El desierto más grande de África: el Sahara
El Sahara es el desierto más grande de África y el desierto cálido más extenso del planeta. Con una superficie de aproximadamente 9.200.000 km², cubre en torno al 31 % del continente africano y se extiende de forma comparable en tamaño a los Estados Unidos o China. En el ranking mundial de desiertos ocupa el tercer lugar, por detrás únicamente de los desiertos de la Antártida y el Ártico, que son regiones frías. Su nombre proviene del término árabe ṣaḥrāʾ (صحراء), que simplemente significa «desierto».

Extensión y geografía
El Sahara se despliega a lo largo de unos 5.000 kilómetros de oeste a este, desde las costas del océano Atlántico hasta el mar Rojo, y alcanza hasta 1.600 kilómetros de norte a sur, desde el litoral mediterráneo hasta el Sahel, la franja de sabana semiárida que actúa como zona de transición hacia el África subsahariana. Este vasto espacio abarca total o parcialmente el territorio de once países: Argelia, Chad, Egipto, Libia, Malí, Mauritania, Marruecos, Níger, Sudán, Túnez y el Sahara Occidental.
Contrariamente a la imagen popular de un mar de dunas infinitas, solo alrededor del 25 % del Sahara está cubierto de arena (las llamadas regiones erg). La mayor parte del territorio corresponde a mesetas rocosas (hamada) y llanuras de grava y guijarros (reg). Las dunas de arena, no obstante, pueden alcanzar alturas de hasta 180 metros en algunas zonas del Gran Erg Oriental, en Argelia.
Clima y condiciones extremas
El Sahara es sinónimo de condiciones climáticas extremas. Las temperaturas diurnas superan con frecuencia los 40 °C y en algunas áreas del interior han llegado a registrar más de 55 °C, como ocurrió en Kebili (Túnez), donde se midió uno de los valores más elevados del continente. Las noches, en cambio, pueden ser extraordinariamente frías, con descensos que en las zonas de altitud rozan el punto de congelación en invierno.
Las precipitaciones son escasísimas: la media anual en la mayor parte del desierto no supera los 25 mm, y vastas extensiones reciben menos de 5 mm al año. El viento juega un papel fundamental: el siroco y el harmatan son corrientes cargadas de polvo que pueden transportar partículas de arena hasta el continente europeo y el océano Atlántico, afectando incluso a la calidad del aire en ciudades mediterráneas.
Fauna y flora
A pesar de las condiciones hostiles, el Sahara alberga una biodiversidad considerable. Se han documentado unas 70 especies de mamíferos, más de 90 especies de aves y alrededor de 100 especies de reptiles. Entre los mamíferos se encuentran el dromedario —adaptado para almacenar grasa en su joroba y regular la temperatura corporal—, la gacela dorcas, el jerbo, la hiena manchada y el zorro del desierto o fennec. Los reptiles, especialmente lagartijas, eslizones y cobras, son particularmente abundantes.
La vegetación es dispersa y se concentra en torno a los oasis, los cauces estacionales (wadis) y las zonas de mayor altitud. Las especies más representativas incluyen la palmera datilera, la palmera doum, diversas acacias, tamarindos y especies del género Artemisia. Los oasis constituyen enclaves vitales tanto para la flora y fauna como para las comunidades humanas que históricamente han habitado la región.
Poblaciones y culturas del Sahara
El Sahara no ha sido nunca un territorio vacío. A lo largo de los siglos, pueblos nómadas y seminómadas como los tuareg, los bereberes y los árabes beduinos han desarrollado modos de vida perfectamente adaptados al entorno desértico. Las rutas de caravanas que atravesaban el Sahara fueron durante siglos arterias fundamentales del comercio entre el norte de África y el África subsahariana, conectando el oro y la sal con los mercados mediterráneos.
Hoy, los grandes yacimientos de petróleo y gas natural de Argelia, Libia y otros países han transformado partes del Sahara en zonas de intensa actividad económica, aunque la población permanente sigue siendo escasa en comparación con la vastedad del territorio.
El Sahara y el cambio climático
Investigaciones científicas han documentado que el Sahara se ha expandido aproximadamente un 10 % desde 1920, avanzando principalmente hacia el sur, sobre la franja del Sahel. Se estima que alrededor de dos tercios de esta expansión obedecen a ciclos climáticos naturales, mientras que el tercio restante se atribuye al cambio climático de origen antropogénico. La desertificación presiona sobre los ecosistemas de la sabana saheliana, hogar de unos 400 millones de personas, agravando la inseguridad alimentaria e impulsando movimientos de población.
Sin embargo, los modelos climáticos también proyectan que el calentamiento global podría intensificar las precipitaciones monzónicas en el Sahara durante el presente siglo, lo que llevaría —paradójicamente— a una mayor cobertura vegetal en determinadas zonas. Este fenómeno, conocido como el «Sahara verde», tiene precedentes históricos: hace entre 5.000 y 11.000 años, durante el período húmedo africano, el Sahara era una región con ríos, lagos y abundante fauna, como atestiguan las pinturas rupestres del macizo de Tassili n'Ajjer, en Argelia.
El Sahara en el contexto mundial de los desiertos
Aunque se le llama popularmente «el desierto más grande del mundo», esta afirmación requiere matización. Si se consideran exclusivamente los desiertos cálidos, el Sahara es efectivamente el mayor. No obstante, los científicos definen como desierto cualquier región con precipitaciones inferiores a 250 mm anuales, lo que incluye las regiones polares. Bajo esta definición, el desierto de la Antártida (~14.200.000 km²) y el Ártico (~13.900.000 km²) superan en extensión al Sahara. En cualquier caso, el Sahara es, con diferencia, el desierto más grande de África y el mayor desierto cálido del planeta.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el desierto más grande de África?
El desierto más grande de África es el Sahara, con una superficie de aproximadamente 9.200.000 km², lo que representa cerca del 31 % del continente africano.
¿El Sahara es el desierto más grande del mundo?
El Sahara es el desierto cálido más grande del mundo y el tercero en extensión total si se incluyen los desiertos fríos polares. La Antártida y el Ártico lo superan en tamaño, pero son desiertos de hielo.
¿Por cuántos países se extiende el Sahara?
El Sahara abarca parcial o totalmente once países: Argelia, Chad, Egipto, Libia, Malí, Mauritania, Marruecos, Níger, Sudán, Túnez y el Sahara Occidental.
¿El Sahara está creciendo?
Sí. Estudios científicos indican que el Sahara se ha expandido aproximadamente un 10 % desde 1920, avanzando sobre el Sahel. Una parte de esta expansión se atribuye al cambio climático y otra a ciclos naturales.
¿Hay vida en el Sahara?
Sí. A pesar del clima extremo, el Sahara alberga unas 70 especies de mamíferos, más de 90 de aves y alrededor de 100 de reptiles, además de flora concentrada en oasis y zonas de altitud. Comunidades humanas como los tuareg llevan milenios habitando esta región.