Por qué la fuerza de salto de los canguros es tan especial
El canguro rojo (Osphranter rufus) puede cubrir en un solo salto hasta 9 metros de longitud y superar obstáculos de 3 metros de altura, alcanzando velocidades de ráfaga de hasta 70 km/h. Sin embargo, lo verdaderamente extraordinario no es la espectacularidad visual de esos números, sino lo que ocurre en el interior de sus patas traseras: un sistema biomecánico sin parangón entre los mamíferos terrestres que convierte el salto en el modo de locomoción más eficiente conocido para su rango de tamaño. Comprender por qué el salto del canguro es tan especial implica adentrarse en la física de los tendones, la paradoja energética del movimiento y décadas de investigación que aún produce hallazgos sorprendentes en 2026.
Tendones que funcionan como muelles
La clave del sistema locomotor del canguro reside en sus tendones, sobre todo el tendón de Aquiles. En un canguro de talla media, este tendón mide aproximadamente 35 cm de longitud y 1,5 cm de diámetro, proporciones muy superiores a las del tendón humano equivalente. Cuando el animal aterriza tras un salto, ese tendón se estira bajo la carga del impacto y almacena energía elástica, exactamente como lo haría un muelle metálico. En el instante del despegue, el tendón se contrae y libera esa energía acumulada, impulsando al animal hacia adelante. El músculo apenas necesita hacer trabajo activo: actúa más como un anclaje que como un motor.
Este mecanismo de recuperación elástica no es exclusivo de los canguros —el tendón de Aquiles humano también almacena algo de energía durante la carrera—, pero en los macropódidos está llevado a un extremo funcional que no se encuentra en ningún otro mamífero de tamaño comparable. Las investigaciones han cuantificado fuerzas de reacción en el suelo de hasta 4,3 veces el peso corporal del animal y aceleraciones de hasta 50 m/s² durante el ciclo de salto, valores que en otro animal de morfología convencional implicarían un gasto muscular enorme. En el canguro, gran parte de esa energía simplemente se recicla.
La paradoja energética: más velocidad, el mismo gasto
En prácticamente todos los mamíferos terrestres, el coste metabólico de la locomoción aumenta de forma proporcional con la velocidad: correr el doble de rápido consume aproximadamente el doble de energía. Los canguros rompen esa regla de manera llamativa. A partir de unos 18 km/h, aumentar la velocidad de salto no incrementa su consumo de oxígeno ni su gasto calórico de forma significativa. A esas velocidades intermedias y altas, un canguro en movimiento consume menos energía que cualquier otro animal de peso equivalente desplazándose al mismo ritmo.
La explicación completa de esta paradoja ha sido objeto de debate científico durante décadas. En diciembre de 2025, un estudio publicado en la revista eLife por investigadores de la Universidad de la Sunshine Coast (UniSC, Australia) aportó evidencia crucial. El equipo demostró que, conforme el canguro aumenta su velocidad, adopta una postura progresivamente más agachada en las articulaciones distales de la pata trasera —tobillo y articulación metatarsofalángica—. Esa postura más flexionada incrementa la tensión sobre los tendones y, con ello, su capacidad de almacenar y devolver energía elástica. El efecto compensa el mayor esfuerzo muscular que en principio requeriría moverse más rápido: el músculo trabaja más, pero el tendón devuelve más, y el balance neto se mantiene casi constante. Es un sistema de autorregulación biomecánica que la evolución ha afinado durante millones de años.
El papel de la cola: un quinto miembro
La cola del canguro, gruesa y musculosa —puede pesar varios kilogramos en los ejemplares adultos—, no es un simple apéndice decorativo. Durante el salto a alta velocidad actúa como contrapeso dinámico, compensando el movimiento de las patas traseras y estabilizando la trayectoria del animal. Sin ese contrapeso, la inercia rotacional del tren trasero haría extremadamente difícil mantener una dirección estable a 50 o 60 km/h.
A velocidades bajas, la función de la cola es aún más curiosa. Cuando el canguro se desplaza lentamente —para pastar o moverse en terreno llano sin necesidad de saltar— adopta una marcha pentápeda: apoya ambas patas delanteras y la cola simultáneamente mientras balancea ambas patas traseras hacia adelante. En ese esquema, la cola actúa literalmente como un quinto miembro de apoyo, soportando hasta el 15% del peso corporal. Las mediciones han confirmado que la cola genera tanta fuerza propulsora durante esta marcha lenta como cada una de las patas delanteras.
Cifras que ilustran la excepcionalidad
- Distancia máxima por salto: hasta 9 metros en condiciones normales; se han registrado saltos excepcionales de entre 12 y 13,5 metros en ejemplares adultos de canguro rojo a máxima velocidad.
- Altura máxima: aproximadamente 3 metros sobre el suelo.
- Velocidad de crucero: 20-25 km/h, rango en el que el sistema elástico opera con mayor eficiencia relativa.
- Velocidad máxima de ráfaga: hasta 70 km/h en el canguro rojo, aunque no puede mantenerse durante más de unos centenares de metros.
- Ahorro energético: a velocidades superiores a 18 km/h, el canguro usa aproximadamente un 50% menos de energía saltando que si corriera de manera cuadrúpeda convencional a la misma velocidad.
- Dimensiones del tendón de Aquiles: 35 cm de longitud y 1,5 cm de diámetro en ejemplares de talla media, con una capacidad de almacenamiento elástico muy superior a la de cualquier primate o ungulado de peso similar.
Una adaptación evolutiva al paisaje australiano
El salto no surgió como estrategia locomotora por capricho evolutivo. Australia presenta vastas extensiones de terreno abierto, semiárido o árido, donde desplazarse grandes distancias en busca de agua y pastizales es una necesidad cotidiana. El galope cuadrúpedo convencional habría supuesto un coste metabólico prohibitivo en ese entorno. El salto bípedo con recuperación elástica permite a los canguros recorrer decenas de kilómetros diarios con un presupuesto energético que otros herbívoros comparables no podrían asumir. Es también una ventaja ante depredadores: la explosividad de la arrancada y la capacidad de mantener velocidades elevadas durante periodos prolongados reducen significativamente el riesgo de captura.
A ello se suma que el salto escala bien con el tamaño. A diferencia de muchos modos de locomoción que se vuelven más costosos al aumentar la masa corporal, en los canguros el sistema elástico mantiene su eficiencia relativa a medida que crece el animal, lo que explica por qué la familia de los macropódidos ha podido producir especies de tamaños tan dispares —desde el canguro almizclero de 0,5 kg hasta el canguro rojo que supera los 90 kg— sin abandonar el salto como forma dominante de desplazamiento.
Inspiración para la robótica y la ingeniería
La eficiencia del sistema locomotor del canguro ha atraído el interés de ingenieros de robótica desde finales del siglo XX. Varios proyectos, entre ellos plataformas desarrolladas por empresas como Festo y grupos universitarios de Asia, Europa y Australia, han intentado replicar el mecanismo de tendón elástico en robots bípedos capaces de saltar con bajo consumo energético. En 2026, el campo de la robótica biomimética sigue tomando al canguro como modelo de referencia para el diseño de actuadores elásticos en serie (series elastic actuators), elementos que almacenan y devuelven energía de la misma forma que el tendón de Aquiles del animal.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los canguros no gastan más energía al saltar más rápido?
Porque sus tendones actúan como muelles: almacenan la energía del impacto al aterrizar y la devuelven en el despegue. Al aumentar la velocidad, el canguro adopta una postura más flexionada que incrementa la tensión sobre los tendones, lo que compensa el mayor esfuerzo muscular necesario. El resultado neto es que el coste metabólico se mantiene casi constante por encima de unos 18 km/h, algo demostrado definitivamente en un estudio publicado en eLife en diciembre de 2025.
¿Cuánto puede saltar un canguro de un solo brinco?
Un canguro rojo adulto a máxima velocidad puede cubrir entre 9 y 13,5 metros en un solo salto y superar obstáculos de hasta 3 metros de altura. En condiciones normales de desplazamiento, los saltos típicos oscilan entre 4 y 8 metros.
¿Qué hace tan especial el tendón de Aquiles del canguro?
Su tamaño y elasticidad excepcionales. En un canguro de talla media mide unos 35 cm de longitud y 1,5 cm de diámetro, proporciones muy superiores a las de mamíferos de peso similar. Eso le permite almacenar y recuperar grandes cantidades de energía elástica en cada ciclo de salto, reduciendo drásticamente el trabajo que deben realizar los músculos.
¿Para qué sirve la cola del canguro al saltar?
A alta velocidad, la cola musculosa actúa como contrapeso dinámico que estabiliza la trayectoria compensando la inercia de las patas traseras. A baja velocidad, se convierte en un "quinto miembro" de apoyo: el animal apoya delanteras y cola mientras balancea las patas traseras, y la cola llega a generar tanta fuerza propulsora como cada una de las patas delanteras.
¿Pueden los canguros caminar sin saltar?
Sí, pero de forma limitada. A velocidades muy bajas utilizan una marcha pentápeda apoyando las dos patas delanteras y la cola mientras avanzan las traseras. No pueden trotar ni galopar de forma cuadrúpeda convencional; el salto es su único modo eficiente de locomoción a velocidades medias y altas.