Praga, capital de Chequia: historia y datos esenciales
Praga es la capital y la ciudad más grande de Chequia (oficialmente República Checa), un Estado soberano de Europa Central sin acceso al mar. Con aproximadamente 1,4 millones de habitantes en 2026, es también el motor económico, político y cultural del país. Situada a orillas del río Moldava (Vltava), la ciudad reúne más de mil años de historia en un casco urbano que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad en 1992. Su silueta de torres medievales, palacios barrocos y puentes de piedra la ha convertido en uno de los destinos turísticos más visitados de Europa.
Praga en la actualidad
En 2026, Praga es sede del Parlamento checo, del Gobierno y del Castillo de Praga, residencia oficial del Presidente de la República. La ciudad constituye una región administrativa propia —la Capital Praha— diferenciada del resto del territorio checo. Su economía se apoya en los servicios, el turismo, la industria manufacturera de alta tecnología y el sector financiero. El uso del euro no está vigente en Chequia: la moneda oficial sigue siendo la corona checa (CZK).
Orígenes: celtas, eslavos y los Přemyslidas
El territorio de la actual Praga estuvo habitado desde la Prehistoria. Los primeros pobladores de los que existe registro histórico son los boyos, un pueblo celta que dio nombre a la región de Bohemia (Boiohaemum en latín). Con la llegada de las tribus eslavas en torno al siglo VI d.C., la zona comenzó a articularse políticamente bajo los caudillos locales.
El hito fundacional de Praga como capital se sitúa hacia el año 880, cuando el príncipe Bořivoj de la dinastía Přemyslida levantó el Castillo de Praga (Pražský hrad) sobre el promontorio que domina el Moldava. Desde ese enclave defensivo, la dinastía gobernó el Ducado de Bohemia durante los siglos siguientes. En 965, un viajero árabe ya describía el lugar como un "animado centro comercial"; en 973 se erigió el Obispado de Praga. El año 1085 marcó otro momento relevante: Vratislao II se convirtió en el primer rey de Bohemia, elevando el rango político de la ciudad a capital de un reino.
A lo largo del siglo XIII, Praga se expandió en barrios diferenciados. La Ciudad Vieja (Staré Město) se consolidó en la orilla derecha del río, protegida por murallas desde 1230. En 1257, en la ribera opuesta, se fundó el barrio de Malá Strana ("Ciudad Pequeña"), habitado inicialmente por colonos alemanes. La unión física entre ambas orillas quedó garantizada en 1170 con el Puente de Judith, antecesor del actual Puente de Carlos.
El siglo XIV: la Edad de Oro bajo Carlos IV
El período de mayor esplendor medieval de Praga coincidió con el reinado de Carlos IV (1346-1378), rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Bajo su impulso, la ciudad se transformó en una de las más grandes e importantes de Europa. Sus logros más duraderos incluyen:
- La fundación en 1348 de la Universidad Carolina (Universitas Carolina), la primera universidad de Europa Central, aún en funcionamiento.
- La construcción del Puente de Carlos (Karlův most), que comenzó ese mismo año y sustituyó al arruinado Puente de Judith.
- La creación de la Ciudad Nueva (Nové Město), un trazado urbano planificado que triplicó la superficie de la ciudad.
- El inicio de la catedral de San Vito en el interior del Castillo de Praga, obra emblemática del gótico bohemio.
A finales del siglo XIV, Praga contaba con unos 40.000 habitantes, cifra excepcional para la época, comparable a la de París o Londres.
Los Habsburgo y la era moderna temprana
El fin de la dinastía Přemyslida en el siglo XIV y las guerras husitas del XV (derivadas de la reforma religiosa liderada por Jan Hus, quemado en la hoguera en 1415) sacudieron profundamente a Bohemia. La llegada al trono en 1526 de Fernando I de Habsburgo inauguró casi cuatro siglos de dominio austriaco sobre la ciudad. Bajo Rodolfo II (1576-1612), Praga recuperó temporalmente el papel de capital imperial y se convirtió en un foco del Renacimiento tardío y de la alquimia cortesana.
La Defenestración de Praga de 1618, en la que nobles protestantes arrojaron a varios representantes católicos desde las ventanas del Castillo, desencadenó la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). La derrota de las fuerzas protestantes en la Batalla de la Montaña Blanca (1620) supuso la recatolización forzosa de Bohemia y la germanización progresiva de su vida cultural. Praga perdió relevancia política frente a Viena, aunque siguió creciendo como ciudad barroca.
El siglo XX: entre guerras, ocupación y comunismo
La derrota del Imperio Austrohúngaro en la Primera Guerra Mundial abrió una nueva era. El 28 de octubre de 1918 se proclamó la República de Checoslovaquia, con Praga como capital. Bajo el liderazgo de Tomáš Masaryk, el nuevo Estado se consolidó como una de las democracias más estables de la Europa de entreguerras.
En marzo de 1939, la Alemania nazi ocupó Bohemia y Moravia, convirtiendo el territorio en un Protectorado. Praga vivió años de represión hasta la liberación en mayo de 1945. Tres años después, el golpe de estado comunista de febrero de 1948 instauró un régimen de partido único alineado con la Unión Soviética.
El verano de 1968 trajo un momento de esperanza conocido como la Primavera de Praga: el secretario general del Partido Comunista, Alexander Dubček, impulsó reformas liberalizadoras que la URSS no toleró. En agosto de ese año, tropas del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia y aplastaron el movimiento reformista. La ciudad vivió dos décadas más de represión bajo la política de "normalización".
La Revolución de Terciopelo y la independencia checa
El 17 de noviembre de 1989, una manifestación estudiantil en Praga fue violentamente disuelta por la policía. Ese acto detonó una ola de protestas masivas: el 20 de noviembre, medio millón de personas se congregaron en la Plaza de Wenceslao. En menos de dos semanas, el Partido Comunista renunció al monopolio del poder. Este proceso, conocido como la Revolución de Terciopelo por su carácter pacífico, concluyó con la elección de Václav Havel como presidente interino el 29 de diciembre de 1989.
El 1 de enero de 1993, Checoslovaquia se disolvió de manera acordada —el llamado Divorcio de Terciopelo— en dos estados: la República Checa, con capital en Praga, y la República Eslovaca, con capital en Bratislava. Havel fue elegido primer presidente de la República Checa, cargo que ejerció hasta 2003.
Praga en el siglo XXI
Desde su adhesión a la Unión Europea en 2004, Chequia ha experimentado un notable desarrollo económico, y Praga se ha posicionado como uno de los centros financieros y tecnológicos más dinámicos de Europa Central. El turismo constituye un pilar económico fundamental: el casco histórico, con el Castillo, el Puente de Carlos, el Barrio Judío y la Plaza de la Ciudad Vieja, atrae a millones de visitantes anuales. El reloj astronómico medieval del Ayuntamiento (Orloj), instalado en 1410 y uno de los más antiguos en funcionamiento del mundo, es quizá el símbolo más reconocible de la ciudad.
En 2026, Praga mantiene su condición de capital política, sede de las instituciones europeas con presencia en el país, y núcleo de una sociedad que ha sabido preservar su identidad histórica mientras se integra en las estructuras democráticas y económicas occidentales.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la capital de Chequia?
La capital de Chequia (República Checa) es Praga (en checo, Praha). Es también la ciudad más grande del país, con aproximadamente 1,4 millones de habitantes en 2026.
¿Cuándo se convirtió Praga en capital de la República Checa?
Praga se convirtió en capital de la República Checa el 1 de enero de 1993, cuando Checoslovaquia se dividió pacíficamente en dos estados independientes. Antes, ya había sido capital de Checoslovaquia desde su fundación en 1918.
¿Qué es la Revolución de Terciopelo?
La Revolución de Terciopelo fue el proceso de protestas pacíficas que en noviembre y diciembre de 1989 puso fin a más de cuarenta años de gobierno comunista en Checoslovaquia. Comenzó el 17 de noviembre con una manifestación estudiantil en Praga reprimida por la policía y concluyó con la caída del régimen y la elección de Václav Havel como presidente.
¿Por qué el centro histórico de Praga es Patrimonio de la Humanidad?
El centro histórico de Praga fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992 por su excepcional conjunto arquitectónico que abarca estilos románico, gótico, renacentista y barroco, relativamente intactos gracias a que la ciudad no sufrió bombardeos masivos durante la Segunda Guerra Mundial.
¿Cuál fue el papel de Carlos IV en la historia de Praga?
Carlos IV, rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico entre 1346 y 1378, transformó Praga en una de las capitales más importantes de Europa. Durante su reinado fundó la Universidad Carolina (1348), impulsó la construcción del Puente de Carlos y trazó la Ciudad Nueva, convirtiendo Praga en un gran centro político, cultural y comercial del continente.