Rusia y Estados Unidos: qué tan cerca están realmente en el mapa
La percepción habitual de Rusia y Estados Unidos como potencias situadas en extremos opuestos del mundo choca con una realidad geográfica sorprendente: ambos países comparten una frontera marítima en el Ártico y, en su punto más estrecho, los separan apenas unos pocos kilómetros. El estrecho de Bering, esa franja de agua fría entre Siberia y Alaska, es uno de los accidentes geográficos más peculiares del planeta: une dos continentes en la memoria geológica, los separa políticamente en el presente y está volviendo a ser escenario de proyectos, tensiones y negociaciones en 2026.
La distancia exacta: de continente a continente
En su punto más angosto, el estrecho de Bering mide aproximadamente 82 kilómetros de anchura. Esa distancia separa el cabo Dezhniov, el punto más oriental del continente asiático y territorio ruso, del cabo Príncipe de Gales, el extremo más occidental del continente americano y parte del estado estadounidense de Alaska. Para hacerse una idea, es una distancia similar a la que hay entre Madrid y Guadalajara, o entre París y Versalles medida en línea recta a través del agua.
Pero esa cifra es la que corresponde a tierra firme. En el interior del estrecho existen dos pequeñas islas que reducen dramáticamente esa separación.
Las islas Diómedes: 3,8 kilómetros entre dos países y dos días distintos
En medio del estrecho de Bering se encuentran las islas Diómedes, descubiertas en 1728 por el explorador danés Vitus Bering al servicio del Imperio ruso. Están formadas por dos islotes: Diómedes Mayor (o Gran Diómedes), que pertenece a Rusia, y Diómedes Menor (o Pequeña Diómedes), que pertenece a Estados Unidos. La distancia entre ambas es de apenas 3,8 kilómetros.
Esa distancia convierte a estos dos islotes en la frontera interestatal más estrecha de toda la cuenca del Pacífico Norte. En invierno, cuando el mar se congela, es físicamente posible caminar de un país al otro sobre el hielo, aunque hacerlo es ilegal al no existir puestos aduaneros ni cruces fronterizos habilitados entre ambas naciones.
Entre las dos islas pasa la Línea Internacional de Cambio de Fecha, lo que genera una de las curiosidades más llamativas de la geografía mundial: aunque están a menos de cuatro kilómetros de distancia, Diómedes Mayor (Rusia) y Diómedes Menor (Estados Unidos) tienen una diferencia horaria de 21 horas. Por eso se las conoce popularmente como la "isla del mañana" y la "isla del ayer".
¿Quién vive allí?
Diómedes Mayor está actualmente deshabitada. Sus habitantes originales, inuit siberianos, fueron deportados a Siberia durante la Segunda Guerra Mundial por las autoridades soviéticas y nunca regresaron. Hoy la isla alberga únicamente una estación meteorológica y una guarnición fronteriza rusa.
Diómedes Menor, en cambio, cuenta con una pequeña comunidad de aproximadamente 77 personas pertenecientes al pueblo Iñupiat, que llevan milenios habitando estas costas árticas. El único asentamiento se llama Diomede y se asienta en la escarpada ladera occidental de la isla. No hay carretera ni aeropuerto convencional: el acceso es por helicóptero o, en invierno, por pista de hielo.
Beringia: cuando Rusia y América estuvieron unidas
La cercanía geográfica actual no es sino un eco de una conexión mucho más profunda. Durante la última glaciación, entre hace aproximadamente 15.000 y 30.000 años, el nivel del mar era entre 60 y 90 metros más bajo que el actual. Eso dejó al descubierto una franja de tierra de hasta 1.600 kilómetros de anchura que unía Siberia con Alaska: el llamado puente de Beringia.
Por ese corredor terrestre migraron hacia América los primeros pobladores humanos del continente, así como megafauna como mamuts, bisontes de estepa y caballos salvajes. Cuando los glaciares se fundieron, el nivel del mar volvió a subir, sumergiendo Beringia y creando el estrecho que existe hoy. El fondo marino entre Rusia y Alaska es excepcionalmente poco profundo, con una profundidad media de entre 30 y 50 metros, lo que convierte esta zona en una de las plataformas continentales más extensas y someras del mundo.
Importancia estratégica y militar en 2026
Pese a su aparente lejanía de los grandes centros de poder, el estrecho de Bering tiene una importancia geopolítica creciente. El deshielo del Ártico como consecuencia del cambio climático está abriendo nuevas rutas de navegación comercial —como el Paso del Noroeste y la Ruta del Mar del Norte— que reducen considerablemente los tiempos de travesía entre Asia, Europa y América del Norte. El estrecho de Bering se convertiría en un nodo central de ese tráfico marítimo.
Además, el subsuelo y el lecho marino de la región contienen importantes reservas de petróleo, gas y minerales, lo que alimenta la competencia entre Estados Unidos, Rusia y China por la influencia en el Ártico. En 2026 se mantiene una presencia militar significativa en ambos lados del estrecho: Rusia conserva la península de Chukotka como zona de acceso restringido y realiza ejercicios navales y aéreos conjuntos con China en la zona, mientras Estados Unidos ha modernizado y ampliado varias bases en Alaska para vigilar este flanco norte.
El proyecto del túnel bajo el estrecho: el "túnel Putin-Trump"
La idea de unir físicamente Rusia y América a través del estrecho de Bering no es nueva. Se planteó por primera vez en el siglo XIX con la propuesta de un ferrocarril transiberiano-transamericano, retomada en distintas ocasiones durante el siglo XX. En 2025, el proyecto resurgió con fuerza cuando Kirill Dmitriev, director del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) y asesor de Putin, propuso la construcción de un túnel submarino de unos 112 kilómetros bajo el estrecho de Bering, bautizado informalmente como el "túnel Putin-Trump".
La propuesta contempla un coste estimado de unos 65.000 millones de dólares, aunque sus promotores sugirieron que The Boring Company, de Elon Musk, podría ejecutarlo por alrededor de 8.000 millones. En junio de 2026, durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, Dmitriev anunció la inminente firma de un acuerdo para iniciar el diseño formal del túnel que conectaría el distrito autónomo ruso de Chukotka con el estado de Alaska. El proyecto, de concretarse, sería una de las obras de ingeniería más ambiciosas de la historia moderna, aunque enfrenta obstáculos políticos, financieros y logísticos de enorme magnitud.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos kilómetros separan Rusia de Estados Unidos en su punto más cercano?
En el punto más cercano entre tierra firme, el estrecho de Bering mide unos 82 kilómetros entre el cabo Dezhniov (Rusia) y el cabo Príncipe de Gales (Alaska). Entre las islas Diómedes Mayor (Rusia) y Diómedes Menor (EE.UU.), la distancia es de solo 3,8 kilómetros.
¿Se puede cruzar a pie entre Rusia y Estados Unidos?
En invierno, el hielo que cubre el canal entre las islas Diómedes puede ser lo suficientemente sólido para cruzarlo a pie. Sin embargo, hacerlo es ilegal, ya que no existen puestos fronterizos ni aduanas habilitados entre ambos países en ese punto.
¿Por qué hay casi un día de diferencia entre las islas Diómedes si están tan cerca?
La Línea Internacional de Cambio de Fecha pasa exactamente entre ambas islas. Esto significa que Diómedes Mayor (Rusia) y Diómedes Menor (EE.UU.) tienen una diferencia horaria de 21 horas, lo que lleva a sus apodos de "isla del mañana" y "isla del ayer", pese a estar a menos de cuatro kilómetros de distancia.
¿Existe algún proyecto para unir Rusia y EE.UU. a través del estrecho de Bering?
Sí. En 2025 y 2026 cobró fuerza la propuesta de un túnel submarino de 112 kilómetros, promovida por el asesor de inversiones de Putin, Kirill Dmitriev, con posible participación de The Boring Company de Elon Musk. En junio de 2026 se anunció la firma de un acuerdo preliminar para el diseño del proyecto.
¿Cuál es la importancia estratégica del estrecho de Bering hoy?
El estrecho es un punto clave en la competencia ártica entre EE.UU., Rusia y China. El deshielo abre nuevas rutas comerciales marítimas que pasan por él, y la región alberga grandes reservas de petróleo, gas y minerales. Ambos países mantienen presencia militar activa en sus respectivas orillas en 2026.