Watership Down: la historia detrás de la novela de Richard Adams
Watership Down, publicada en 1972 y conocida en español como La colina de Watership, es una de las novelas más influyentes de la literatura británica del siglo XX. Su protagonistas son conejos, su escenario una colina real de Hampshire, y su origen una historia inventada sobre la marcha durante un largo viaje en coche. Detrás de esa aparente sencillez se esconde un proceso de creación accidentado, una andanada de rechazos editoriales y un texto que décadas después sigue siendo debatido como alegoría política, epopeya heroica y advertencia ecológica.

El origen: cuentos para Juliet y Rosamond
Richard George Adams nació el 10 de mayo de 1920 en Newbury, Berkshire, y durante la mayor parte de su vida ejerció como funcionario civil en el Ministerio de Vivienda y, más tarde, en el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno británico. No se consideraba escritor. La narración llegó a su vida por la puerta trasera: sus hijas Juliet y Rosamond le pedían cuentos durante los trayectos en automóvil.
Hacia 1966, en uno de esos viajes, Juliet —que entonces tenía ocho años— formuló una petición exigente: quería una historia completamente nueva, que nunca hubieran escuchado antes, y sin demora. Adams improvisó al instante: "Érase una vez dos conejos llamados... a ver... Avellano y Quintillo." Así nacieron los protagonistas de Watership Down. Las niñas quedaron tan entusiasmadas con las aventuras que su padre fue construyendo episodio a episodio que, al terminar la historia, le insistieron en que la escribiera. Su esposa, Elizabeth, se unió a esa presión. Adams cedió.
Dos años de escritura y trece rechazos
Adams tardó aproximadamente dos años en trasladar los cuentos orales a papel. El resultado era un manuscrito extenso —más de cuatrocientas páginas en su primera edición— protagonizado íntegramente por conejos que hablaban, razonaban y poseían su propia mitología. Los agentes literarios y las editoriales no supieron muy bien cómo clasificarlo. ¿Era literatura infantil? ¿Una novela de aventuras para adultos? ¿Una fábula política?
El libro fue rechazado por al menos trece editoriales antes de encontrar un editor dispuesto a publicarlo. La mayoría de los rechazos alegaban que el mercado no tenía espacio para una novela larga protagonizada por animales dirigida a lectores adultos. Finalmente, en 1972, la pequeña editorial independiente Rex Collings aceptó el manuscrito. La tirada inicial fue modesta y el propio Collings reconoció no saber exactamente a qué público se dirigía. El tiempo le daría una respuesta contundente.
La publicación y el éxito inmediato
Watership Down se publicó en noviembre de 1972 y, pese a la escasa inversión en promoción, las reseñas en prensa fueron entusiastas. Ese mismo año la novela obtuvo la Medalla Carnegie, el galardón más prestigioso de la literatura infantil y juvenil británica, y el Premio Guardian de ficción infantil. Adams se convirtió así en uno de los escasos autores en ganar ambos premios con una misma obra. Tenía cincuenta y dos años y era su primera novela publicada.
El libro cruzó el Atlántico con rapidez. En Estados Unidos, Macmillan lo publicó en 1974 y alcanzó la lista de bestsellers del New York Times. Traducido a decenas de idiomas, Watership Down se convirtió en un fenómeno editorial global que no ha dejado de imprimirse en más de cincuenta años.
La colina real y el trasfondo geográfico
Watership Down no es una invención. Es una colina real situada en el norte de Hampshire, en el sur de Inglaterra, dentro del Área de Belleza Natural de North Wessex Downs. Adams creció en Berkshire, a pocos kilómetros de esa zona, y la conocía bien. Al idear la historia, escogió un paisaje que le era íntimamente familiar.
La geografía de la novela es notablemente precisa: los topónimos, los riachuelos, los caminos y los campos que mencionan los conejos corresponden a lugares reales de la comarca. Adams vivió hasta el final de su vida en Whitchurch, Hampshire, a menos de veinticinco kilómetros de la colina homónima. Esa fidelidad al territorio confiere a la narrativa una textura concreta que contrasta con el carácter mítico de la historia.
El universo lapino: lenguaje y mitología
Uno de los elementos más originales de la novela es la construcción de una cultura propia para los conejos. Adams creó el lapino, una lengua ficticia con vocabulario propio —varias docenas de palabras utilizadas para nombrar personajes, objetos del mundo natural y conceptos culturales— cuyo nombre deriva del término francés para "conejo". Algunos lingüistas han señalado influencias del árabe en ciertos sonidos y estructuras del lapino, aunque Adams nunca confirmó una fuente única.
Más allá del lenguaje, la novela incluye una mitología elaborada protagonizada por El-ahrairah, el príncipe de los conejos, una figura embaucadora y heroica cuyas hazañas se narran en parábolas intercaladas a lo largo del texto. Esta dimensión mítica sitúa la obra en la tradición de la literatura épica: los paralelismos con la Odisea de Homero, la Eneida de Virgilio y el esquema del viaje del héroe descrito por Joseph Campbell han sido ampliamente señalados por la crítica.
Interpretaciones y simbolismo
Desde su publicación, Watership Down ha sido leída como alegoría de la Guerra Fría, metáfora del fascismo, crítica del estalinismo, reflexión sobre el desplazamiento ecológico y análisis de las estructuras de poder. La coneja Efrafa, gobernada por el general Woundwort con mano de hierro, ha sido interpretada como retrato del estado totalitario, mientras que la guarida inicial destruida por los urbanistas ha llevado a lecturas medioambientalistas.
El propio Adams rechazó sistemáticamente todas estas interpretaciones. Declaró en numerosas entrevistas que nunca pretendió escribir una alegoría ni un mito político: "Simplemente anoté la historia que les contaba a mis niñas." Esta negativa no ha impedido que generaciones de académicos y lectores continúen explorando los estratos simbólicos del texto.
La película de animación de 1978
Seis años después de la publicación del libro, el director Martin Rosen llevó la novela a la pantalla grande. La película de animación Watership Down se estrenó el 19 de octubre de 1978 con una estética de acuarela e ilustración tradicional y un elenco de voces que incluía a John Hurt, Richard Briers y Nigel Hawthorne. La producción fue notable por su fidelidad al tono oscuro y violento del original —inusual para la animación de la época— lo que provocó cierta polémica por su clasificación para todos los públicos.
La película es también recordada por su canción "Bright Eyes", compuesta por Mike Batt e interpretada por Art Garfunkel. El tema encabezó las listas de éxitos del Reino Unido durante cinco semanas consecutivas y se convirtió en el sencillo más vendido de 1979 en ese país, sobreviviendo décadas después como una de las canciones más reconocibles de la cultura popular británica.
La miniserie de BBC y Netflix (2018)
En diciembre de 2018, BBC One y Netflix coproducieron una miniserie de animación en CGI de cuatro episodios dirigida por Noam Murro, con guion de Tom Bidwell y un presupuesto de veinte millones de libras esterlinas. El reparto de voces incluyó a James McAvoy, Ben Kingsley, Olivia Colman y Rosamund Pike. La serie recibió críticas generalmente positivas por su fidelidad narrativa y su banda sonora, aunque algunos espectadores lamentaron que el tono resultara algo más suavizado que el de la novela y la película de 1978. En Rotten Tomatoes obtuvo una valoración del 74%.
La muerte de Adams y su legado
Richard Adams falleció el 24 de diciembre de 2016 en Oxford, a los 96 años, por complicaciones cardíacas. Murió el día de Nochebuena, sin haber visto estrenada la adaptación de Netflix que se publicaría dos años después.
Su legado es difícil de exagerar. Watership Down ha vendido decenas de millones de ejemplares en todo el mundo, permanece en los programas de lectura de numerosas escuelas y universidades de habla inglesa y ha influido en una generación entera de escritores de fantasía y ciencia ficción. En 2026, más de cincuenta años después de su primera edición, continúa siendo publicada y traducida, y la colina real de Hampshire que le da nombre sigue siendo un destino de peregrinación para lectores de múltiples países.
Preguntas frecuentes
¿Watership Down es un lugar real?
Sí. Watership Down es una colina real situada en el norte de Hampshire, en el sur de Inglaterra, dentro del Área de Belleza Natural de North Wessex Downs. Richard Adams la conocía desde su infancia y la convirtió en el destino final de los conejos protagonistas de su novela.
¿Por qué fue rechazada la novela por tantas editoriales?
Al menos trece editoriales rechazaron el manuscrito entre 1970 y 1972. El principal problema era la dificultad de clasificar el libro: demasiado largo y complejo para el mercado infantil, pero protagonizado por conejos y con elementos fantásticos que dificultaban su encaje en la ficción adulta. Finalmente la pequeña editorial Rex Collings aceptó el riesgo.
¿Es Watership Down una alegoría política?
Ha sido interpretada como alegoría de la Guerra Fría, el fascismo, el estalinismo y el desplazamiento ecológico, entre otras lecturas. Sin embargo, el propio Richard Adams negó repetidamente cualquier intención alegórica, afirmando que simplemente escribió la historia que narraba a sus hijas durante viajes en coche.
¿Qué es el lapino en la novela?
El lapino es la lengua ficticia que Adams creó para los conejos de la novela. Contiene varias docenas de palabras propias, usadas para nombrar personajes, elementos del entorno natural y conceptos culturales. El nombre proviene del término francés para "conejo" (lapin). Es uno de los elementos que otorgan mayor profundidad y verosimilitud al universo de la obra.
¿Cuántas adaptaciones existen de Watership Down?
Las más conocidas son la película de animación tradicional de 1978, dirigida por Martin Rosen, y la miniserie en CGI de cuatro episodios coproducida por BBC y Netflix en 2018 y dirigida por Noam Murro. Existen además una serie de animación televisiva (1999-2001) y diversas adaptaciones teatrales.