Breve historia de California: del mundo indígena al Estado Dorado
California es hoy uno de los territorios más influyentes del planeta: la cuarta economía del mundo si se considerara un país independiente, con un PIB de 4,3 billones de dólares en 2025 y casi 39 millones de habitantes. Sin embargo, detrás de esta potencia moderna existe una historia milenaria de pueblos originarios, colonización europea, disputas imperiales, fiebre del oro y una incorporación a Estados Unidos que transformó para siempre el destino del continente americano. Recorrer esa historia es entender cómo una franja costera del Pacífico se convirtió en sinónimo de innovación, diversidad y ambición.

Los primeros habitantes: pueblos indígenas de California
El territorio que hoy ocupa California estuvo poblado durante al menos diez mil años antes de la llegada de los europeos. A principios del siglo XVIII, en el momento del contacto sostenido con el mundo europeo, se calcula que vivían en la región alrededor de 300.000 personas nativas, organizadas en más de treinta grupos étnicos distintos, pertenecientes a seis familias lingüísticas diferentes. Entre los pueblos más destacados figuraban los chumash en la costa central, los ohlone en la bahía de San Francisco, los mojave en el sureste y los yurok en el norte.
Estas sociedades no formaban grandes imperios centralizados, sino comunidades relativamente pequeñas que aprovechaban con gran habilidad los recursos naturales del entorno: la pesca, la recolección de bellotas de roble, la caza y la quema controlada de pastizales para estimular el crecimiento de plantas comestibles. Su diversidad cultural y lingüística era extraordinaria, y muchas de sus tradiciones y conocimientos ecológicos perdurarían siglos después de la llegada de los colonizadores.
La exploración española: los primeros contactos europeos (1542-1769)
El primer europeo en pisar las costas californianas fue el navegante portugués al servicio de España Juan Rodríguez Cabrillo, quien llegó a la bahía de San Diego en septiembre de 1542. Su expedición recorrió parte de la costa, pero no derivó en asentamiento alguno. Décadas más tarde, en 1579, el corsario inglés Francis Drake ancló en algún punto de la costa norte, probablemente cerca de la actual bahía de Point Reyes, y reclamó el territorio para la corona inglesa bajo el nombre de Nova Albion, aunque tampoco estableció ninguna colonia.
Durante casi dos siglos, España mostró escaso interés efectivo por colonizar la Alta California. Fue la rivalidad imperial con Rusia —que avanzaba hacia el sur desde Alaska— y con Gran Bretaña lo que impulsó finalmente a la corona española a actuar. Bajo la dirección del visitador general José de Gálvez y con el apoyo de la Corona, se diseñó en 1769 una expedición de colonización sistemática.
Las misiones franciscanas y el período colonial español (1769-1821)
El año 1769 marca el inicio del dominio español efectivo sobre la Alta California. Ese año llegaron las primeras expediciones terrestres y marítimas desde Baja California. Al frente de la empresa misional viajaba el fraile franciscano mallorquín Junípero Serra, nacido en Petra en 1713, figura central en la historia de California aunque también objeto de controversia histórica por el trato dispensado a los pueblos indígenas.
Serra y sus sucesores fundaron un total de 21 misiones a lo largo de la costa californiana, desde San Diego (1769) hasta San Francisco de Solano en Sonoma (1823). Las misiones se espaciaban aproximadamente un día de camino entre sí y estaban conectadas por el llamado Camino Real. Junto a ellas se levantaron presidios (fortines militares) y algunos pueblos civiles, como Los Ángeles, fundado en 1781.
El sistema misional transformó radicalmente la vida de los pueblos indígenas. Los nativos eran incorporados a las misiones como neófitos, donde recibían instrucción religiosa y trabajaban en agricultura, ganadería y oficios artesanales. Las consecuencias demográficas fueron devastadoras: enfermedades como el sarampión y la viruela, a las que los indígenas no tenían inmunidad, junto con las duras condiciones de vida, redujeron drásticamente la población nativa a lo largo del período colonial.
La California mexicana (1821-1848)
Cuando México proclamó su independencia de España en 1821, California pasó a formar parte del nuevo estado mexicano como territorio. El cambio de soberanía trajo consigo transformaciones importantes. En 1833-1834, el gobierno mexicano decretó la secularización de las misiones: sus tierras fueron confiscadas y redistribuidas en grandes ranchos privados, los ranchos, cuya economía se basaba en la ganadería extensiva y el comercio de cueros y sebo con barcos extranjeros.
Durante este período, California se convirtió en un territorio escasamente poblado por colonos de origen europeo —apenas unos pocos miles— pero con una creciente presencia de comerciantes y aventureros angloamericanos. La tensión entre la administración mexicana y estos nuevos residentes fue aumentando, y en junio de 1846, un grupo de colonos estadounidenses protagonizó la llamada Revuelta de la Bandera del Oso en Sonoma, proclamando brevemente la República de California.
La guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848) zanjó el conflicto. Por el Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, México cedió California y otros vastos territorios del suroeste a los Estados Unidos.
La fiebre del oro y la incorporación a la Unión (1848-1850)
Apenas nueve días antes de la firma del tratado con México, el 24 de enero de 1848, el carpintero James W. Marshall descubrió pepitas de oro en el aserradero de John Sutter, en Coloma, en las estribaciones de la Sierra Nevada. La noticia se propagó con rapidez extraordinaria y desencadenó uno de los movimientos migratorios más masivos de la historia norteamericana.
A lo largo de 1849, unos 300.000 buscadores de fortuna llegaron a California procedentes de todo el mundo: de los estados del este de Estados Unidos, de México, Chile, China, Australia y Europa. Se les llamó los Forty-Niners. San Francisco, que en 1846 contaba con apenas 200 habitantes, creció hasta alcanzar 36.000 residentes en 1852. El crecimiento demográfico fue tan explosivo que California se saltó la fase de territorio y fue admitida directamente como estado de la Unión.
El 9 de septiembre de 1850, California se convirtió en el 31.º estado de los Estados Unidos, dentro del llamado Compromiso de 1850, que equilibraba los intereses de los estados esclavistas y los estados libres. California ingresó como estado libre.
Crecimiento, guerra y transformación del siglo XX
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX, California consolidó su economía agrícola e industrial. La llegada del ferrocarril transcontinental en 1869 aceleró la integración con el resto del país. El terremoto de San Francisco de 1906, uno de los más destructivos de la historia estadounidense, devastó la ciudad pero no frenó su recuperación.
Durante la Gran Depresión, decenas de miles de familias arruinadas del Medio Oeste —los llamados Okies, inmortalzados por John Steinbeck en Las uvas de la ira (1939)— emigraron a California en busca de trabajo en los campos agrícolas del Valle Central. La Segunda Guerra Mundial convirtió al estado en un centro neurálgico de producción bélica y naval, y propició la instalación de numerosas industrias tecnológicas y aeroespaciales.
En 1962, California superó a Nueva York para convertirse en el estado más poblado de la Unión, posición que mantiene hasta hoy. Las décadas siguientes vieron el surgimiento de la contracultura en San Francisco, el movimiento por los derechos civiles de los trabajadores agrícolas liderado por César Chávez, y el nacimiento del sector tecnológico en Silicon Valley, que definiría la economía global del siglo XXI.
California en la actualidad (2026)
En 2026, California es un estado de contrastes y récords. Con una población de aproximadamente 39 millones de personas y un PIB de 4,3 billones de dólares en 2025, es la cuarta economía más grande del mundo considerada de forma independiente, por detrás de Estados Unidos en su conjunto, China y Alemania. Concentra el 62% de toda la financiación de capital riesgo de Estados Unidos y alberga a algunas de las empresas más valiosas del planeta en los sectores tecnológico, de entretenimiento y biotecnológico.
Al mismo tiempo, el estado afronta desafíos profundos: el elevado coste de la vivienda, la crisis de personas sin hogar en ciudades como Los Ángeles y San Francisco, los incendios forestales exacerbados por el cambio climático y las tensiones políticas en torno a la inmigración y la gobernanza. La historia de California, desde los pueblos indígenas hasta la metrópoli digital, es la historia de un territorio que no ha dejado de reinventarse.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se descubrió el oro en California?
El oro fue descubierto el 24 de enero de 1848 por James W. Marshall en el aserradero de John Sutter, en Coloma, en las faldas de la Sierra Nevada. La noticia desencadenó la fiebre del oro de 1849, que atrajo a unos 300.000 migrantes de todo el mundo.
¿Cuándo se convirtió California en estado de Estados Unidos?
California fue admitida como el 31.º estado de la Unión el 9 de septiembre de 1850, dentro del Compromiso de 1850. Fue un caso excepcional porque ingresó directamente como estado sin pasar por la fase de territorio organizado.
¿Quién fue Junípero Serra y cuál fue su papel en California?
Junípero Serra fue un fraile franciscano nacido en Mallorca en 1713. Encabezó la empresa misional española en la Alta California a partir de 1769 y fundó nueve de las 21 misiones que se construyeron a lo largo de la costa. Su figura es objeto de debate histórico por el impacto del sistema misional sobre los pueblos indígenas.
¿Cuándo fue California parte de México?
California formó parte de México desde la independencia de este país en 1821 hasta el final de la guerra mexicano-estadounidense. Por el Tratado de Guadalupe Hidalgo (2 de febrero de 1848), México cedió California a los Estados Unidos.
¿Qué tamaño tiene la economía de California en 2026?
California registró un PIB de 4,3 billones de dólares en 2025, lo que la sitúa como la cuarta economía más grande del mundo si se compara con países, solo por detrás de Estados Unidos (en conjunto), China y Alemania. Representa aproximadamente el 14% del PIB nacional estadounidense.