¿Cuál es la capital de Georgia y por qué es Tiflis?
Cuando hablamos de Georgia, podemos referirnos a dos lugares muy distintos del mapa: el estado suroriental de los Estados Unidos, famoso por sus melocotones y por ser cuna de Martin Luther King Jr., o la antigua nación del Cáucaso, cruce de civilizaciones entre Europa y Asia durante más de dos mil años. La capital de la Georgia caucásica es Tiflis, conocida internacionalmente por su nombre georgiano Tbilisi, una ciudad que condensa en sus calles empedradas, sus balcones tallados de madera y sus baños de azufre toda la complejidad histórica de un pueblo que ha sobrevivido a persas, árabes, mongoles, otomanos y soviéticos sin perder jamás su identidad singular.
Tiflis, la capital de Georgia: datos básicos
Tiflis es la capital y la ciudad más grande de la República de Georgia, un estado soberano situado en el Cáucaso del Sur, en la encrucijada entre Europa oriental y Asia occidental. Con una población de aproximadamente 1,3 millones de habitantes, Tiflis concentra cerca de un tercio de la población total del país y es su principal centro político, económico, cultural y académico.
Ubicación geográfica y entorno natural
La ciudad se asienta a orillas del río Kura (Mtkvari en georgiano), en un valle rodeado por colinas y montañas que le confieren un paisaje dramático y característico. Se encuentra a una altitud de entre 380 y 770 metros sobre el nivel del mar, y su posición en el corazón de la cuenca del Cáucaso la hace punto de conexión natural entre el mar Negro al oeste y el mar Caspio al este. Este emplazamiento no es casual: fue precisamente esta posición estratégica en las rutas de comercio y de paso entre continentes lo que determinó su fundación y su importancia a lo largo de los siglos.
El nombre Tbilisi y su significado
El nombre Tbilisi deriva de la palabra georgiana antigua tpili, que significa "cálido" o "tibio". Esta denominación hace referencia a las numerosas fuentes termales de agua sulfurosa que brotan naturalmente en la zona del casco histórico, en el barrio conocido como Abanotubani (literalmente "barrio de los baños"). Estas aguas, que mantienen temperaturas de entre 37 y 45 grados centígrados, han sido utilizadas con fines medicinales y terapéuticos desde la antigüedad y son una de las señas de identidad más características de la ciudad.
Historia de la fundación de Tiflis
La historia de la fundación de Tiflis mezcla, como en tantas ciudades antiguas, el dato histórico documentado con la leyenda oral transmitida de generación en generación. Ambas tradiciones coinciden en atribuir la fundación de la ciudad al rey Vajtang I Gorgasali, soberano del reino de Kartli (la Iberia caucásica de los textos griegos y romanos) en el siglo V de nuestra era.
La leyenda del faisán y las aguas termales
Según la tradición georgiana, el rey Vajtang I salió de caza por los bosques del Cáucaso y su halcón de cetrería capturó un faisán. Ambas aves cayeron juntas en una fuente de agua caliente que brotaba entre los árboles. El halcón murió abrasado, pero el faisán, tras sumergirse en las aguas curativas, salió sano y vigoroso. Maravillado por las propiedades de aquellas fuentes termales, el rey Vajtang I decidió fundar allí mismo una ciudad, a la que dio el nombre de Tpilisi, "la cálida", en honor a las aguas que le habían revelado el lugar.
Aunque la arqueología ha demostrado que el lugar estuvo habitado mucho antes del siglo V, la figura de Vajtang I Gorgasali es inseparable de la identidad fundacional de Tiflis. El rey-guerrero, que además fue uno de los principales propagadores del cristianismo en Georgia y fue canonizado como santo por la Iglesia Ortodoxa Georgiana, es considerado el padre de la capital.
El traslado de la capital desde Mtskheta
En tiempos del rey Vajtang I, la capital del reino de Kartli era Mtskheta, ciudad sagrada situada a unos 20 kilómetros al norte de la actual Tiflis, en la confluencia de los ríos Kura y Aragvi. Mtskheta tenía una enorme importancia religiosa como sede del Catholicosado de Georgia, la iglesia ortodoxa nacional, pero carecía de las condiciones estratégicas que Vajtang I buscaba para su nueva capital.
Fue el sucesor de Vajtang I, el rey Dachi I Ujarmeli, quien a comienzos del siglo VI completó el traslado de la capital de Mtskheta a Tiflis, convirtiendo a esta última en el centro político y administrativo del reino. Esta decisión fue de enorme transcendencia histórica, ya que Tiflis permanecería como capital georgiana durante más de 1.500 años, con algunas interrupciones debidas a conquistas extranjeras.
Tiflis bajo distintos dominadores: la historia de una ciudad disputada
La posición de Tiflis en el cruce entre Europa y Asia la convirtió en un objetivo codiciado por todos los imperios que ambicionaron el control de las rutas caucásicas. La historia medieval y moderna de la ciudad es una sucesión de conquistas, destrucciones, reconstrucciones y renacimientos que forjaron el carácter resiliente de sus habitantes.
La dominación árabe y el emirato de Tiflis
En el año 645, apenas unos años después de la muerte del profeta Mahoma, las tropas árabes del califato rashidún irrumpieron en el Cáucaso. Tiflis fue capturada en 736-738 por el general árabe Marwan II en una campaña devastadora que arrasó gran parte de la ciudad. Los árabes establecieron en Tiflis un emirato musulmán que se prolongó durante más de tres siglos, hasta aproximadamente el año 1050. Durante este periodo, la ciudad experimentó una notable transformación cultural: junto a las iglesias cristianas georgianas coexistieron mezquitas, y la población integró elementos de cultura árabe sin renunciar a su identidad georgiana.
La edad de oro bajo el rey David el Constructor
El año 1122 marcó un punto de inflexión decisivo en la historia de Tiflis. Ese año, el rey David IV de Georgia, apodado "el Constructor" (Aghmashenebeli), derrotó en la batalla de Didgori a las fuerzas selyúcidas que dominaban la ciudad y reconquistó Tiflis para el reino georgiano. David IV trasladó su residencia desde Kutaisi, en el oeste de Georgia, hasta Tiflis, convirtiéndola en capital del reino unificado de Georgia.
El siglo XII representó la edad de oro de la civilización georgiana medieval. Bajo el reinado de David IV y el de su nieta, la reina Tamar (1184-1213), Georgia se expandió hasta convertirse en una potencia regional que dominaba gran parte del Cáucaso. Tiflis floreció como centro de cultura, comercio y espiritualidad: se construyeron iglesias, monasterios, palacios y mercados; los poetas y los filósofos de la corte produjeron obras como el poema épico "El caballero de la piel de tigre" de Shota Rustaveli, considerado el texto cumbre de la literatura georgiana clásica.
Las invasiones mongolas y la reconstrucción
La irrupción de los ejércitos mongoles a partir de 1220 puso fin a la edad de oro georgiana. Tiflis fue saqueada e incendiada en múltiples ocasiones durante el siglo XIII, y la población de la ciudad se redujo drásticamente. Sin embargo, a diferencia de muchas otras urbes que nunca se recuperaron del paso mongol, Tiflis demostró su capacidad de regeneración: a lo largo del siglo XIV la ciudad fue reconstruida y recuperó paulatinamente su función como capital política y comercial de un reino georgiano fragmentado en principados rivales.
Tiflis y la Ruta de la Seda
Una de las claves para entender por qué Tiflis se convirtió en capital y por qué mantuvo esa condición a lo largo de siglos, a pesar de destrucciones y conquistas, es su papel como nodo comercial de la Ruta de la Seda.
El cruce de caminos entre Europa y Asia
La Ruta de la Seda no era un camino único sino una red de rutas que conectaba China con el Mediterráneo, pasando por Asia Central, Persia y el Cáucaso. Tiflis estaba situada en uno de los puntos de cruce más importantes de esta red: controlaba el paso entre el mar Negro y el mar Caspio, y se encontraba en la intersección de las rutas norte-sur (de los países eslavos hacia Persia e India) y este-oeste (de Bizancio y Armenia hacia Asia Central).
Esta posición privilegiada atraía a mercaderes de toda procedencia: caravanas persas, comerciantes armenios, mercaderes genoveses y venecianos, emisarios de los kanatos mongoles y representantes de las cortes islámicas de Oriente Medio se daban cita en los bazares de Tiflis. La diversidad étnica, religiosa y cultural que caracteriza a la ciudad desde la Edad Media tiene su origen en este papel de encrucijada mercantil.
El barrio de los bazares y la economía medieval
Durante los siglos de apogeo comercial, el centro de Tiflis se organizaba en torno a un sistema de bazares especializados donde cada producto o gremio tenía su espacio propio: el bazar de la seda, el bazar de los orfebres, el mercado de las especias, el sector de los herreros. Esta organización, similar a la de los zocos de las ciudades islámicas medievales, reflejaba la influencia de los patrones comerciales orientales en la vida cotidiana de la ciudad caucásica.
El casco histórico de Tiflis: arquitectura y patrimonio
El barrio antiguo de Tiflis, conocido como Dzveli Tbilisi o Casco Antiguo, es uno de los conjuntos históricos más singulares del Cáucaso y ha sido propuesto por Georgia para su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Los balcones de madera tallada
La imagen más icónica del casco histórico de Tiflis son sus casas de dos y tres plantas con elaborados balcones de madera tallada que se proyectan sobre las estrechas callejuelas empedradas. Estas estructuras, características de la arquitectura doméstica georgiana del siglo XIX, son el resultado de la superposición de tradiciones constructivas locales con influencias persas, otomanas y rusas. Los balcones no son solo elementos decorativos: son espacios vitales donde las familias pasaban las tardes de verano, donde se tendía la ropa y donde los vecinos mantenían sus relaciones sociales.
Las iglesias y el paisaje religioso
El casco antiguo de Tiflis alberga una extraordinaria concentración de monumentos religiosos que reflejan la diversidad histórica de la ciudad. La catedral de Sioni, cuya estructura actual data principalmente del siglo XIII aunque sus orígenes son del siglo V, es la sede del Patriarcado de Georgia. La iglesia de Anchiskhati, levantada en el siglo VI, es el edificio religioso más antiguo conservado en la ciudad. La catedral de la Santísima Trinidad (Sameba), construida entre 1995 y 2004, es la tercera iglesia ortodoxa más alta del mundo y el símbolo de la independencia y renovación espiritual de Georgia tras la era soviética.
Los baños de azufre de Abanotubani
Ninguna visita al casco antiguo de Tiflis estaría completa sin conocer el barrio de Abanotubani, donde se concentran los baños de azufre que dieron nombre a la ciudad. Las cúpulas de ladrillo que sobresalen del suelo marcan la entrada a estos establecimientos subterráneos donde el agua termal fluye a temperatura constante desde las entrañas del Cáucaso. Los baños de Tiflis han sido durante siglos un espacio social de primera importancia, donde se reunían hombres de negocios, políticos, intelectuales y viajeros. El escritor ruso Aleksandr Pushkin, que visitó Tiflis en 1829, los describió como uno de los lugares más placenteros que había conocido en sus viajes.
Tiflis en la era moderna y el siglo XXI
Tras dos siglos de dominio ruso (1801-1991) y los años convulsos de la Unión Soviética, Tiflis recuperó su papel de capital de un estado soberano con la independencia de Georgia en 1991. Desde entonces, la ciudad ha vivido un proceso de transformación acelerada que combina la recuperación del patrimonio histórico con la construcción de una identidad urbana moderna y cosmopolita.
La renovación urbana del siglo XXI
A partir de la Revolución de las Rosas de 2003, el gobierno georgiano impulsó una ambiciosa política de renovación urbana en Tiflis que incluyó la restauración de monumentos históricos, la construcción de infraestructuras modernas y la atracción de inversión extranjera. El Puente de la Paz, una pasarela peatonal de acero y vidrio construida en 2010 sobre el río Kura, y el Parque Rike, son ejemplos del intento de añadir capas contemporáneas al tejido histórico de la ciudad sin borrar las anteriores.
Tiflis como destino turístico emergente
En las dos primeras décadas del siglo XXI, Tiflis ha emergido como uno de los destinos turísticos de mayor crecimiento en el continente euroasiático. Su oferta combina el atractivo de un casco histórico auténtico y bien conservado, una gastronomía de raíces milenarias, una escena artística y musical vibrante, y una notable accesibilidad económica para los visitantes europeos. El vino georgiano, cuya producción se remonta más de 8.000 años, es uno de los principales reclamos culturales de la ciudad.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la capital de Georgia?
La capital de Georgia (el país del Cáucaso, no el estado de EE. UU.) es Tiflis, conocida internacionalmente por su nombre georgiano Tbilisi. Es la ciudad más grande del país, con aproximadamente 1,3 millones de habitantes, y es el centro político, económico y cultural de la República de Georgia.
¿Por qué se llama Tbilisi o Tiflis?
El nombre Tbilisi proviene de la palabra georgiana antigua tpili, que significa "cálido" o "tibio", en referencia a las fuentes termales de agua sulfurosa que brotan naturalmente en la zona del casco histórico. La forma española Tiflis es una adaptación fonética de los nombres que las lenguas europeas (ruso, persa, turco) daban a la ciudad.
¿Quién fundó Tiflis?
La tradición histórica y la leyenda atribuyen la fundación de Tiflis al rey Vajtang I Gorgasali, soberano del reino de Kartli (Iberia caucásica) en el siglo V d. C. Sin embargo, fue su sucesor, el rey Dachi I Ujarmeli, quien a comienzos del siglo VI trasladó efectivamente la capital del reino de Mtskheta a Tiflis, consolidando su papel como ciudad principal de Georgia.
¿Cuántas veces fue conquistada Tiflis a lo largo de la historia?
Tiflis fue conquistada, saqueada o destruida en numerosas ocasiones a lo largo de su historia. Entre los principales conquistadores se cuentan los persas sasánidas, los árabes del califato, los selyúcidas, los mongoles de Gengis Kan y sus sucesores, el sultan Bayaceto II otomano y el Shah persa Abbas I. Cada vez, la ciudad fue reconstruida y recuperó su vitalidad, lo que refleja la extraordinaria capacidad de regeneración de su población y su importancia estratégica irreemplazable.
¿Qué idioma se habla en Tiflis?
La lengua oficial y mayoritaria en Tiflis y en toda Georgia es el georgiano, una lengua caucásica con un alfabeto propio, el mkhedruli, que se desarrolló en los siglos IV-V d. C. y es considerado uno de los sistemas de escritura más originales y estéticamente elaborados del mundo. El ruso, herencia del periodo soviético, sigue siendo ampliamente comprendido por las generaciones mayores, y el inglés va ganando terreno progresivamente entre los jóvenes y en el sector turístico.
¿Vale la pena visitar Tiflis como destino turístico?
Tiflis es considerada por numerosas publicaciones de viajes uno de los destinos más interesantes e infravalorados de Europa y Asia. Ofrece un casco histórico con arquitectura singular, una gastronomía milenaria reconocida mundialmente, baños termales de azufre, una escena artística y nocturna muy activa, y una accesibilidad económica que la hace atractiva para viajeros de todo tipo. Además, Georgia tiene una de las industrias vinícolas más antiguas del mundo, con variedades autóctonas y métodos de elaboración en ánforas de barro (qvevri) únicos en el planeta.