Pueden oír las serpientes? Audición y sistema auditivo
Durante siglos, la creencia popular sostuvo que las serpientes eran completamente sordas. La ausencia de orejas visibles reforzaba esa idea. Sin embargo, la ciencia ha desmentido ese mito con creciente contundencia: las serpientes sí son capaces de percibir sonidos, tanto los que viajan a través del suelo como, en menor medida, los que se propagan por el aire. Su sistema auditivo, aunque radicalmente diferente al de los mamíferos, representa una adaptación evolutiva sofisticada que les permite orientarse, detectar presas y reaccionar ante amenazas.
Un oído sin orejas: anatomía auditiva de las serpientes
Las serpientes carecen de pabellón auditivo externo y de conducto auditivo visible. También perdieron el tímpano y las trompas de Eustaquio a lo largo de su evolución. Sin embargo, conservan estructuras del oído interno homólogas a las de otros vertebrados. El elemento central es el estribo —denominado columella en reptiles—, un diminuto huesecillo que, en lugar de conectarse a una membrana timpánica como en los humanos, se une directamente al hueso cuadrado de la mandíbula inferior.
Esta configuración anatómica es la clave de la audición serpentina. La mandíbula, en contacto con el suelo cuando el animal se desplaza o reposa, actúa como receptor de vibraciones. Las ondas sísmicas generadas por el movimiento de una presa o de un depredador se transmiten desde el suelo a la mandíbula, y de ahí, a través del cuadrado y el estribo, hasta la cóclea del oído interno, donde se convierten en señales nerviosas. Es, en esencia, una forma de conducción ósea análoga a algunos implantes auditivos modernos.
Un detalle anatómico relevante es que ambas mitades de la mandíbula inferior están unidas de forma muy laxa entre sí. Esta independencia mecánica permitiría a la serpiente percibir diferencias de tiempo en la llegada de las vibraciones a cada lado, lo que según algunos investigadores podría usarse para localizar la dirección de la fuente sonora.
Percepción de sonidos aéreos
Durante largo tiempo se pensó que las serpientes únicamente detectaban vibraciones del sustrato. Investigaciones recientes han modificado esa visión. En 2023, un estudio publicado en la revista PLOS ONE y liderado por la doctora Christina Zdenek de la Universidad de Queensland (Australia) demostró que las serpientes también responden a sonidos transmitidos por el aire.
El experimento involucró 19 serpientes de cinco géneros distintos en una sala insonorizada. Se realizaron 304 pruebas en las que se exponía a cada animal a tres tipos de estímulos sonoros de diferentes frecuencias. Los resultados mostraron que las serpientes no solo detectaban las ondas aéreas, sino que modificaban su comportamiento en respuesta a ellas. La conclusión fue que el oído interno de las serpientes es capaz de captar vibraciones aéreas, aunque con menor sensibilidad que las sísmicas.
Rango de frecuencias auditivas
Las serpientes son más sensibles a frecuencias bajas. Los estudios indican que su rango auditivo se sitúa aproximadamente entre los 50 y los 1.000 Hz, con una sensibilidad máxima en la banda de los 200 a 300 Hz. Para contextualizar: la voz humana masculina ocupa principalmente el rango de 85 a 180 Hz, y la femenina entre 165 y 255 Hz, zonas que coinciden parcialmente con el umbral de mayor sensibilidad de las serpientes. Esto significa que los sonidos producidos por humanos al hablar o caminar pueden ser percibidos por estos reptiles.
Las serpientes marinas presentan capacidades adicionales. Un estudio publicado en Journal of Experimental Biology demostró que la serpiente marina de Stokes (Hydrophis stokesii) puede detectar sonidos de baja frecuencia bajo el agua, en el rango de los 40 a 600 Hz, lo que amplía el conocimiento sobre la diversidad auditiva dentro del grupo.
Respuestas conductuales ante el sonido
El estudio de Queensland reveló que las reacciones ante los estímulos sonoros variaban significativamente según el género de la serpiente, lo que sugiere que la función de la audición difiere entre especies. Entre los hallazgos más llamativos:
- La pitón woma (Aspidites ramsayi) tendía a acercarse a la fuente sonora, comportamiento compatible con una estrategia de búsqueda activa de presas.
- Los taipanes (Oxyuranus spp.) y las serpientes marrones (Pseudonaja spp.) se alejaban del sonido y mostraban respuestas defensivas o cautelosas.
- Las víboras de la muerte (Acanthophis spp.) presentaron la tendencia más pronunciada a retirarse, coherente con su estrategia de caza por emboscada, que requiere inmovilidad y sigilo.
Estos datos apuntan a que la audición en serpientes no tiene una única función, sino que cumple roles distintos según la ecología y las estrategias de cada especie: detección de depredadores, localización de presas o incluso comunicación intraespecífica.
¿Qué pasa con la flauta del encantador de serpientes?
El espectáculo del encantador de serpientes, frecuente en tradiciones del norte de África y el sur de Asia, suele interpretarse popularmente como prueba de que las serpientes "bailan al ritmo de la música". La realidad es más prosaica: las cobras que siguen los movimientos de la flauta lo hacen principalmente en respuesta al movimiento visual del instrumento, no al sonido que emite. Siguen el objeto que se mueve ante ellas como una posible amenaza. Es probable, no obstante, que las vibraciones de baja frecuencia producidas por el instrumento y captadas a través del suelo también contribuyan a mantener al animal en estado de alerta.
Evolución del sistema auditivo en serpientes
La pérdida del tímpano y de las estructuras del oído medio externo es una característica que comparten las serpientes con sus ancestros fosoriales (cavadores). Se cree que durante la fase subterránea de su evolución, la detección de vibraciones del sustrato era mucho más relevante que la audición aérea, y el sistema se especializó en consecuencia. Al diversificarse y colonizar hábitats aéreos, acuáticos y arbóreos, algunas líneas evolutivas desarrollaron o recuperaron cierta capacidad para percibir sonidos aéreos, como evidencian los estudios en serpientes marinas y terrestres.
La investigación en bioacústica de reptiles sigue siendo un campo activo. Estudios publicados en 2024 en revistas como Frontiers in Amphibian and Reptile Science continúan explorando los circuitos de localización de sonido en reptiles, incluyendo serpientes, con el objetivo de entender mejor cómo estos animales procesan e integran la información auditiva en su sistema nervioso central.
Preguntas frecuentes
¿Tienen orejas las serpientes?
No tienen orejas externas ni tímpano, pero sí poseen un oído interno con estructuras homólogas a las de otros vertebrados. El huesecillo estribo (columella) está conectado a la mandíbula en lugar de a una membrana timpánica.
¿Qué frecuencias de sonido pueden detectar las serpientes?
Las serpientes detectan principalmente frecuencias bajas, en un rango aproximado de 50 a 1.000 Hz, con mayor sensibilidad entre 200 y 300 Hz. Este rango incluye las frecuencias de la voz humana y los sonidos de pasos.
¿Pueden las serpientes oír la voz humana?
Sí, parcialmente. La voz humana se sitúa en un rango de frecuencias que se solapa con la zona de mayor sensibilidad auditiva de las serpientes. Estudios recientes han demostrado que reaccionan conductualmente a sonidos aéreos en esas frecuencias.
¿Cómo "escuchan" las serpientes sin orejas?
Captan vibraciones del suelo a través de la mandíbula, que transmite las ondas al oído interno por conducción ósea. También pueden detectar sonidos aéreos directamente a través del oído interno, aunque con menor eficiencia que las vibraciones sísmicas.
¿Es verdad que las serpientes son sordas?
No. Esta creencia está científicamente refutada. Las serpientes detectan tanto vibraciones del sustrato como sonidos aéreos de baja frecuencia. Su sistema auditivo es diferente al de los mamíferos, pero es funcional y tiene relevancia ecológica demostrada.