¿Quién fue Ramsés II y cuáles fueron sus logros?
Pocos nombres resuenan con tanta fuerza en la historia del Antiguo Egipto como el de Ramsés II. Conocido como Ramsés el Grande, este faraón gobernó durante más de seis décadas y dejó una huella arquitectónica, militar y cultural tan profunda que nueve de sus sucesores quisieron llevar su nombre. Su reinado, que abarcó desde aproximadamente 1279 hasta 1213 a.C., es considerado uno de los periodos más esplendorosos de la historia egipcia, y su figura sigue siendo objeto de fascinación e investigación en todo el mundo.
Origen y ascenso al poder
Ramsés II nació alrededor del año 1303 a.C. y fue el hijo de Seti I y la reina Tuya. Desde muy joven, su padre lo asoció al trono y le concedió el rango de príncipe heredero cuando todavía era un niño. Ramsés participó en las campañas militares de su padre siendo apenas un adolescente, lo que le permitió adquirir una formación castrense excepcional antes de asumir el gobierno del país.
Su acceso al trono
Ramsés II accedió al trono tras la muerte de su padre, Seti I, aproximadamente en el año 1279 a.C. Según los registros históricos y las estimaciones de los Egyptólogos modernos, comenzó a gobernar en torno a los veinte años de edad. Desde el principio de su reinado, quedó patente que su ambición política y su vocación constructora lo distinguirían de la mayoría de sus predecesores.
Las grandes campañas militares
Ramsés II fue un monarca guerrero que lideró numerosas campañas militares a lo largo de su reinado, consolidando las fronteras del Imperio Nuevo y expandiendo la influencia de Egipto en el Próximo Oriente, Nubia y el Levante mediterráneo.
La batalla de Kadesh: el mayor choque de carros de la Antigüedad
El episodio bélico más célebre del reinado de Ramsés II fue sin duda la batalla de Kadesh, librada en torno al año 1274 a.C. frente a los hititas, la gran potencia rival de Egipto en aquella época. El encuentro tuvo lugar a orillas del río Orontes, en la ciudad de Kadesh, en la actual Siria, y se considera la mayor batalla de carros de guerra de la historia de la Antigüedad, con miles de vehículos enfrentados en ambos bandos.
El desarrollo de la batalla fue incierto. Las fuerzas egipcias cayeron en una emboscada tendida por el rey hitita Muwatalli II, y el propio Ramsés II estuvo en peligro de ser capturado. Sin embargo, el faraón logró reorganizar a sus tropas y sostener la posición hasta la llegada de refuerzos. El resultado fue una victoria tácticamente inconclusa, pero Ramsés la presentó a su pueblo como un triunfo personal aplastante, haciéndola grabar en los muros de múltiples templos con escenas que lo mostraban como un héroe sobrehumano.
El Tratado de Kadesh: el primer acuerdo de paz de la historia
Aproximadamente quince años después de la batalla, en torno al año 1259 a.C., Ramsés II y el rey hitita Hattusili III suscribieron el Tratado de Kadesh, considerado el primer tratado de paz de la historia conocido por escrito. El acuerdo establecía la no agresión mutua, la extradición de refugiados, la asistencia recíproca frente a enemigos externos y la devolución de territorios. El texto del tratado ha llegado hasta nosotros en versión egipcia y hitita, y una copia se exhibe en la sede de Naciones Unidas en Nueva York como símbolo de la diplomacia internacional.
Campañas en Nubia y el Levante
Más allá de la famosa campaña hitita, Ramsés II libró expediciones militares en Nubia para consolidar el control egipcio sobre las minas de oro y las rutas comerciales del sur. También llevó a cabo operaciones en Canaán, Siria y Libia para defender las fronteras orientales y occidentales del país frente a incursiones y rebeliones.
El legado arquitectónico de Ramsés el Grande
Si hay algo que define la figura de Ramsés II en el imaginario colectivo, además de sus hazañas militares, es la extraordinaria cantidad de monumentos que mandó construir o ampliar a lo largo de su reinado. Ningún otro faraón del Antiguo Egipto dejó tantas huellas arquitectónicas en el territorio egipcio como Ramsés II.
Abu Simbel: la obra maestra de la eternidad
El complejo de templos de Abu Simbel, excavado en la roca de la ribera del Nilo en Nubia, es la obra arquitectónica más icónica de Ramsés II. Formado por dos templos, el Gran Templo dedicado a Ramsés y al dios Ra-Horajty, y el Templo Menor consagrado a su esposa favorita Nefertari y a la diosa Hathor, el conjunto fue esculpido entre la roca viva y no construido con bloques independientes. Cuatro estatuas colosales de Ramsés II, de más de dieciocho metros de altura, custodian la entrada del Gran Templo. En el interior, el santuario está diseñado de manera que, durante los equinoccios de primavera y otoño, los primeros rayos del sol iluminan directamente las estatuas de los dioses del santuario interior, excepto la del dios Ptah, asociado a la oscuridad y al mundo de los muertos.
El Ramesseum y la ciudad de Pi-Ramsés
El Ramesseum es el templo funerario de Ramsés II, situado en la orilla occidental de Tebas, frente a Luxor. Aunque hoy se encuentra en estado ruinoso, sus dimensiones y la calidad de sus relieves dan testimonio de la grandiosidad que tuvo en su momento. Ramsés II también fundó una ciudad de nueva planta en el delta del Nilo, conocida como Pi-Ramsés (La Casa de Ramsés), que se convirtió en la capital del reino durante su reinado y fue descrita como una de las ciudades más espléndidas de su época.
Ampliaciones en Karnak y Luxor
Ramsés II tampoco olvidó los grandes centros religiosos ya existentes. En el templo de Amón en Karnak, el mayor complejo religioso del Antiguo Egipto, añadió importantes construcciones y decoraciones. En el templo de Luxor levantó un imponente pilono de entrada y erigió varios obeliscos de granito, dos de los cuales seguían en pie en el siglo XIX. Uno de ellos fue regalado a Francia y hoy ocupa el centro de la Plaza de la Concordia en París.
La vida personal de Ramsés II
Ramsés II fue también conocido por su vida privada extraordinariamente prolífica. Se le atribuyen más de cien hijos, resultado de sus numerosas esposas y concubinas. Su esposa favorita fue Nefertari, a quien dedicó el Templo Menor de Abu Simbel y cuya tumba en el Valle de las Reinas es una de las más bellas y mejor conservadas del Antiguo Egipto.
Sus sucesores y la familia real
Ramsés II sobrevivió a muchos de sus hijos mayores, lo que obligó a ir cambiando de heredero a lo largo de su reinado. Su sucesor final fue Merneptah, su decimotercer hijo varón, quien asumió el trono tras la muerte del faraón. La longevidad de Ramsés II, que se estima habría llegado a los noventa años de edad, fue en sí misma un fenómeno extraordinario para la época.
La momia de Ramsés II y su historia moderna
La momia de Ramsés II fue descubierta en 1881 en el escondrijo de Deir el-Bahari, donde los sacerdotes la habían ocultado para protegerla de los saqueadores de tumbas en la Antigüedad tardía. Actualmente se conserva en el Museo Egipcio de El Cairo y es una de las momias reales mejor conservadas que se conocen.
El pasaporte de una momia
Cuando en 1974 la momia de Ramsés II necesitó ser trasladada a París para recibir tratamiento de conservación frente a un hongo que la deterioraba, las autoridades egipcias le emitieron un pasaporte oficial con fotografía. En el apartado de "profesión" figuraba "rey (fallecido)". La momia recibió todos los honores de estado correspondientes a un jefe de gobierno en el aeropuerto de París, un gesto que se convirtió en un símbolo del respeto que aún inspira este personaje de la historia.
El impacto cultural de Ramsés II
La figura de Ramsés II ha tenido una influencia enorme en la cultura occidental, más allá del ámbito académico de la Egyptología. El poeta inglés Percy Bysshe Shelley le dedicó su famoso soneto Ozymandias (Ozimandias fue el nombre griego con el que se conoció a Ramsés II en la Antigüedad clásica), una reflexión sobre la vanidad del poder y la inevitabilidad del olvido. El faraón también ha aparecido en numerosas novelas históricas, películas y series de televisión.
La identificación con el faraón del Éxodo
Durante siglos, muchos teólogos e historiadores han debatido si Ramsés II podría ser el faraón del Éxodo bíblico que se enfrenta a Moisés. Sin embargo, la mayoría de los historiadores y arqueólogos actuales consideran que no existe evidencia documental suficiente para identificar a Ramsés II con ese personaje, y el debate continúa siendo uno de los más apasionantes en la intersección de la historia, la arqueología y los estudios bíblicos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo reinó Ramsés II?
Ramsés II reinó durante aproximadamente 66 años, desde alrededor del 1279 a.C. hasta su muerte en torno al 1213 a.C. Este reinado excepcionalmente largo lo convierte en uno de los monarcas con mayor tiempo en el poder de toda la historia del Antiguo Egipto y de la historia mundial.
¿Cuál fue el logro más importante de Ramsés II?
Es difícil destacar un solo logro dado el alcance de su reinado. Entre los más significativos se encuentran la construcción del complejo de Abu Simbel, la firma del Tratado de Kadesh (el primer tratado de paz documentado de la historia), la fundación de la ciudad de Pi-Ramsés y las grandes ampliaciones de Karnak y Luxor. En el ámbito diplomático y militar, su capacidad para negociar la paz con los hititas tras décadas de conflicto es considerada uno de sus mayores logros.
¿Dónde está la momia de Ramsés II?
La momia de Ramsés II se conserva en el Museo Egipcio de El Cairo, donde es una de las piezas más visitadas. Fue descubierta en 1881 en el escondrijo de Deir el-Bahari junto a otras momias reales. En 1974 viajó a París para recibir tratamiento de conservación y en 2021 fue trasladada en un cortejo de honor al nuevo Gran Museo Egipcio de Guiza.
¿Cuántos hijos tuvo Ramsés II?
Las fuentes históricas y los registros egipcios le atribuyen más de cien hijos, aunque el número exacto es objeto de debate entre los historiadores. Tuvo varias esposas y un gran número de concubinas, lo que explica la extraordinaria cantidad de descendientes. Su esposa favorita fue Nefertari, aunque no fue la madre de su sucesor.
¿Qué es el Tratado de Kadesh y por qué es importante?
El Tratado de Kadesh, firmado hacia el año 1259 a.C. entre Ramsés II y el rey hitita Hattusili III, es el tratado de paz más antiguo del que se conserva el texto completo. Estableció la no agresión mutua, la asistencia recíproca y la extradición de refugiados entre Egipto y el Imperio Hitita. Una reproducción del texto se exhibe en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
¿Por qué se le llama Ramsés el Grande?
El apelativo "el Grande" le fue atribuido tanto por sus contemporáneos como por generaciones posteriores en reconocimiento a la excepcional duración e intensidad de su reinado. Su prolífica actividad constructora, sus campañas militares, su longevidad y el hecho de que nueve faraones posteriores tomaran su nombre como signo de respeto y admiración son los principales motivos de este reconocimiento histórico.