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¿Cuál es la capital de Italia y su historia?

Publicado 21. mayo 2026

¿Sabes cuál es la capital de Italia y su historia?

Roma es la capital de Italia y una de las ciudades más fascinantes del mundo. Con más de 2.800 años de historia documentada, acumula capas de civilizaciones que se suceden desde los tiempos de los reyes, pasando por la República y el Imperio Romano, hasta el Renacimiento, el papado y la Italia republicana contemporánea. Conocer Roma no significa solamente visitar monumentos: es adentrarse en el desarrollo de la cultura occidental tal como la conocemos.

La fundación de Roma: mito e historia

El mito de Rómulo y Remo

La tradición más extendida sitúa la fundación de Roma el 21 de abril del año 753 a. C. Según el relato mítico, los gemelos Rómulo y Remo, descendientes del héroe troyano Eneas, fueron abandonados a orillas del río Tíber y amamantados por una loba. Tras sobrevivir, los gemelos decidieron fundar una nueva ciudad en la zona de las siete colinas. Una disputa entre ambos acabó con la muerte de Remo, y Rómulo se convirtió en el primer rey de Roma.

La arqueología y los orígenes reales

Los estudios arqueológicos modernos muestran que el origen de Roma fue más gradual que el relato mítico. Las excavaciones en el Palatino y el Capitolio han revelado asentamientos de la cultura Lacio que datan del siglo X a. C. La ciudad surgió de la fusión progresiva de varias aldeas sobre las colinas que dominaban el vado del Tíber, un punto estratégico de cruce y comercio. La fecha del 753 a. C. es un símbolo cultural más que un hecho histórico preciso.

La monarquía romana: los siete reyes

Según la tradición, Roma fue gobernada por siete reyes sucesivos desde su fundación hasta el año 509 a. C. El último, Tarquinio el Soberbio, fue derrocado por la aristocracia romana tras el ultraje a Lucrecia, episodio que dio paso a la instauración de la República. Entre los reyes legendarios destacan Numa Pompilio, artífice de las instituciones religiosas, y Servio Tulio, atribuido como autor del primer censo y de la primera muralla de la ciudad.

Roma durante la República: expansión y crisis

Las instituciones republicanas

La República Romana, que duró desde el 509 hasta el 27 a. C., desarrolló un sofisticado sistema de gobierno basado en magistraturas anuales, el Senado y las asambleas populares. Los cónsules, elegidos anualmente en pareja para evitar la concentración de poder, dirigían el ejército y la administración. Este sistema influyó directamente en las constituciones modernas y en la organización del Senado de numerosos países.

Las guerras púnicas y la hegemonía mediterránea

Durante los siglos III y II a. C., Roma combatió a Cartago en las tres Guerras Púnicas, que culminaron con la destrucción de la ciudad norteafricana en el año 146 a. C. En paralelo conquistó Grecia, Hispania y buena parte del Mediterráneo oriental. Esta expansión convirtió Roma en la potencia dominante del mundo conocido, pero también generó profundas tensiones sociales internas que acabaron desestabilizando las instituciones republicanas.

El final de la República y el ascenso de César

Las guerras civiles del siglo I a. C. enfrentaron a figuras como Mario, Sila, Pompeyo y Julio César. Este último cruzó el Rubicón en el año 49 a. C. y se impuso como dictador vitalicio. Su asesinato en los idus de marzo del 44 a. C. no restableció la República, sino que desencadenó nuevas guerras civiles que culminaron con la victoria de Octavio Augusto y el inicio del Imperio.

Roma capital del Imperio: esplendor y legado

El Principado de Augusto

En el año 27 a. C., el Senado confirió a Octavio el título de Augusto, convirtiéndole de facto en el primer emperador romano. Bajo su gobierno, Roma entró en el llamado Pax Romana, un período de paz y prosperidad que se extendió durante dos siglos. Augusto emprendió un vasto programa de construcción: el Foro de Augusto, el templo de Marte Ultor y numerosas obras públicas transformaron el aspecto de la ciudad.

El Coliseo, el Panteón y los grandes monumentos

Roma atesora algunos de los monumentos más reconocibles del mundo. El Coliseo, construido entre los años 70 y 80 d. C. bajo la dinastía Flavia, tenía capacidad para entre 50.000 y 80.000 espectadores y albergaba combates de gladiadores y espectáculos públicos. El Panteón, reconstruido por Adriano en el siglo II d. C., con su cúpula de 43 metros de diámetro, sigue siendo el edificio mejor conservado de la Antigüedad. Los Foros Romanos e Imperiales, el Arco de Tito y la Columna Trajana completan el patrimonio arqueológico del centro histórico.

La caída del Imperio de Occidente

En el año 330 d. C., el emperador Constantino trasladó la capital del Imperio a Constantinopla (actual Estambul). Roma perdió su centralidad política, aunque siguió siendo un símbolo de poder y un centro eclesiástico de primer orden. En el año 476 d. C., la deposición del último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo, marcó convencionalmente el final del Imperio Romano de Occidente y el inicio de la Edad Media.

Roma en la Edad Media y el Renacimiento

El poder del papado

Tras la caída del Imperio, Roma se convirtió en sede del obispo de Roma, el papa, que fue adquiriendo un poder espiritual y temporal creciente. Durante la Edad Media, la ciudad experimentó períodos de decadencia demográfica y urbana, pero también de renovación constructiva impulsada por los papas. La Basílica de San Pedro, la muralla leonina y los primeros palacios pontificios definen esta etapa.

El Renacimiento romano: Miguel Ángel y Rafael

En el siglo XV y primera mitad del XVI, Roma vivió un florecimiento artístico extraordinario. Los papas Julio II y León X atrajeron a los mejores artistas del momento: Miguel Ángel pintó la Capilla Sixtina y diseñó la cúpula de la Basílica de San Pedro, mientras Rafael decoró las Estancias Vaticanas con frescos de una belleza incomparable. Este período transformó Roma en el mayor centro del arte occidental.

El Saco de Roma de 1527

En 1527, las tropas del emperador Carlos V saquearon Roma durante varios días, causando una destrucción masiva y el exilio del papa Clemente VII. El episodio, conocido como el Sacco di Roma, marcó el fin del esplendor renacentista y obligó a una reconstrucción que daría paso al estilo barroco que caracteriza tantos espacios de la ciudad actual.

Roma como capital de Italia unificada

El Risorgimento y la toma de Roma

El proceso de unificación italiana, el Risorgimento, culminó en 1861 con la proclamación del Reino de Italia, pero Roma seguía siendo el territorio del Estado Pontificio. El 20 de septiembre de 1870, las tropas piamontesas entraron en Roma por la Brecha de Porta Pía, y la ciudad fue integrada en el nuevo Estado italiano. En 1871, Roma fue formalmente designada capital del Reino de Italia, recuperando así su papel rector tras siglos.

La República Italiana y la Roma contemporánea

Tras la Segunda Guerra Mundial y la proclamación de la República en 1946, Roma continuó siendo la capital del nuevo Estado democrático. La ciudad se modernizó rápidamente durante el "milagro económico" italiano de los años cincuenta y sesenta. Los Juegos Olímpicos de 1960 aceleraron la construcción de infraestructuras deportivas y urbanas. Hoy, con alrededor de 2,8 millones de habitantes en el municipio y más de 4 millones en el área metropolitana, Roma es la tercera ciudad más poblada de la Unión Europea.

Monumentos y lugares imprescindibles en Roma

El Vaticano: un Estado dentro de la ciudad

Roma es la única capital del mundo que alberga dentro de sus límites un Estado soberano completo: la Ciudad del Vaticano, sede de la Santa Sede y residencia del papa. Sus principales atracciones son la Basílica de San Pedro, con la plaza homónima diseñada por Bernini; los Museos Vaticanos, que guardan colecciones artísticas de valor incalculable; y la Capilla Sixtina con el techo pintado por Miguel Ángel. Cada año millones de peregrinos y turistas acuden a este enclave de apenas 0,44 km².

La Fontana di Trevi y las plazas barrocas

La Fontana di Trevi, diseñada por Nicola Salvi e inaugurada en 1762, es la fuente monumental más famosa del mundo. La tradición de lanzar una moneda para asegurar el regreso a Roma mueve millones de euros al año, donados a obras de caridad. La Plaza Navona, trazada sobre el antiguo estadio de Domiciano, alberga la Fuente de los Cuatro Ríos de Gian Lorenzo Bernini y está rodeada de palacios y restaurantes.

La Vía Apia y las catacumbas

La Vía Apia Antica, construida en el año 312 a. C., fue la primera gran calzada romana y se extiende hacia el sureste de la ciudad entre tumbas, villas y tramos de adoquinado original. A lo largo de su recorrido se encuentran las catacumbas paleocristianas, redes de galerías subterráneas donde los primeros cristianos enterraban a sus muertos y celebraban sus ritos. Las catacumbas de Calixto y las de San Sebastián son las más visitadas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la capital de Italia?

La capital de Italia es Roma (en italiano, Roma). Es la ciudad más poblada del país y su centro político, administrativo y cultural desde 1871, cuando fue designada capital del Reino de Italia unificado.

¿Por qué Roma es llamada la Ciudad Eterna?

El apelativo "Ciudad Eterna" (Urbs Aeterna) aparece ya en textos de poetas latinos como Tibulo en el siglo I a. C. Hace referencia a la continuidad ininterrumpida de la ciudad como centro de poder, cultura y religión a lo largo de más de 2.800 años, desde los primeros asentamientos hasta la actualidad.

¿Cuántos habitantes tiene Roma?

El municipio de Roma tiene alrededor de 2,8 millones de habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada de Italia y una de las principales de la Unión Europea. El área metropolitana supera los 4 millones de personas.

¿Cuándo se convirtió Roma en capital de Italia?

Roma fue ocupada por las tropas del Reino de Italia el 20 de septiembre de 1870, tras la toma por la Brecha de Porta Pía. En 1871 fue oficialmente proclamada capital del país, sustituyendo a Florencia, que había sido la capital provisional desde 1865.

¿Qué ver en Roma en un día?

Con solo un día disponible, lo más recomendable es visitar el Centro Storico: el Coliseo y el Foro Romano por la mañana, una parada en la Fontana di Trevi al mediodía, el Panteón por la tarde y Plaza Navona al caer la noche. La mayoría de estos puntos están a poca distancia a pie entre sí.

¿Es necesario reservar entradas para el Coliseo?

Sí. Las colas en el Coliseo pueden superar las dos horas en temporada alta. Es muy recomendable reservar las entradas con antelación a través del sitio web oficial del Parco Arqueologico del Colosseo. Las entradas combinadas permiten acceder también al Foro Romano y al Palatino.