¿Qué relación tuvo Simone de Beauvoir con Jean-Paul Sartre?
Beauvoir y Sartre mantuvieron una relación afectiva e intelectual de más de cincuenta años, desde 1929 hasta la muerte de Sartre en 1980. Fue una pareja abierta y no convencional: no se casaron, no convivieron de forma permanente y ambos mantuvieron otras relaciones. Compartieron proyectos filosóficos y editoriales, aunque Beauvoir desarrolló un pensamiento propio que va más allá del existencialismo sartreano.