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Síndrome pulmonar hantavirus: clínica y tratamiento

Publicado 21. mayo 2026

Síndrome pulmonar hantavirus: clínica y tratamiento

El síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) es una enfermedad infecciosa grave causada por distintas especies de hantavirus, virus de ARN pertenecientes a la familia Hantaviridae. Se caracteriza por un cuadro febril inicial inespecífico que progresa rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria aguda potencialmente mortal. Aunque su prevalencia en Europa es menor que en América, los recientes brotes asociados al virus Andes en viajeros han incrementado el interés por esta enfermedad en el ámbito de la medicina española. Ante la sospecha de síndrome pulmonar por hantavirus, la atención médica urgente es imprescindible: no postponga la consulta si presenta fiebre, dificultad respiratoria o antecedentes de exposición a roedores en zonas endémicas.

Qué es el hantavirus y cómo se transmite

Los hantavirus son virus de ARN monocatenario negativo, con genoma segmentado (segmentos S, M y L), que infectan de forma natural a roedores y otros pequeños mamíferos sin causarles enfermedad aparente. El reservorio varía según la especie viral: el virus Sin Nombre (responsable de la mayoría de los casos en Norteamérica) tiene como reservorio al ratón venado (Peromyscus maniculatus), mientras que el virus Andes (asociado a casos en Sudamérica y a los recientes brotes con casos en España) utiliza como reservorio al ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus).

Vías de transmisión al ser humano

La transmisión al ser humano se produce principalmente a través de la inhalación de aerosoles procedentes de excretas (orina, heces y saliva) de roedores infectados. Otras vías descritas, aunque menos frecuentes, son el contacto directo con roedores o sus excrementos a través de heridas o mucosas y, en el caso específico del virus Andes, la transmisión persona a persona, documentada en algunos brotes sudamericanos. Esta última característica diferencia al virus Andes de la gran mayoría de los hantavirus y tiene implicaciones importantes en las medidas de control de infección hospitalaria.

Distribución geográfica

El síndrome pulmonar por hantavirus es endémico principalmente en las Américas, desde Canadá hasta el sur de Argentina y Chile. En Europa, los hantavirus circulantes (como Puumala y Hantaan) producen principalmente el síndrome renal por hantavirus (SRHA), no el síndrome pulmonar. Sin embargo, los viajeros procedentes de zonas endémicas de América del Sur o del Norte pueden desarrollar SPH tras su regreso, lo que convierte a la enfermedad en relevante para los sistemas sanitarios europeos.

Fases clínicas del síndrome pulmonar por hantavirus

El síndrome pulmonar por hantavirus sigue una evolución clínica característica que se divide clásicamente en cuatro fases: incubación, prodrómica, cardiopulmonar y de recuperación. Reconocer cada fase es esencial para instaurar el tratamiento de soporte adecuado a tiempo.

Período de incubación

El período de incubación oscila habitualmente entre 1 y 5 semanas desde la exposición al reservorio, con una media aproximada de 2 a 4 semanas. Durante este tiempo el paciente está asintomático, lo que dificulta la asociación epidemiológica entre el síntoma y la exposición.

Fase prodrómica

La fase prodrómica dura entre 3 y 5 días y se caracteriza por síntomas constitucionales inespecíficos que pueden confundirse con otras enfermedades febriles comunes. Los síntomas más frecuentes son fiebre elevada (superior a 38,5 °C), mialgias intensas (especialmente en muslos, caderas y espalda), cefalea, astenia marcada, escalofríos y sudoración. Un porcentaje significativo de pacientes presenta también síntomas gastrointestinales: náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. La ausencia de síntomas respiratorios en esta fase puede retrasar el diagnóstico.

Fase cardiopulmonar

La fase cardiopulmonar es la más grave y puede instaurarse de forma brusca a partir del cuarto o quinto día. Se caracteriza por la aparición súbita de tos seca, taquipnea, disnea de esfuerzo que progresa rápidamente a disnea de reposo y, en los casos graves, síndrome de distress respiratorio agudo (SDRA). El edema pulmonar no cardiogénico secundario a la fuga capilar inducida por el virus es el mecanismo fisiopatológico central. Simultáneamente puede aparecer hipotensión arterial, taquicardia, depresión miocárdica y shock cardiogénico, lo que justifica la denominación actual de síndrome cardiopulmonar por hantavirus en muchos documentos de referencia. La mortalidad en esta fase puede superar el 30-40 % en pacientes no tratados en entornos de cuidados intensivos.

Fase de recuperación

Los pacientes que superan la fase cardiopulmonar entran en una fase de recuperación progresiva. La mejoría hemodinámica y respiratoria puede iniciarse de forma relativamente rápida, en 2 a 3 días, aunque la recuperación funcional completa puede prolongarse durante semanas o meses. En esta fase es frecuente la poliuria como signo de resolución del edema. No se han descrito secuelas pulmonares crónicas graves en la mayoría de los supervivientes, aunque algunos pacientes refieren fatiga persistente durante meses.

Diagnóstico del síndrome pulmonar por hantavirus

El diagnóstico del SPH requiere integrar la sospecha clínica, el contexto epidemiológico y los hallazgos de laboratorio e imagen. Es fundamental que el médico recoja la historia de posible exposición a roedores o visita a zonas endémicas en las semanas previas al inicio de los síntomas.

Hallazgos de laboratorio

Los análisis de sangre en la fase prodrómica y cardiopulmonar muestran un patrón bastante característico que debe alertar al clínico:

  • Trombocitopenia (descenso del recuento de plaquetas), frecuentemente por debajo de 150.000/µL y en ocasiones inferior a 50.000/µL
  • Leucocitosis con aparición de inmunoblastos (linfocitos grandes atípicos) en el frotis de sangre periférica
  • Hemoconcentración con aumento del hematocrito
  • Elevación de lactato deshidrogenasa (LDH), aspartato aminotransferasa (AST) y alanina aminotransferasa (ALT)
  • Hipoalbuminemia secundaria a la fuga capilar
  • En la gasometría arterial: hipoxemia progresiva y acidosis respiratoria en casos graves

Diagnóstico por imagen

La radiografía de tórax es la técnica de imagen de primera línea. Inicialmente puede ser normal o mostrar un ligero aumento de la trama vascular. A medida que progresa la enfermedad aparecen infiltrados alveolares bilaterales, derrame pleural bilateral y signos compatibles con edema pulmonar difuso. La tomografía computarizada de tórax puede mostrar el patrón de vidrio deslustrado bilateral y consolidaciones, similares a las del SDRA de cualquier otra causa.

Diagnóstico microbiológico

La confirmación diagnóstica de la infección por hantavirus se realiza mediante técnicas de laboratorio específicas. Según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los centros de referencia, las pruebas diagnósticas aceptadas son:

  • Detección de anticuerpos IgM específicos frente a hantavirus mediante técnicas de ELISA o inmunofluorescencia indirecta, que suelen ser positivos desde los primeros días de la enfermedad
  • Seroconversión en IgG (cuadruplicación del título entre muestras de suero en fase aguda y convaleciente)
  • Detección de ARN viral mediante PCR a tiempo real (RT-PCR) en sangre, idealmente en la fase virémica temprana
  • En casos fatales, inmunohistoquímica en tejido pulmonar de autopsia

En España, el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III es el laboratorio de referencia para el diagnóstico de hantavirus.

Tratamiento del síndrome pulmonar por hantavirus

El tratamiento del SPH es principalmente de soporte, dado que no existe actualmente ningún antiviral aprobado con eficacia demostrada de forma universal para esta enfermedad. El diagnóstico precoz y el ingreso en una unidad de cuidados intensivos son los factores que más influyen en la supervivencia.

Soporte respiratorio

La insuficiencia respiratoria aguda es la complicación central del SPH y su manejo es prioritario. Dependiendo del grado de hipoxemia, las medidas escalonadas incluyen:

  • Oxigenoterapia de alto flujo con mascarilla reservorio
  • Ventilación mecánica no invasiva (VMNI) con CPAP o BiPAP en fases iniciales del SDRA
  • Intubación orotraqueal y ventilación mecánica invasiva protectora (volúmenes corrientes bajos, 6 ml/kg de peso ideal, presión meseta inferior a 30 cmH2O) cuando la hipoxemia no se controla con medidas no invasivas
  • Oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) en casos refractarios con SDRA grave e hipoxemia severa; existen series de casos con resultados favorables con esta técnica en SPH

Soporte hemodinámico

El shock cardiogénico y distributivo que puede acompañar a la fase cardiopulmonar requiere un manejo hemodinámico cuidadoso. La sobrecarga de fluidos debe evitarse, ya que puede agravar el edema pulmonar. Se utilizan vasopresores (noradrenalina como primera línea) para mantener la presión arterial media, y en casos de depresión miocárdica severa puede ser necesario el soporte con balón de contrapulsación intraaórtico u otros dispositivos de asistencia circulatoria mecánica.

Tratamiento antiviral

La ribavirina, un antiviral de amplio espectro, ha mostrado actividad inhibitoria frente a hantavirus in vitro. Sin embargo, los ensayos clínicos realizados en pacientes con SPH no han demostrado una mejora estadísticamente significativa en la mortalidad cuando se administra en la fase cardiopulmonar. Algunos expertos consideran que podría ser útil en las primeras horas de la fase prodrómica, antes del inicio del daño endotelial, pero la evidencia es aún insuficiente para hacer una recomendación firme. Su uso en España requeriría autorización de uso en condiciones especiales a través de la AEMPS. No existe vacuna aprobada para uso humano frente a los hantavirus del continente americano.

Medidas de aislamiento hospitalario

En casos de infección confirmada o sospechada por virus Andes, dado el riesgo documentado de transmisión persona a persona, se recomienda adoptar precauciones de aislamiento respiratorio (mascarilla FFP2 o FFP3, bata, guantes y protección ocular) para el personal sanitario, además de aislar al paciente en habitación individual. Para el resto de los hantavirus que causan SPH, la transmisión persona a persona no está bien documentada, pero las precauciones estándar y de contacto son siempre recomendables.

Prevención y medidas de control

La prevención del síndrome pulmonar por hantavirus se basa en la reducción de la exposición a los roedores reservorio y a sus excretas, especialmente en zonas rurales, campamentos o lugares con posible presencia de ratones silvestres.

Medidas individuales de prevención

  • Ventilar previamente durante al menos 30 minutos (con ventanas abiertas) los espacios cerrados que hayan estado sin usar (cabañas, almacenes, garajes) antes de entrar
  • Usar guantes y mascarilla al limpiar espacios con posible presencia de excrementos de roedores; no barrer ni sacudir el polvo, sino humedecer las superficies con lejía diluida antes de limpiar
  • Almacenar alimentos en recipientes herméticos y eliminar posibles fuentes de alimento y refugio para roedores
  • Evitar dormir directamente en el suelo en zonas de riesgo y usar tiendas de campaña con suelo impermeable
  • Los viajeros que visiten zonas endémicas de América del Sur o del Norte deben informarse sobre el riesgo local antes de actividades en entornos rurales o selváticos

Preguntas frecuentes

¿El hantavirus se transmite de persona a persona en España?

La mayoría de los hantavirus que pueden afectar a personas en España o Europa (como el virus Puumala) no se transmiten entre personas. Sin embargo, el virus Andes, proveniente de Sudamérica y relacionado con algunos casos recientes en ciudadanos europeos que viajaron a la región, sí tiene documentada la transmisión persona a persona en brotes sudamericanos. Por esta razón, los casos sospechosos de infección por virus Andes en entornos hospitalarios requieren medidas de aislamiento adicionales hasta confirmar el agente causal.

¿Cuáles son los primeros síntomas del síndrome pulmonar por hantavirus?

Los primeros síntomas del SPH son inespecíficos y similares a los de otras enfermedades febriles: fiebre alta (superior a 38,5 °C), escalofríos, cefalea intensa, mialgias pronunciadas en muslos y espalda, y astenia marcada. En aproximadamente la mitad de los casos aparecen también síntomas digestivos como náuseas, vómitos y dolor abdominal. La clave diagnóstica está en la combinación de estos síntomas con el antecedente epidemiológico de exposición a roedores o visita a zona endémica en las semanas previas.

¿Tiene tratamiento específico el síndrome pulmonar por hantavirus?

Actualmente no existe un antiviral de eficacia demostrada universalmente para el SPH. El tratamiento es de soporte intensivo: manejo de la insuficiencia respiratoria con oxigenoterapia o ventilación mecánica, control hemodinámico y monitorización estrecha en UCI. El diagnóstico precoz y el traslado inmediato a un centro con capacidad de cuidados intensivos son los factores más importantes para mejorar el pronóstico. Consulte siempre con urgencias hospitalarias ante la sospecha de esta enfermedad.

¿Cuál es la mortalidad del síndrome pulmonar por hantavirus?

La mortalidad del SPH varía según la especie viral, el contexto de atención y la rapidez del diagnóstico. Históricamente, el virus Sin Nombre (Norteamérica) ha presentado tasas de mortalidad del 30-40 % en los primeros brotes documentados. Con el manejo moderno en UCI, incluyendo el uso de ECMO en casos seleccionados, se han logrado reducciones significativas de la mortalidad. El virus Andes suele asociarse a tasas de mortalidad algo menores, aunque sigue siendo una enfermedad grave. Sin tratamiento intensivo, la mortalidad puede superar el 50 %.

¿Debo acudir a urgencias si he estado en zonas de riesgo y tengo fiebre?

Sí. Si ha visitado zonas rurales o silvestres de América del Norte o del Sur en las últimas 4 semanas y presenta fiebre elevada, mialgias intensas o dificultad respiratoria, debe acudir a urgencias hospitalarias de inmediato e informar al personal sanitario de su historial de viaje y de cualquier posible exposición a roedores. El síndrome pulmonar por hantavirus puede progresar muy rápidamente desde síntomas leves a insuficiencia respiratoria grave en pocas horas. No espere a ver si los síntomas mejoran espontáneamente.

¿Existe vacuna contra el hantavirus?

En algunos países asiáticos existen vacunas frente a los hantavirus que causan el síndrome renal por hantavirus (como el virus Hantaan), pero no están disponibles en España ni en Europa. No existe ninguna vacuna aprobada en España o en la Unión Europea frente a los hantavirus americanos que causan el síndrome pulmonar. La prevención se basa exclusivamente en medidas de control ambiental y de reducción de la exposición a roedores.